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El día que murió Édgar Ponce: así fue el último y trágico rodaje del joven galán mexicano

Amanecía el día 5 del quinto mes en el 2005, cuando el actor y cantante Édgar Ponce, junto a otros ocho colegas, terminaba de grabar una promoción para el espectáculo. Conducía su motora a menos de 25 millas por hora por el Periférico Sur de la Ciudad de México y ocurrió lo impensable.
22 Jul 2017 – 4:12 PM EDT

Para conquistar su sueño de convertirse en un artista capaz de saborear el éxito en la meca del cine, Hollywood, el mexicano Édgar Ponce tuvo que trabajar duro para demostrar que además de buena pinta, sí tenía talento. Sus esfuerzos iban dando resultado, pero la fatídica noche del 5 de mayo de 2005 un mortal accidente acabó con su vida. Apenas tenía 30 años.

Nacido en la Ciudad de México el 27 de diciembre de 1974, el hijo de Adalberto Ponce y Rosa María García comenzó desde muy joven a cuidar su físico mientras educaba su voz y aprendía cómo desenvolverse en las tablas. Al público,comenzó a conquistarlo como cantante. Grabó cuatro discos con la banda Mestizzo, antes de convencerse de que su primer amor era la actuación.

En teatro obtuvo buenas críticas con sus actuaciones en obras como 'Matrimonio al agua', 'Prometeo encadenado' y 'Las viejas vienen marchando', siendo dirigida esta última por el histrión Humberto Zurita.


Actores de telenovela que murieron trágicamente

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Toda su experiencia previa como cantante le hacía un actor mucho más completo, pues lo mismo podía trabajar en telenovelas que en obras de teatro, musicales u otras propuestas como el espectáculo 'Solo para mujeres'.

La puesta en escena de aquel show, a partir del 11 de mayo de 2005, le permitiría presentarle a las fans además de su excelente condición física, sus talentos como cantante y bailarín. Ya las había enamorado con sus actuaciones en telenovelas como 'Salomé', 'Amigas y rivales', 'Nunca te olvidaré', 'Soñadoras', 'Mujeres engañadas' y 'Las vías del amor', entre otras. Ahora llegaba el momento de mostrarlo todo.

El 21 de abril de 2005 compartió cerca de dos horas con fanáticas que se dieron cita en un establecimiento de Plaza Universidad, en la Ciudad de México. A todas las invitaba a verlo en 'Solo para mujeres', con un entusiasmo y picardía que fueron destacados en su momento por la revista Gente.

Ese día les reveló que una de sus armas de seducción era "un enjuague de hierbas especiales que son para erotizar".

"Me los pongo por ahí, en algunas partes íntimas, debajo del ombligo y las articulaciones", dijo el intérprete, quien se confesó encandilado de la actriz Cameron Díaz.

Además de promover el show en persona, el galán se alistaba además para hacerlo en tele. En su agenda estaba la participación en el programa 'No manches', que conducía Omar Chaparro en Televisa. Hasta allí llegaría en motora con ocho de sus 12 compañeros. Y para evitar que algo saliera mal, decicieron grabar algunas escenas y ensayarlo todo el jueves 5 de mayo, a las 12:30 de la madrugada.


Una noche de errores y horrores

De acuerdo con reportes periodísticos, cerca de la 1 de la madrugada del 5 de mayo de 2005, Edgar Ponce partió en su motora junto a sus ocho compañeros a grabar unas tomas en la avenida Periférico Sur de la Ciudad de México.

Parecían protegidos por las tres camionetas en las que iban las cámaras documentando su recorrido. Según el productor de 'Solo para mujeres', el actor y cantante Sergio Mayer, apenas les faltaban cinco minutos para terminar. Él iba al frente del grupo y se alega que les pidió a sus otros compañeros -Edgar Ponce, Armando González, Marco Méndez, Eduardo Rodríguez, Roberto Assad, Manuel Landeta, Víctor Reséndez y Alfonso de Nigris- que no utilizaran los cascos, para registrar bien sus rostros y expresiones.

Todos ocupaban los carriles centrales de la avenida Periférico Sur, donde está prohibido por ley el tránsito de motoras. Iban a una velocidad de 40 kilómetros por hora (25 millas) cuando a más del doble, el conductor Luis Pascacio Muguerza, los impactó con su carro Chevy, modelo Monza, con placa 333 TAZ.

De los nueve galanes, seis cayeron al pavimento esa madrugada, pero ninguno sufrió heridas tan graves como Édgar Ponce, el primero en recibir el inesperado impacto del Chevy azul, que lo despegó de su motora y catapultó hasta la zona cerca de la salida a Zacatépetl.

Al hospital Ángeles del Pedregal llegó con lesiones en el cerebro, tórax, intestino, el hígado, el páncreas, los riñones, fracturas en la pelvis y en las piernas además del pulmón izquierdo perforado, describió el doctor Raúl Rodríguez.

Tres veces derrotó a la muerte, siendo revivido por el equipo de especialistas que lo atendía. Sin embargo, cuando le sobrevino un cuarto paro cardiorespiratorio, 65 minutos de masaje directo al corazón no fueron suficientes para traerlo de vuelta, una vez más a la vida.

A las 6 de la mañana se certificó su fallecimiento.


"Sin rendirle cuentas a nadie"

El jueves 5 de mayo, cerca de las 7 de la noche, a la hora en que debía estarse alistando para su presentación en 'No manches', el cuerpo de Edgar Ponce fue recibido por su papá Adalberto en la funeraria. Junto a su esposa y otros hijos, decidió limitar el acceso al velorio de su muchacho. Había muchas preguntas, pocas respuestas y un dolor desgarrador que nublaba cualquier entendimiento.

Devastada también estaba la cantante María Karunna, quien durante los pasados tres años y medio había convivido con Édgar Ponce. Poco antes del accidente -dijo a periodistas- había hablado con él. Recordó que la llamó bonita y le pidió que se cuidara. Entre lágrimas, lamentaba: "Él tenía muchos sueños, tenía ganas de hacer cine, de llegar a Hollywood, protagonizar una telenovela, quería ser un actor reconocido...".

Casi 48 horas después del trágico accidente, los restos de Édgar Ponce fueron trasladados al Panteón Español, donde sería incinerado.

Sus cenizas, adelantó Heriberto (uno de sus tres hermanos), serían esparcidas en una ceremonia íntima en Cancún, en una playa. “Le encantaba el mar y le gustaba ser libre, por lo que le daremos la libertad que siempre le ha gustado, esparciremos sus cenizas para que ande por donde quiera, sin rendirle cuentas a nadie”.

Quien sí rindió cuentas, aunque no como algunos hubiesen querido, fue el conductor que lo impactó. Luis Pascasio Muguerza fue hallado culpable de homicidio imprudente, lesiones y daño a la propiedad ajena, delitos por los que no pisó la cárcel. También tuvo que pagar una multa a la familia Ponce García de casi 250,000 pesos mexicanos (hoy día el equivalente a poco más de 14,000 dólares).

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