null: nullpx
Belleza

Los estándares de belleza que definen nuestra cultura

Mientras que la cultura occidental abusa a veces de maquillaje y el countouring, hay otras en que la belleza salvaje es la que llama la atención. ¿Cómo están evolucionando estos estándares de belleza?
12 May 2016 – 6:31 PM EDT

Nuestra cultura ha pasado por grandes cambios y referentes en la historia de la belleza, siendo el maquillaje uno de sus protagonistas. Al día de hoy, lo importante parece ser tener una figura “envidiable” y las mujeres no le sacan partido a su lado natural; de hecho, todo lo contrario, lo esconden bajo capas de maquillaje.


Lo ideal es que no se note, pero en algunas ocasiones te puede dejar irreconocible. ¿Hasta qué punto esconder imperfecciones se transformó en dejar de ser nosotras mismas?


Es cierto que los estándares de belleza cambian constantemente, según la evolución de los tiempos. Recordemos que en los tiempos renacentistas, tener más kilos era sinónimo de salud y unas caderas anchas de fertilidad. Hoy, estamos un poco lejos de eso. Los cuerpos delgados se alaban y aunque hay celebridades –como la amada-odiada Kim Kardashian- que celebran las curvas, hay revistas de papel couché que se empeñan en mantener este ridículo y poco saludable parámetro de belleza. Aún así, sí hay otros que están haciendo grandes esfuerzos para que todas las tallas sean consideradas en el mundo de la moda.

Otros estándares de belleza

Sin embargo, evidentemente, la belleza tal y cómo la conocemos, no es la única que existe. Para otras culturas el concepto puede ser bastante distinto, y las razones por las que usan maquillaje no siempre es para cubrir imperfecciones. Varios fotógrafos han utilizado su trabajo justamente para mostrar otros tipos de belleza, alejados de los cánones que los occidentales consideramos como perfectos. Tal es el caso del fotógrafo Eric Lafforgue, quien ha fotografiado a diferentes civilizaciones para demostrar que el maquillaje no siempre se usa para resaltar la belleza, sino como parte de rituales. Sus fotografías se tomaron durante diez años y muestran a mujeres desde Nueva Ginea a Myanmar y Mozambique usando maquillaje como parte de un ritual o para protegerse del sol.


Por otra parte, la serie “100 Years of Beauty” muestra la evolución de los estándares de belleza en Kenya, con la hermosa modelo Keesee Andrea, desde el 1900 hasta el año 2000. Y en su impresionante cuenta de Pinterest podemos ver el behind the scenes de cada uno de sus looks. Por otra parte, este sitio muestra la evolución de la belleza tal y como la conocemos los occidentales, donde la importancia de la belleza se centra en otras características como la forma de los cuerpos y el momento histórico que se estaba viviendo.



Aun así, como mencionamos anteriormente, sí existen fotógrafos que pretenden retratar mujeres diferentes, demostrando que lo que conocemos no es la única realidad. La fotógrafa Mihaela Noroc dejó su trabajo para retratar a distintas mujeres que iba conociendo mientras viajaba. El resultado es bastante impresionante. Lejos de los estándares que conocemos los occidentales, la fotógrafa se centra en la belleza natural de cada una de ellas, hermosas cada una en su estilo. Muchas de las mujeres que retrató Norac nunca habían sido fotografiadas profesionalmente. Pero en vez de posar como modelos, cada una de ellas se muestra segura y desafiante. “Después de haber fotografiado a mujeres en más de 45 países, puedo decir que la belleza está en todas partes. Y no tiene que ver con cosméticos, dinero, raza o estrato social; tiene que ver con ser nosotras mismas”, escribe Norac. “Las tendencias mundiales nos hacen vernos y comportarnos iguales, pero somos hermosas porque somos diferentes”.


Nos encanta que haya personas que apoyen todos los tipos de belleza sin encasillar. Atrás están quedando los estándares clásicos y de a poco se están escuchando las voces de las mujeres reales. La campaña de Dove ya lleva un tiempo y fue un éxito por eso mismo: estar lejos de la perfección y del Photoshop, porque lo importante es que nos aceptemos con esos kilitos de más, porque así somos perfectas, a nuestra manera.

Más contenido de tu interés