null: nullpx
Evergreen

Las mujeres sólo son infieles cuando ocurren 3 cosas, según una experta: te contamos

Publicado 18 Jul 2021 – 11:49 PM EDT | Actualizado 18 Jul 2021 – 11:49 PM EDT
Reacciona
Comparte

Es un hecho: la infidelidad es menos incidente en las mujeres, y para quien lo ponga en duda, existen numerosos estudios psicosociales que lo corroboran desde hace años.

Dentro de las investigaciones más recientes, destaca la de Susan Krauss Whitbourne, una prestigiosa psicóloga que, con base en su experiencia dentro del consultorio y numerosos seminarios, estimó que por cada 100 hombres infieles en promedio, sólo hay 20 mujeres que han “puesto el cuerno”.

Para Krauss Whitbourne, diversos aspectos culturales y preceptos machistas, tienden a perpetuar la idea de que la infidelidad es un tabú exclusivo para las mujeres.

Ahora bien, podríamos (y deberíamos) pasar horas discutiendo por qué persiste la idea de que la infidelidad sólo es justificable en el caso de los hombres, pero incluso para Krauss Whitbourne, resulta mucho más sencillo explicar las razones tras el engaño.

Incluso estando en un sistema que condena la infidelidad femenina como si se tratase del peor crimen, éste fenómeno se da por tres principales motivos según dicha especialista: 

# 1 Una percepción sobajada de la “maldad”

La disonancia cognitiva es un factor frecuente en la infidelidad. Es decir: saber que es algo malo, pero aún así hacerlo.

De esta manera, si “poner el cuerno” hace a una mujer “malvada”, lo más probable es que ella misma se asuma en tal papel para responder a su impulso sin ser hipócrita consigo misma.

# 2 Pagar con la misma moneda

Una medida común: falta de lealtad, peleas constantes, o hasta una infidelidad de premisa por parte de la pareja. Una resultante peligrosa si “el juego” sobrepasa los límites hacia la agresividad potencial.

# 3 Redefinir las creencias tradicionales

Las mujeres más conservadoras pueden llegar a ser infieles si no reciben el matrimonio que “les prometieron”.

Darse de tope con la realidad y ver que no todo es un “felices para siempre”, resulta igual de decepcionante tanto para hombres como para mujeres. Aquí comienzan los “spin-offs” de los cuentos de hadas cotidianos (guiño, guiño).

Hay que aclararlo: las relaciones interpersonales son siempre asunto de acuerdos, consentimientos y límites.

Existen parejas que no tienen problema con llevar una relación abierta o en practicar el poliamor. Sin embargo, se habla de infidelidad o un daño similar, cuando los preceptos acordados de exclusividad se rompen, algo reprobable en TODOS los casos.

Ve también:

Reacciona
Comparte