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Policía

Más minorías quieren ser parte de la policía de Chicago, ¿pero quiénes en realidad lo están logrando?

El alcalde Rahm Emanuel prometió añadir mil oficiales al Departamento de Policía de la ciudad para mediados de 2018 y que traería más diversidad a las filas de la uniformada para que reflejara el componente demográfico de la ciudad. Una evaluación de los datos nos dice cómo realmente les va a hispanos y afroamericanos en este proceso.
2 Feb 2018 – 09:45 AM EST
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Con gigantes vallas publicitarias en avenidas al sur y al oeste de la ciudad, videos en línea, y panfletos promocionales, el Departamento de Policía de Chicago (CPD) lanzó la campaña ‘Be The Change’ o ‘Sé el cambio’ en la que invita a sus residentes a someter una solicitud y convertirse en oficiales de policía.

El CPD ha sido criticado fuertemente por no tener suficientes oficiales de color que puedan entender las necesidades de las comunidades que tratan de proteger. En junio de 2016, la fuerza policial de CPD era un 50% anglosajón y la otra mitad se dividía aproximadamente entre afroamericanos y latinos.

Los esfuerzos de la policía para reclutar más oficiales de minorías parecen estar dando sus frutos. El porcentaje de solicitudes de anglosajones disminuyó en la primera ronda de 2017 comparado con años anteriores. Y los hispanos están siendo contratados a un ritmo creciente, según un análisis de cinco años de los datos del CPD realizado por Univision Chicago y The Chicago Reporter.

Pero no todo es color de rosa. A medida que un número cada vez mayor de hispanos y afroamericanos se postulan para convertirse en oficiales, los afroamericanos están siendo contratados a tasas más bajas en general, en gran parte porque fracasan o abandonan en algún momento el proceso.

¿Be the change, algo más que un slogan?
La campaña publicitaria, en la que la ciudad ha gastado 167,000 dólares en el último año, se lanzó para ayudar a cumplir la promesa que el alcalde Rahm Emanuel lanzó en septiembre de 2017 de contratar mil nuevos agentes de policía en 2018.

“Cada mes, más oficiales saldrán a patrullar las calles de Chicago. Estamos en proceso de añadir mil policías más. Saldrá un nuevo grupo en febrero, otro en marzo, abril, mayo”, dijo Emanuel durante una conferencia de prensa a principios de enero dando a conocer más detalles del plan.

Aumentar el número de oficiales y la diversidad del departamento de policía ha sido una prioridad para el alcalde desde que su administración se encontró en medio de un escándalo después del tiroteo en el que perdió la vida Laquan McDonald, un adolescente afroamericano de 17 años, quien murió a manos del policía Jason Van Dyke, quien disparó 16 veces contra el menor.

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Policía de Chicago revela video de la muerte del joven Laquan McDonald

El incidente puso al departamento bajo los reflectores y arrojó luz sobre cientos de otras demandas pendientes relacionadas con abuso policial.

Las protestas de la comunidad aumentaron luego de que el Departamento de Justicia publicó una investigación acusando al CPD de violar los derechos civiles de los residentes, particularmente de las minorías al sur y oeste de la ciudad.

Para recuperar la confianza de los residentes y conectarse mejor con la comunidad, Eddie Johnson, superintendente de la policía de Chicago, quien fue contratado para estar al frente de las filas después del caso McDonald, refirió que quería que su departamento reflejara la composición demográfica de la ciudad.

“Cuando vez a la ciudad de Chicago, nuestro componente racial más o menos es un tercio, un tercio, un tercio”, dijo Johnson. “El departamento de policía debería reflejar esa diversidad”.

Pero a pesar de los esfuerzos recientes, está lejos de lograrse el objetivo.

A primera vista, “Be the Change” podría estar dando resultados. La primera ronda de aspirantes fue de 16,534, muchos de ellos afroamericanos y latinos. La tendencia ha continuado. Según funcionarios de la ciudad, de los 14,020 solicitantes invitados a tomar el examen de ingreso policial en diciembre de 2017, el 38% eran afroamericanos y el 34% hispanos.

“El reclutamiento va realmente bien”, dijo Johnson. “Ahora lo que necesitamos es que estos solicitantes terminen el proceso”.

Pero lograr que lleguen a la meta podría ser un desafío, principalmente porque muchos candidatos se quedan atrapados en las primeras fases del proceso de contratación.

Y aunque se han realizado esfuerzos para atraer a más minorías, los hispanos y los anglosajones son contratados casi el doble de los afroamericanos, que representan solo el 17% de los agentes recientemente contratados para unirse a la academia de policía, según datos de 2017 del departamento de Recursos Humanos de la ciudad de Chicago que fueron proporcionados por una solicitud de información.

Además ser aceptado en la capacitación policial es el resultado de un largo y complicado proceso de evaluación que puede tomar varios años y requiere que cada individuo cumpla con una larga lista de requisitos.

Cómo funciona el proceso
Después de presentar la solicitud, cada candidato debe pasar una prueba escrita que podría incluir preguntas sobre la ubicación geográfica, reconocimiento facial y ejercicios lógicos, entre otros.

