Juicios

Expolicía de Texas "estaba bravo y descontrolado" cuando mató a un joven de 15 años, asegura fiscal

Es muy poco común que un agente del orden sea imputado por asesinato, pero esta semana arrancó en Dallas el juicio contra Roy Oliver, el exoficial de Balch Springs que disparó a un automóvil repleto de adolescentes, baleando mortalmente a Jordan Edwards. La defensa alega que actuó porque temía por la seguridad de su compañero.
17 Ago 2018 – 11:21 AM EDT

DALLAS, Texas.- El juicio del expolicía Roy Oliver, acusado de matar a Jordan Edwards, un afroamericano de 15 años, arrancó este jueves en Dallas.

Oliver, un exoficial anglosajón de 38 años, enfrenta cargos de asesinato y agresión agravada. El oficial descargó su rifle hacia un auto en el que viajaba Edwards con otros cuatro adolescentes afroamericanos en la noche del 29 de abril de 2017.

Es raro que un policía sea imputado, pero más aún que sea condenado. Un análisis del Texas Tribune publicado en agosto de 2016 encontró que de 656 incidentes registrados entre 2010 y 2015 en los que policías dispararon sus armas en las ciudades más grandes de Texas, en solo siete casos habían sido imputados, pero no condenados. Ninguno enfrentó cargos de asesinato.

En Dallas, sin embargo, un policía fue condenado a 10 años por el asesinato de un joven hispano en enero. Un jurado determinó que Ken Johnson, exoficial de la ciudad de Farmers Branch, mató a José Cruz tras disparar 16 veces cuando lo halló robando los asientos de su auto junto a un amigo. A diferencia de Oliver, Johnson estaba fuera de servicio cuando ocurrió el crimen en marzo del 2016.

"Un niño inocente que no hizo nada malo"

La muerte de Edwards estremeció a la comunidad y ocurrió en medio de protestas nacionales en contra del abuso policial.

En su discurso de apertura, el fiscal Michael Snipes aseguró que el expolicía Oliver "estaba bravo, descontrolado, pronto a disparar". "Era peligroso", dijo.

Snipes describió a Edwards como un "niño inocente que no hizo nada malo esa noche".

La defensa ha alegado que Edwards disparó porque temía por su vida y la de su compañero Tyler Gross. Oliver y Gross acudieron a la vivienda en Balch Springs tras una llamada al 911 que advertía que había una fiesta con adolescentes ebrios. Cuando estaban dentro de la residencia se escucharon tiros, que luego se supo venían de un ancianato cercano.

Tras escuchar las detonaciones, los policías salieron de la vivienda y Oliver buscó el rifle con le que disparó al auto en movimiento en el que Edwards viajaba con otros cuatro adolescentes.


En un principio, la policía de Balch Springs aseguró que el auto se había aproximado "de una forma agresiva" hacia los oficiales, pero tras revisar imágenes del incidente en las que el vehículo se alejaba, el departamento se retractó y despidió a Oliver.

El jueves, Gross confirmó en su testimonio que no había visto que los más de 100 jóvenes que calcula salieron de la vivienda estuvieran tomados y solo observó una botella de cerveza. También afirmó que no temió por su vida cuando el auto en el que viajaba Edwards se acercó, de acuerdo con la AP.

El fiscal afirmó que demostrarán que ni Edwards ni los otros tripulantes estaban armados y no tienen nada que ver con los disparos que se escucharon esa noche.

De acuerdo con documentos judiciales citados por la AP, la fiscalía argumenta que Oliver tiene un historial de comportamientos violentos o perturbadores, y que perteneció a un grupo llamado "Caucásicos en efecto" cuando estaba en la escuela y odiaba a quienes no fueran blancos. También dibujó esvásticas en lugares públicos.

Unas semanas antes de disparar y matar a Edwards, Oliver estuvo involucrado en un incidente de ira al volante por el que ahora enfrenta cargos de agresión agravada. Dos mujeres afirman que les sacó su arma.

La fiscalía también señala que el expolicía "volteó" el auto en el que falleció Edwards.

En fotos: El juicio del expolicía de Texas acusado de matar Jordan Edwards, un afroamericano de 15 años

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¿Serán suficientes los videos?

Durante el juicio se mostraron videos de la cámara corporal de Oliver en los que el policía aparece buscando su rifle, disparando al auto de Edwards y luego preguntándole a Gross si estaba bien y afirmando que lo habían tratado de atropellar.

Expertos legales consultados por la AP antes del juicio señalaron que incluso con videos es difícil que un policía sea condenado, aunque es más fácil que ocurra en casos como este en el que es procesado ante un jurado.

"El video solo no ganará este caso", le dijo a la agencia Philip Stinson, un criminólogo de la Universidad Bowling Green State en Ohio quien es experto en tiroteos policiales y lleva un conteo de estos incidentes. Los oficiales pueden testificar que temían por su vida y los integrantes del jurado no suelen cuestionar las decisiones que toman, señaló.

De los miles de tiroteos en los que oficiales no federales han estado involucrados durante el ejercicio de sus funciones, menos de 100 han sido arrestados por asesinato u homicidio desde el 2005, de acuerdo con los datos de Stinson.

Sin embargo, la fiscalía de Dallas estaba tan segura de la solidez de el caso que emitió una orden de arresto en contra de Oliver incluso antes de que el gran jurado lo imputara.

Se espera que el juicio dure cerca de dos semanas.

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