Zapatos

Manual de instrucciones para llevar las 9 sandalias de la temporada

De flecos, romanas, de tacón cuadrado de abuelita, las retro sliders de piscina, esta es una guía fundamental para que sepas qué zapatos comprar y cómo usarlos en el verano que se aproxima.
8 Jun 2016 – 3:05 PM EDT

Corre a hacerte la pedicura que llevas semanas posponiendo. Ha llegado la hora de guardar los botines, brogues y creepers dentro de los que llevas demasiados meses, semanas y días ocultando tus pies. Este verano, la sandalia es rey. O, más bien, reina.

Junto con la de tus brazos, hombros y piernas, la libertad de tus pies es lo que exige el clima desde ya, y la fenomenal gama de formas, colores, texturas y tacones que ofrece la temporada te dejará también sin pretextos para portar la sandalia que más le acomode a tu estilo.

A continuación, te mostramos cómo provocar calentura con los modelos más frescos de la temporada para que destapes a la exhibicionista que llevas dentro.

La sandalia pijama

El colmo de la sensualidad chic, la sandalia pijama es para tu look de verano, lo que la bata de seda es para Hugh Hefner. Ya sea de un sedoso tono liso, o de un estampado juguetón, la sandalia pijama actualizará cualquier look al instante, mientras que sus mejores aliadas son las faldas o vestidos a media pantorrilla y los pantalones capri. Es lo más cercano que llegarás a salir a la calle directamente con tus pantuflas. Sólo que mejor.

El mule blanco

No color hueso, no color marfil. Blanco puro, blanco corrector (ese líquido que se usaba en la prehistoria para componer los errores escritos con pluma). Con un tacón mínimo o completamente plano, el mule blanco es la T-shirt blanca para los pies: un básico con el que no te puedes equivocar y sin el cual tu estilo no podrá sobrevivir este verano. Úsalo con otros básicos como jeans, o bien, emparéjalo con unos pantalones extra-anchos ceñidos con un grueso cinturón. El encanto del mule blanco, al igual que la T-shirt blanca, está en su indiferencia: es la prenda no pensada y sin embargo perfecta. O lo que es lo mismo: ero esfuerzo, estilo total.

El tacón abuelita

Lo cuadrado no tiene por qué ser sinónimo de lo convencional. Todo es cuestión de timing y de actitud. Una sandalia de tacón cuadrado adquiere un aire sofisticación cuando la combinas con pantalones acampanados o un vestidito estilo boudoir. Entre más se parezca esta sandalia a la de tu abuelita, mejor, de modo que los tonos nude y el blanco enfermera son los de mayor tendencia.

El gladiador

La gama de sandalias gladiador primavera-verano 2016 sería la envidia absoluta de Elizabeth Taylor en su papel como Cleopatra. O, para el caso, de Richard Burton o de cualquiera de los 8 mil extras de la icónica cinta de 1963. Hasta el tobillo o hasta la rodilla, con tacón o planas, las sandalias gladiador son el toque travieso-sexy que necesitan tus shorts, rompers y minifaldas, mismos que subirán en automático de categoría. Estas sandalias te ofrecen el beneficio adicional de alargar tus piernas (¿quién puede resistir?).

La sandalia de plataforma

Ni las más altas rechazarían una ventaja vertical de unos cuantos centímetros, hecho comprobado por la popularidad de los zapatos de plataforma que continúa desde hace ya unas temporadas. Esto significa que puedes guardar aquel par con punta cerrada que usaste todo el invierno y la primavera. Las sandalias de plataforma te permiten conservar la estatura, longitud y estilo a la 2001 Odyssey Club circa 1976. Úsalas con pantalones de pierna ancha, culottes o faldas de todos los largos. Calzado de batalla por excelencia, las sandalias de plataforma van con casi todo. Salvo, por el amor de Dios, con mallones, leggings, jeggings, skinny jeans o cualquier otra prenda de la estirpe que vulgarice unas sandalias perfectamente decorosas.

La sandalia de flequillo

¿Qué puede ser más sexy que unas sandalias que te abracen los tobillos al tiempo que se menean junto contigo y de paso te cosquillean los pies? La sandalia de flequillo le da un toque de diversión y picardía a cualquier look. Una excelente manera de romper con la severidad de un atuendo, la sandalia de flequillo se antoja con pantalones ajustados, con amplias faldas midi y hasta con rompers de todos los largos.

La sandalia deportiva

Algo más que un mero eco a los años noventa, la versión actualizada de la sandalia deportiva cuenta con gemas, remaches y hardware de todo tipo, creando un contraste con suelas estilo NASA. Pare el completar el flashback noventero, combínalas con un lánguido vestido estilo lencería hasta el tobillo.

La nudie de tiras

La exhibicionista por excelencia, la sandalia nudie de tiras delgadas de esta temporada debe de ser prácticamente invisible, etérea, algo que a cierta distancia te haga parecer descalza. Mágicas estiradoras de piernas, las sandalias nudie de tiritas alargan aún más cuando son de tacón y, al fusionarse visualmente con tu piel, son aptas para todo tipo de faldas, vestidos, pantalones y shorts.

Sliders Adidas

Si ya tenemos permiso de usar la ropa deportiva para salir a cenar, entonces ¿por qué no también graduar los sliders de Adidas al estatus de athleisure? Así como las sandalias deportivas remasterizadas con adornos que brillan, los sliders de Adidas se vuelven a posicionar dentro del universo del retorno a los noventa. Lo que los distingue sin embargo en esta ocasión, es la manera de usarlos: faldas amplias, vestidos cortos y, para un definitivo fast-forward a 2016, con calcetas deportivas.

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