Después de eso viene la prueba física conocida como PODER. A lo largo del proceso, los aspirantes deben pasar una serie de controles de antecedentes, una prueba de drogas y polígrafo, una evaluación psicológica y una verificación de crédito. El proceso puede demorar varios años y aunque miles de personas se postulan, muchas nunca lo completan.

Analizamos los datos de reclutamiento policial de 2013 obtenidos a través de una solicitud de datos públicos. Los datos de ese año reflejan los números más recientes y preciso de aquellos que finalmente completaron todo el proceso de contratación. Ese esfuerzo de reclutamiento trajo a 19,000 solicitantes, de los cuales aproximadamente el 38% eran anglosajones, el 31% hispanos y el 23% afroamericanos.

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Departamento de Policía de Chicago abre convocatorias para contratar más oficiales que pertenezcan a minorías

Después de aprobar los exámenes físicos, psicológicos y de drogas, 587 solicitantes anglosajones y 540 hispanos fueron referidos a recursos humanos para ser contratados a comparación con solo 180 afroamericanos que fueron remitidos.

Datos más recientes también muestran tendencias similares. Desde 2016, el departamento ha recomendado 379 hispanos a seguir el proceso con recursos humanos, seguidos por 363 solicitantes anglosajones y 134 afroamericanos. Aunque esas no son las cifras definitivas para 2016, ya que el proceso sigue avanzando.

Johnson dijo que sabe que los afroamericanos están llegando a la etapa de contratación a tasas más bajas que los anglosajones y los hispanos.

“Están pasando el examen solo que se están desapareciendo en el proceso, por eso hemos hecho varias cosas para apoyarlos”, dijo el jefe de la policía, quien indicó que los esfuerzos incluyen sesiones de capacitación gratuitas y herramientas en línea para ayudarlos.

Pero eso no es suficiente para abordar el problema subyacente con el proceso de reclutamiento policial, ya que algunos críticos dicen que las minorías y las personas de bajos ingresos están en desventaja.

El concejal Anthony Beale del distrito 9 cree que estos esfuerzos son “solo espejismos”.

“Podemos empezar una nueva campaña de reclutamiento para hacer que más gente participe, pero si el sistema está quebrantado y está diseñado en contra de ti, no importa cuantos soliciten. El proceso en si es lo que debe de cambiar”, indicó el concejal.

¿Por qué a los hispanos les va mejor que a los afroamericanos?
Para Beale las grandes desigualdades sociales, como la falta de empleos y otras oportunidades, terminan descalificando sistemáticamente a los afroamericanos del proceso de contratación policial.

"Cuando miras a las comunidades que tienen áreas de alta criminalidad, están muriendo por nuevos empleos, están muriendo por una oportunidad, pero la ciudad le está cerrando las puertas a estas personas", dijo el concejal. "Tenemos que cambiarlo y tenemos que dejar de pretender que estamos haciendo algo al respecto".

Pero no se trata solo de la falta de empleos. Para Tracy Siska, director ejecutivo del Chicago Justice Project, el exceso de policías y la sobre criminalización de la juventud afroamericana hace que sea casi imposible para muchos tener éxito en el camino.

“En la forma en la que arrestamos a los jóvenes afroamericanos en esta ciudad, me sorprendería si pudiéramos obtener específicamente un número significativo de afroamericanos que en realidad pasen una verificación de antecedentes para el CPD”, dijo Siska.

Los solicitantes hispanos tienen mucho más apoyo de grupos comunitarios, como la Asociación de Policías Latinoamericanos y la Asociación de Policías Puertorriqueños.

"El proceso policial comienza en el momento en que firmas la solicitud", dice Waldemar Cruz, presidente de la Asociación de Policías Puertorriqueños de Chicago. Según él muchos jóvenes no entienden o no están preparados para el proceso de solicitud.

"Simplemente tomar la solicitud, firmarla y pasar la prueba no significa que termina allí, comienza allí y tenemos que enseñarle a nuestra comunidad que van a mirar todo eso, desde antecedentes hasta pruebas de drogas, multas o tu crédito", agrega Cruz y aseguara que uno de los principales desafíos para los solicitantes es pasar la verificación de antecedentes o muchos simplemente renuncian al proceso.

Pocos disputan la necesidad de una fuerza policial más diversa. Pero la verdadera recuperación de la confianza de los residentes y la reducción de la delincuencia requerirán algo más que simplemente aumentar el número de agentes de policía, según muchos expertos. Más bien, el departamento debería erradicar la cultura del abuso y deshacerse de los oficiales que no siguen esa misión.

"El departamento debe centrarse en deshacerse de las personas que no tienen nada que ver con ser agentes de policía y reemplazarlos por buenos oficiales", dice Craig B. Futterman, profesor clínico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago.

"Estamos hambrientos por responsabilidad... estamos hambrientos por un cambio en esa cultura del silencio”, agregó Futterman.

Esta historia fue realizada en colaboración con The Chicago Reporter. Si quieres leer la versión en inglés de esta historia aquí esta el link.

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