Un hongo que puede permanecer oculto en la piel, resistir tratamientos y propagarse con facilidad dentro de centros médicos continúa extendiéndose por Estados Unidos. Se trata de Candida auris (C. auris), una levadura identificada por su capacidad para provocar infecciones graves, especialmente entre pacientes con enfermedades complejas.
El hongo mortal Candida auris se expande en Estados Unidos, superando los 3,000 casos en más de 20 estados
Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia sobre una levadura capaz de provocar infecciones graves, especialmente en pacientes hospitalizados y con condiciones médicas complejas.
De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC), hasta la semana de vigilancia que terminó el 25 de julio de 2026, el país acumulaba 3,437 casos clínicos de Candida auris. La cifra representa los casos registrados durante todo el año y no únicamente los reportados en la semana más reciente.
¿Qué es Candida auris?
Candida auris pertenece a un grupo de hongos capaces de causar desde infecciones superficiales hasta enfermedades invasivas que pueden afectar la sangre, heridas u órganos. Su principal preocupación radica en que muchas cepas presentan resistencia a medicamentos antimicóticos, lo que puede complicar el tratamiento.
El hongo afecta principalmente a personas que ya enfrentan condiciones médicas graves, pacientes hospitalizados por largos periodos o quienes necesitan dispositivos médicos invasivos, como tubos respiratorios, sondas de alimentación, catéteres urinarios o líneas colocadas en una vena.
Una de las características que dificulta su control es que puede permanecer en la piel u otras partes del cuerpo sin provocar síntomas. En esos casos, conocidos como colonización, la persona puede no saber que porta el hongo, pero aun así transmitirlo a superficies, equipos médicos u otros pacientes.
¿Cómo se transmite y qué síntomas provoca?
Candida auris puede sobrevivir durante largos periodos en superficies de entornos sanitarios, como barandillas de camas, pomos de puertas o equipos utilizados para la atención médica. Cuando llega a otro paciente vulnerable, puede provocar una infección.
Los síntomas dependen del lugar donde se desarrolla la infección y de su gravedad. No existe un grupo específico de señales que permita identificarla fácilmente, aunque algunas personas pueden presentar fiebre, escalofríos u otros síntomas similares a los de infecciones bacterianas.
En algunos casos, el hongo puede entrar al torrente sanguíneo y provocar infecciones graves. Los CDC estiman que entre 30% y 60% de los pacientes con infecciones invasivas severas por Candida auris pueden fallecer, aunque generalmente se trata de personas que ya padecen otros problemas de salud importantes.
Estados de EEUU con casos de Candida auris en 2026
Los registros de 2026 muestran que la presencia del hongo se extiende por más de 20 estados. California encabeza la lista con más de 800 casos acumulados, seguido por Texas con más de 400 casos.
Estos son los estados con casos acumulados reportados en 2026:
- California: 873 casos
- Texas: 433 casos
- Tennessee: 283 casos
- Ohio: 279 casos
- Georgia: 193 casos
- Luisiana: 179 casos
- Illinois: 171 casos
- Michigan: 146 casos
- Virginia: 132 casos
- Pensilvania: 121 casos
- Indiana: 92 casos
- Misisipi: 81 casos
- Maryland: 79 casos
- Carolina del Norte: 44 casos
- Kansas: 30 casos
- Iowa: 19 casos
- Nevada: 13 casos
- Washington: 13 casos
- Colorado: 7 casos
- Kentucky: 7 casos
- Utah: 4 casos
- Wisconsin: 4 casos
- Dakota del Norte: 1 caso
- Nuevo México: 1 caso
Un aumento que continúa, aunque a menor ritmo
Aunque Candida auris sigue representando un desafío para los sistemas de salud, los registros más recientes muestran una reducción frente a años anteriores.
Durante todo 2025 se reportaron 4,290 casos clínicos en Estados Unidos, mientras que en 2026, hasta finales de julio, la cifra acumulada es de 3,437 casos, es decir, 853 menos que el total del año anterior.
El comportamiento del hongo ha cambiado con el paso del tiempo. En 2024 se registraron 6,304 nuevos casos clínicos, y desde que el primer caso fue identificado en Estados Unidos en 2016, el número de infecciones ha aumentado cada año. Sin embargo, los datos más recientes indican que el ritmo de crecimiento se ha desacelerado.
Un enemigo silencioso dentro de los hospitales
La mayoría de las infecciones por Candida auris pueden tratarse con medicamentos antimicóticos llamados equinocandinas. Sin embargo, algunas variantes del hongo han desarrollado resistencia a las tres principales clases de tratamientos disponibles, lo que limita las opciones para los médicos.
Por esa razón, los especialistas mantienen la vigilancia sobre los casos, especialmente dentro de hospitales y centros de atención médica, donde la detección temprana y las medidas de control son clave para evitar que el hongo siga pasando de un paciente a otro.








