Belleza

La rigurosa rutina de belleza de una chica de Corea del Sur

Los cuatro pasos esenciales (o más) que nunca se saltan las mujeres surcoreanas y sus productos favoritos para una piel perfecta. Young Chun nos cuenta cómo se cuidan en un país famoso por su millonaria industria cosmética.
23 Ago 2016 – 8:42 AM EDT

Artífice de productos como la BB Cream, las mascarillas de noche o las esponjas acolchadas, la industria de la belleza en Corea del Sur es un referente a nivel mundial. Las coreanas se gastan en productos de belleza el doble que las americanas, a pesar de que las marcas asequibles son más comunes. El año pasado, el país asiático exportó más de 2.400 millones de dólares en artículos de cosmética.

Young Chun dejó Corea del Sur, su país natal, para estudiar una maestría en administración de empresas en una universidad de Nueva York. Como la mayoría de las mujeres coreanas, la rutina cosmética de esta joven estudiante sigue una rigurosa tradición asentada desde hace años. Así nos la contó:


La cultura de la cosmética en Corea del Sur se vive a través de tu grupo de amigas. En mi caso no es por tradición familiar: mi madre ha tenido una piel tan perfecta desde siempre que nunca ha usado nada, como mucho se lava el rostro y se echa loción. Va a cumplir sesenta años pronto y no tiene manchas ni arrugas como otras mujeres de su edad, es increíble. En mi adolescencia recuerdo que sufrí con el acné y la piel grasa, y para ella todo era una novedad porque nunca pasó por eso.

Las mujeres coreanas compartimos muchísima información sobre la cosmética porque nos interesa mucho, todo se difunde de boca en boca. Si alguna descubre algo que funciona, enseguida lo recomienda a sus amistades.

Todas nosotras seguimos cuatro pasos básicos, sin excepción: limpiador, tónico, algún tipo de esencia ya sea antienvejecimiento o hidratante, y luego loción.

Algunas amigas mías añaden tres o cuatro rutinas más, escogidas según lo que desean. Digamos que quieren una piel más blanca, y entonces utilizan una solución blanqueadora. Yo por ejemplo tengo los poros muy abiertos y la piel grasa, así que añado otra esencia para controlarlo.

Por la mañana uso limpiadora Cetaphil, que guardo en un bote aparte para dosificarlo. Vale unos $10 dólares y se puede comprar en cualquier farmacia. Probé la máquina Clarisonic pero me pareció demasiado agresiva para la piel y dejé de usarla. Para quitarme el maquillaje por la noche utilizo Whitefficient de Shu Uemura, es japonesa. Antes solía comprar una versión más barata de Shiseido, pero la de ahora me encanta, es la primera vez que invierto en ella.

Después me aplico Blemish Zero de The Face Shop, una marca muy barata de Corea del Sur. Ellos empezaron la tendencia de la cosmética a precios asequibles en el país, fueron pioneros. Antes teníamos que ir a centros comerciales y comprar marcas extranjeras como Estée Lauder, Elizabeth Arden...


Luego llega el tónico. Uso dos diferentes según el momento del día: Al despertarme utilizo Rare Earth Pore Redefining de Kiehl's, que tiene una fórmula arcilla para cerrar los poros, y por la noche Clarity-Activating, también de Kiehl's. Tomo un algodón, echo un poco de tónico, y lo aplico por el rostro en pequeños toques.

Siguiente paso: la esencia. De nuevo, tengo dos distinas. Por la mañana uso Idealist Pore Minimizing Skin Refinisher de Estée Lauder para mantener los poros a raya. Para la noche tengo una esencia antienvejecimiento de Estée Lauder, pero en verano me salto la esencia porque es un poco pegajosa y con el clima húmedo no va bien.


La hidratante que tengo para el rostro es Dramatically Different de Clinique. Llevo comprándola 12 años y nada funciona mejor. En otoño e invierno, como hace frío y hay sequedad, añado Ultra Facial Oil-Free Gel Cream de Kiehl's.

Ah, ¡se me olvidaba la crema de ojos! También uso dos diferentes para la mañana y la noche. Antes de maquillarme me pongo All About Eyes Serum de Clinique, que hace la piel no esté pegajosa, es muy suave. Y antes de irme a la cama uso Creamy Eye Treatment de Kiehl's, con aguacate como ingrediente. Dicen que es su producto más popular.

Varias veces a la semana me pongo una mascarilla coreana, las guardo en la nevera dentro de un tupperware.

Antes de la mascarilla, para que el producto se absorba mejor, me pongo durante tres minutos la crema Green Barley Gommage Peeling Mask de Innisfree, mi marca coreana favorita.

Como decía, las conservo en la nevera, en la parte de abajo. En Corea cuestan alrededor de un dólar, son muy baratas, pero cuando las venden en Estados Unidos el precio sube hasta los tres o cuatro dólares. Uso la misma marca, Innisfree. Tengo una de miel, otra de granada... Otra marca coreana de máscaras que acaba de nacer es Leaders, que no está tan enfocada a los ingredientes sino al tratamiento que quieren lograr, como quitar las arrugas o blanquear la piel.


Mis amigas se ponen una mascarilla cada día, pero realmente es márketing, no hace falta ponérselas todos los días. ¿Funcionan? La verdad es que yo sí noto el efecto, a la mañana siguiente veo que mi piel tiene más luz, no sé si será efecto placebo, pero creo que a mí me van bien. Es una buena manera de cuidarse la piel en lugar de ir al dermatólogo o hacerse tratamientos muy intensivos.

Algo que revolucionó la industria de la cosmética coreana fue la técnica de la esponja acolchada. Empezó como parte de los productos anti-rayos UVA y se popularizó al resto de la cosmética. La esponja que yo utilizo es de Laneige, también del norte del Pacífico. No puedo vivir si ella, igual que muchas otras mujeres coreanas. La que tengo tiene un estuche gracioso porque me lo envió mi hermana desde Corea del Sur.

Lo cierto es que no me gasto mucho dinero al mes en productos cosméticos, los aprovecho muy bien. Suelo comprarlos todos de golpe para que salga más barato. Para productos específicos voy a Sephora, y para los champús y demás compro online en Amazon. Como mucho me gasto unos 50 dólares al mes. Hay cosas que me duran hasta cinco meses.

El éxito de las empresas coreanas de cosmética es que no tienen problemas en regalar muestras, lo hacen todo el tiempo como estrategia de márketing. La muestra es su manera para enganchar al cliente, si les gusta acabarán por comprar el paquete entero. Yo siempre solía guardar cajas llenas de muestras para utilizarlas poco a poco, pero cuando llegué a Estados Unidos me encontré con que aquí es una práctica muy poco común. Sephora sí lo hace, pero el resto de tiendas no. Me pareció un poco confuso, porque si no sabes cómo funciona, ¿por qué vas a comprarlo?


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