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Hoy en México marcha una minoría

La marcha de este sábado lo hace por una familia tradicional, esa compuesta por el padre y la madre biológicos y sus hijos. Pero esa no constituye hoy la mayoría de los hogares mexicanos.
Opinión
Periodista y editor especializado en arte y cultura.
2016-09-24T08:33:12-04:00

Este sábado 24 de septiembre se realizará en la Ciudad de México una gran marcha nacional convocada por el Frente Nacional por la Familia, en oposición al paquete de iniciativas que el presidente Peña Nieto envió al congreso para reconocer en todo el país el derecho de las uniones entre personas del mismo sexo a contraer matrimonio.

Como lo reconoce el mismo Frente en su sitio, su oposición va más allá del rechazo a una figura legal; sus integrantes se oponen a que los niños de México sean adoptados y vivan con homosexuales; a que puedan cambiar de sexo sin la intervención de padres o tutores (me pregunto si algún médico estaría dispuesto a realizar tal intervención en un menor de edad, por más que esa persona lo solicite); a que los libros de texto expongan la existencia de la homosexualidad, la transexualidad y, en general, de actividades sexuales, y a permitir que los hombres entren al baño de mujeres, y viceversa.

Como se pudo ver durante las manifestaciones regionales, realizadas el 10 de septiembre en varias ciudades del país, detrás de todos esos rechazos está la idea de que el único contexto en que se puede desarrollar sanamente un niño es el de una familia integrada por sus padres biológicos y sus hermanos, a la que consideran la familia "natural y normal", insinuando, con esto último, que es la familia mayoritaria. Las estadísticas demuestran, sin embargo, que esto está lejos de ser cierto.

El libro Ilustración de las familias en México , editado por El Instituto de Investigaciones Sociales en 2012, a partir de la definición de la familia como "...un grupo de personas relacionadas entre sí, que comparten un espacio, una economía, un nivel de bienestar y un proyecto de vida común", propone que en el país existen 11 tipos de familia, entre los que, si agrupamos las compuestas por papá, mamá y niños; papá, mamá y jóvenes, y pareja, hijos y otros parientes, la familia tradicional representa 50% del total.

La otra mitad de las familias agrupa a las compuestas por mamá sola con hijos (16.8% del total); papá solo con hijos (2.8%); familias reconstituidas, es decir, compuestas por integrantes que habían formado una familia antes (3.8%); parejas jóvenes sin hijos (4.7%), nidos vacíos (6.2%); coresidentes (4.1%); familias unipersonales (11.1%) y parejas del mismo sexo (0.6%).

Es decir, con el argumento de oponerse al reconocimiento legal del tipo de familia menos frecuente en México, el Frente Nacional por la Familia (al considerar que el único modelo familiar legítimo es el conformado por los padres biológicos y sus hijos) está descalificando, de paso, el modo de vida de la mitad del país.

Si a eso sumamos que al menos una fracción de las familias tradicionales del país puede considerar que su modelo de familia no es el único legítimo (quién no conoce a unos padres que acogen a su hija divorciada con sus hijos; que aprueba que alguno de sus hijos casados decida no tener hijos, o incluso que acepte como parte de la familia a la pareja sentimental de su hijo homosexual), el resultado estadístico es que el Frente Nacional por la Familia representa, de hecho, a una minoría del país, por más que haya sacado a las calles a 1 millón, 274 mil 400 mexicanos el 10 de septiembre, como consigna en su sitio, y por más que vuelva a convocar este sábado a varias decenas de miles en Paseo del la Reforma. No es un argumento ideológico, es un dato estadístico, demográfico.

Si en una democracia es inadmisible que una mayoría busque, por el solo hecho de serlo, derogar los derechos fundamentales de una minoría, lo es también que una minoría, como la que representa el Frente, pretenda hacer lo mismo con la mayor parte de la sociedad.

#todossomosfamilia


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