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Bebés y niños

Señales para detectar si tu bebé está deshidratado y qué hacer para ayudarlo

Publicado 11 Mar 2021 – 05:00 PM EST | Actualizado 11 Mar 2021 – 05:00 PM EST
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La deshidratación ocurre cuando se pierde más agua de la que se ingiere. Desafortunadamente, los bebés son propensos a presentar este problema de salud.

La razón se debe a que su dieta está limitada a puros líquidos; entonces, al ser tan pequeñitos, sus reservas de agua son menores.

Otro factor que interviene en la deshidratación de un nene es la aparición de enfermedades como diarrea, fiebre o vómito.

Los pequeñines no pueden avisar cuando tienen sed ni son capaces de beber agua por su cuenta, por ello hay que estar al pendiente de las causas y señales de deshidratación para actuar de inmediato.

Causas de la deshidratación

Un recién nacido tiene una dieta a base de leche materna (o fórmula, si es el caso). Sin embargo, en los primeros intentos de amamantar el bebé no tendrá idea de cómo hacerlo y su organismo tampoco está del todo preparado.

Puede que en un inicio no logré succionar por completo el pezón de su mami y, por ese motivo, obtenga muy poquita leche.

También se suele presentar hipo o dificultad para tragar, por lo que su alimentación podría verse entorpecida y las dosis de leche que ingiera resultan menores a las que necesita.

En un principio, el bebé tendrá dificultad para digerir la leche, así que hay que estar al pendiente de si presenta vómitos o diarrea (porque es muy probable que vaya a deshidratarse).

Otro factor son las temperaturas altas porque, al igual que los adultos, los recién nacidos sudan. Para colmo, ellos pierden líquidos muy rápido en climas calurosos y húmedos.

La fiebre aparece como consecuencia de la deshidratación, mientras más alta mayor es la gravedad del problema.

Síntomas de la deshidratación

Los signos más evidentes de deshidratación en un lactante se pueden distinguir por una boca y lengua secas. Además, su llanto no presenta lágrimas debido a la falta de agua.

Otro indicador fácil de detectar se presenta cuando el bebé no moja su pañal en un periodo de 3 horas.

Incluso sus niveles de energía bajan considerablemente, pues duerme más tiempo de lo normal.

Una respiración agitada o un ritmo cardíaco elevado también revelan la deshidratación.

Físicamente, la zona blanda de la parte superior de su cabeza se hundirá, al igual que sus ojos y mejillas.

En cuanto a su piel, el bebé presentará un tono más y estará fría y seca.

Remedios para la deshidratación

El primer consejo es elevar la ingesta de líquidos para prevenir la deshidratación cuando un nene se enferma o cuando hace más calor de lo normal.

En los lactantes es importante amamantarlos regularmente, incluso cuando presentan problemas para hacerlo. Hay que hacer una pausa de 15 minutos y volver a intentarlo para que lo puedan practicar y dominarlo.

Probar diferentes fórmulas de leche puede ayudar a encontrar una que favorezca la digestión del bebé.

No cuesta nada intentarlo y es mejor a seguirlo forzarlo a usar la misma que le causa problemas.

En caso de fiebre el mejor remedio para bajarla es un baño de esponja e hidratarlo con bastante agua.

Ofrecerle jugos de frutas y verduras es una buena idea para hacerlos beber líquidos, ¡son una opción deliciosa!

Para los climas calurosos se pueden hacer snacks de hielo, algo así como paletas heladas, para que el bebé obtenga líquidos extra al chupar.

No solo se pude usar agua, sino también puré de fruta en combinación con jugo natural.

La deshidratación es un mal común en los recién nacidos. Afortunadamente se puede detectar y tratar a tiempo. Si tienes algún otro consejo ponlo en los comentarios.

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