null: nullpx
Long form 10

Tener o no hermanos puede definir tu personalidad con estas características: ¿te identificas?

Publicado 28 Ene 2019 – 03:42 PM EST | Actualizado 28 Ene 2019 – 03:42 PM EST
Reacciona
Comparte

Sabemos que nuestra personalidad se ve influenciada por diversos factores, como la genética, las interacciones sociales y la crianza. En ese contexto, si eres el primogénito de la familia o el más chico, por ejemplo, la formación de tu carácter también se verá afectada. Y es que las experiencias de vida de un hermano mayor serán distintas a las de un hermano menor y a las de un hijo único.

El médico austriaco Alfred Adler, colega de Sigmund Freud, trabajó en los conceptos de la psicología individual y la formación de la personalidad a finales de los años 20. A su juicio, el orden de nacimiento de los hijos influye directamente en el desarrollo de sus personalidades.

Si bien esta afirmación ha encontrado sus críticas, también ha sido corroborada en la comunidad científica. Entre sus defensores, Frank J. Sulloway, autor del bestseller Rebeldes de nacimiento ( Born to Rebel) y profesor de la Universidad de California, se convirtió en un referente de la temática.

De acuerdo con Sulloway, los hijos tienden a comportarse de forma diferente conforme su posición familiar, es decir, si son el primogénito, el del medio o el más chico. En su libro, el académico concluye que, mientras los hermanos mayores tienden a reproducir la autoridad de los padres, los menores tienden a rebelarse.

La personalidad de los hijos, según su orden de nacimiento

¿Cómo es la personalidad del primogénito?

Las personas que nacen primero en la familia son los llamados primogénitos. De este grupo, se dice que son muy dominantes y que no les gusta recibir órdenes, pero que, a la vez, son muy organizados y con tendencia al perfeccionismo. También demuestran una necesidad de autoafirmarse.

Esa necesidad aparece, sobre todo, tras el nacimiento de un hermanito. Debido al destronamiento que sufren cuando llega otro hijo, intentan compensarlo toda la vida trabajando extra para recuperar la atención de sus progenitores. Por lo mismo, no se sienten cómodos recibiendo órdenes.

Además, como pasaron más tiempo entre adultos, saben ser responsables y, como luego les toca cuidar a sus hermanos o hermanas, saben estar a cargo. En resumen, son conscientes, estructurados y se puede confiar en ellos, así como depender de ellos.

La personalidad del hijo o hija del medio

Después viene el segundo hijo o hija, que puede quedarse como la persona menor o convertirse en la de en medio. En el primer caso, se pasa a la siguiente categoría, pero cuando es un « hijo sandwich», entonces se espera que, quienes nacen entre dos hermanos o hermanas tengan un carácter dócil y hasta cierto punto sean muy reservados porque sienten que no reciben tanta atención como los demás miembros de la familia.

Por esa razón también suelen ser competitivos y les gusta buscar formas para destacar. Sin embargo, tienen un potencial romántico mucho más alto que sus hermanos porque han desarrollado sus habilidades sociales para buscar en el exterior el respeto y atención que no sienten dentro de sus familias. A su vez, son diplomáticos (mediadores de conflictos) y leales.

Tendencias en el comportamiento del hijo menor

Para la mayoría de las familias, el último hijo tiende a ser extrovertido, creativo y de carácter despreocupado, a veces caprichoso, porque todo les es resuelto en casa por los padres o sus hermanos mayores. Suelen ser observadores y detallistas, están más dispuestos a correr riesgos y a desafiar las reglas establecidas.

Suelen ser más liberales y aman viajar. Tienden a desarrollar una personalidad encantadora, así como más manipuladora, ya que están acostumbrados a recibir muchísima atención. Por otro lado, el hijo menor a veces siente que tiene que esforzarse más por conseguir el respeto de los demás, ya que normalmente son considerados débiles o incapaces por ser pequeños.

¿Cómo son los mellizos?


mellizos-juntos-o-separados-en-la-escuela-2.jpg

Primero hay que ver en qué posición nacieron dentro de la familia. A los gemelos o mellizos se tiende a asignarles roles según su propio orden de nacimiento, y así sea por un minuto o dos, hay uno que es mayor y otro menor. Por otra parte, el fuerte e íntimo lazo entre los hermanos gemelos se puede ver reflejado en sus relaciones personales, ya que siempre están pendientes de lo que sienten las personas con las que están, por lo que las cuidan y buscan no lastimarlas.

Suelen ser muy considerados de las personas que les rodean. A veces tienden a luchar por destacar, puesto que el exterior les considera mitades de una sola entidad. En ese sentido, sienten que tienen que esforzarse por demostrar que cada uno es su propia persona, algo muy similar a la lucha por destacar del hermano sandwich.

El carácter del hijo único

Finalmente, y en una categoría que le distingue del resto de las personalidades, están las y los hijos únicos, es decir quienes crecen sin hermanos. Estas personas suelen ser muy buenas para fijarse objetivos y cumplirlos. Al parecer, tienen mayor capacidad de concentración porque no tenían hermanos que les distrajeran en sus actividades durante el crecimiento.

Como no tuvieron que cuidar a hermanitos más chicos, suelen centrarse más en sus propias necesidades y deseos, lo que les ayuda a ser enfocados y conseguir sus metas, si bien pueden volverse un tanto egocéntricos y egoístas. Por otro lado, suelen ser cariñosos y muy sociables para compensar la falta de hermanos. Asimismo, están en constante búsqueda de alguien que los guíe por la vida.

Cuidado con los estereotipos

«Existe mucho de mito. Se han descrito características que serían más propias para cada uno de los hermanos, según su orden de nacimiento, sin embargo, el lugar entre los hermanos es una variable más de un conjunto de elementos que influyen», remarca la psicóloga infantil Anamaría Dávila, del centro de salud Clínica Alemana, en Chile.

Francisco Jaume, también psicólogo infantil en el mismo centro de salud, observa que los padres son, muchas veces, los responsables por promover esas características comunes según el orden de nacimiento de sus hijos:

«Si bien la personalidad no depende del lugar en sí mismo que se tenga entre los hijos, esto sí puede ser una variable, especialmente en la medida en que la familia tenga creencias preconcebidas y le atribuya a priori ciertas características al niño por el hecho de ocupar esa ubicación.»

¿Y tú? ¿Consideras que el orden de nacimiento determinó efectivamente las personalidades de tus hijos? ¿Y la tuya?

Sigue leyendo:

Reacciona
Comparte