A ocho meses del
ataque armado a una sede de
ICE en
Dallas, que dejó
inmigrantes muertos y heridos, las familias de las víctimas rompen el silencio. La esposa de Jesús Gallegos, sobreviviente del brutal atentado, explica que él sigue
detenido en
Oklahoma pese a
pedir su autodeportación a México hace un mes y le preocupa su estado de salud. Por su parte, las viudas de Norlán Guzmán y Miguel García, denuncian con dolor que sus investigaciones han pasado por completo al olvido de las autoridades.
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