Tres personas se declararon culpables de participar en un complot para asesinar a una mujer del condado de St. Louis, Missouri, en un plan que tenía como objetivo cobrar una póliza de seguro de vida de 150 mil dólares.
Planeó matar a su propia madre con fentanilo para cobrar $150,000 del seguro; pero el sicario cambió el plan y le disparó
Kim Alexis Mosley, de 33 años; Andrew C. Hubbard, de 40, y Eric Washington, de 47, admitieron ante una corte federal su participación en el caso relacionado con la muerte de Andreaia Worthem, ocurrida en julio de 2023.
Kim Alexis Mosley, de 33 años; Andrew C. Hubbard, de 40, y Eric Washington, de 47, admitieron ante una corte federal su participación en el caso relacionado con la muerte de Andreaia Worthem, ocurrida en julio de 2023.
De acuerdo con los documentos judiciales, Hubbard había contratado en abril de 2019 una póliza de seguro de vida por 150 mil dólares para su madre. Cuatro años después, alrededor de junio de 2023, el hijo habría ideado un plan para matarla y cobrar el dinero.
Inicialmente, el plan contemplaba suministrarle cocaína adulterada con una dosis letal de fentanilo. Hubbard habló del asesinato con Mosley y le ofreció 50 mil dólares si el plan tenía éxito.
Después recurrió a su primo, Washington, a quien pidió que entregara las drogas a Worthem. Washington aceptó hacerlo a cambio de 10 mil dólares, según los acuerdos de culpabilidad.
Pero el plan cambió la noche del 6 de julio de 2023. Alrededor de las 10 de la noche, Washington recogió a Worthem en su vivienda en el condado de St. Louis y la llevó a la ciudad.
En lugar de matarla con las drogas, Washington le disparó varias veces y posteriormente abandonó su cuerpo en un callejón de la avenida Kennerly. Poco después de las 11 de la noche, Washington llamó a Hubbard y le informó que el asesinato estaba consumado.
Cuando ambos se reunieron, Washington le explicó que las drogas no habían tenido efecto y que había optado por dispararle a su madre. Agentes de la policía de St. Louis encontraron a la mujer durante las primeras horas de la mañana siguiente.
El pago por el asesinato y la llamada a la aseguradora
Después del homicidio, los involucrados realizaron varias acciones para ocultar su participación.
Ese mismo día, Mosley pagó 200 dólares a Washington por el teléfono celular de la víctima, que había sido destruido. Washington también escondió el automóvil que había utilizado para recoger a la mamá de su primo.
Posteriormente, Mosley y Hubbard siguieron a Washington hasta Illinois para devolver el vehículo y después lo llevaron de regreso a St. Louis.
Hubbard finalmente le pagó 450 dólares a Washington y también le entregó cocaína y marihuana. El primo, sin embargo, estaba molesto porque no había recibido los 10 mil dólares que le había prometido.
Por ello, más tarde llamó a la compañía de seguros para preguntar por el dinero. Durante la llamada afirmó que había "hecho algunos trabajos" para Hubbard y que este le debía dinero.
La llamada a la aseguradora y el hallazgo del cuerpo desencadenó una investigación y las detenciones de los involucrados. El hijo de la víctima se declaró culpable de conspiración para cometer asesinato por encargo y de asesinato por encargo; su sentencia está programada para el 1 de diciembre.
Mosley y Washington, sus cómplices, se declararon culpables de conspiración para cometer asesinato por encargo con resultado de lesiones personales. Washington, el primo, será sentenciado el 21 de octubre y Mosley el 20 de enero.









