null: nullpx
Juicios

Hallan culpables a dos mexicanos que asesinaron en Texas a un abogado del Cártel del Golfo

La sentencia será dictada hasta septiembre de este año y enfrentaría cadena perpetua.
13 May 2016 – 5:32 PM EDT

Fort Worth, TEXAS - Después de un juicio que duró más de dos semanas, un jurado federal dictó cargos federales de acecho, conspiración y asesinato, a dos ciudadanos mexicanos por el asesinato de uno de los abogados del Cártel del Golfo, Juan Jesús Guerrero Chapa, el pasado 22 de mayo de 2013 en Southlake, Texas.

Jesús Gerardo Ledezma-Cepeda, apodado "Chuy" y/o "Juan Ramos" de 59 años, y su primo, José Luis Cepeda-Cortés de 60 años, recibieron cargo de acoso interestatal y un cargo de conspiración para cometer asesinato por encargo. Cada delito tiene una pena máxima de cadena perpetua en una prisión federal y una multa de $250.000 dólares, anunció el fiscal federal del Distrito Norte de Texas, John Parker

Cepeda-Cortés también fue condenado por un cargo de manipulación de documentos o procedimientos, que conlleva una pena máxima de 20 años en una prisión federal y una multa de $250,000.



Otro acusado es el hijo de Ledezma-Cepeda, Jesús Gerardo Ledezma-Campano de 32 años, quien se declaró culpable antes del juicio. Él es también un ciudadano mexicano y testificó para el gobierno en el juicio.

Los tres acusados se han programado para ser sentenciados el 22 de septiembre de 2016 por el Juez de Distrito, Terry R. Means, que preside el caso.

El 22 de mayo de 2013, aproximadamente a las 18:47 horas, Juan Jesús Guerrero Chapa fue emboscado y disparó varias veces con una pistola de 9 mm mientras estaba sentado en su Range Rover, estacionado en Southlake Town Square. Un Toyota Sequoia se detuvo detrás del Range Rover, un hombre armado salió de ese vehículo, se acercó a la Range Rover y disparó varias veces a través de la ventana a Guerrero Chapa, quien murió en el lugar. La esposa y la hija que estaba realizando compras salieron ilesas.



El gobierno presentó evidencia durante el juicio que desde aproximadamente 1 de marzo de 2011 hasta el 22 de mayo de de 2015, los tres acusados viajaron desde México a Southlake, y en otros lugares, con la intención de matar, herir, acosar e intimidar a Guerrero Chapa, y que, como resultado de este viaje, el abogado del Cartel del Golfo murió.

Los acusados, según las pruebas presentadas en el juicio, estaban actuando por órdenes de un hombre en México, Rodolfo Villarreal Hernández, conocido como "El Gato", que quería a Guerrero Chapa muerto como venganza por el asesinato de su padre.

Los acusados intercambian información a través de correo electrónico para localizar a Guerrero Chapa con información relativa a los vehículos asociados con ellos y las fotografías de la residencia en donde vivía en Southlake.

Los acusados utilizaron diversos medios para localizar y rastrear a Guerrero Chapa y miembros de su familia. Cepeda-Cortés compró cámaras de vigilancia que fueron colocados en varios lugares del vecindario.

Además, mientras que en la zona, los acusados rentaron varios vehículos que les permitieron cambiar con frecuencia para evitar ser detectados por Guerrero Chapa y su familia. También se colocaron dispositivos de rastreo de los autos de toda la familia.

¿Quién era Juan Jesus Guerrero Chapa?

Una investigación de NBC 5, documentos federales indican que Juan Jesus Guerrero Chapa habría aceptado ser informante. Y si lo era, por qué no fue protegido, por qué vivía en una lujosa mansión, cuestionó un experto entrevistado por este medio.


Y que se hizo cargo de las millonarias operaciones después del arresto de Osiel Cárdenas, cabeza del Cártel del Golfo y quien cumple una condena de 25 años en Estados Unidos, según el documento presentado por los abogados defensores.

En febrero de 2002 Guerrero Chapa fue detenido por el Ejército Mexicano tras una investigación en la que se le vinculaba, junto con los litigantes Agustín Rojas y Francisco Flores, en una red de abogados del Cártel del Golfo.

En ese entonces asistían a Gilberto García Mena, alias "El June", quien fue detenido en 2001 en Tamaulipas, así como tambien se desempeñaban como abogados de Osiel Cárdenas Guillén. Sin embargo, Guerrero Chapa obtuvo su libertad meses después por falta de pruebas, pese a que se le acusó de servir como mensajero de narcotraficantes de entre quienes estaban adentro y fuera de la prisión.

Tras abandonar el penal de máxima seguridad de La Palma, el abogado se fue a vivir a Texas, y según el semanario Proceso, él y su familia gozaban de todo tipo de lujos y residían en una privada exclusiva en outhlake, considerado uno de los suburbios más seguros del área metropolitana de Dallas y Fort Worth. El homicidio de Guerrero Chapa ha sido el único que ha ocurrido en esa comunidad desde 1995.

Lea también:

Más contenido de tu interés