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Jaguar

Probamos el nuevo Jaguar XE 2020: de uno más del montón a uno de los mejores, en una sola actualización

Los cambios sufridos por el Jaguar XE en esta actualización de mediado de ciclo son sutiles pero poderosos, y sobre todo muy efectivos, en transformar para bien la personalidad de este ágil compacto deportivo.
9 May 2019 – 6:02 PM EDT

El Jaguar X-Type, construido entre 2001 y 2009, es un carro que tanto Jaguar como yo preferiríamos olvidar, pero también uno que quedará en las páginas de la historia como el primer sedán compacto del fabricante. No fue sino hasta 2015, con la llegada del Jaguar XE, cuando se vieron los frutos de los esfuerzos del fabricante por quitarse el mal sabor que el X-Type les había dejado en la boca. Desde el primer día fue claro lo muy superior que el XE era en relación a su predecesor, y aunque también era competitivo con los sedanes compactos de lujo del mercado en términos de performance, la aproximación modesta al tema del lujo del XE, especialmente en su cabina, no convenció a suficientes compradores de los Mercedes-Benz Clase-C, Audi A4 y BMW Serie-3 a cambiarse al nuevo Jaguar.

Afortunadamente, bajo la actual tutela de Tata Motors, Jaguar se ha convertido en un fabricante mucho más ágil y valiente de lo que nunca antes fue, algo que la actualización del Jaguar XE para 2020, la cual tuvimos la oportunidad de probar en la costa azul francesa, demuestra ampliamente.

Los cambios exteriores son sutiles pero poderosos. Los nuevos contornos de la parillas, los faros frontales, y las nuevas entradas de aire le dan un necesario toque de agresividad a la vez que lo hace lucir menos como una versión a escala del Jaguar XF. En la parte trasera los cambios buscan más marcar una diferencia con el diseño original que mejorar lo que desde el principio había sido un diseño hermoso y moderno. ¡Viva la diferencia! Jaguar nos indicó que muchos cambios fueron sugeridos por los trabajadores de la línea de montaje en Halewood, mientras que otros, específicamente las revisiones en el área frontal y los faldones del parachoques trasero mejoran su coeficiente aerodinámico, que para quienes saben entender el sentido de esas cosas podemos decirles que es de un extraordinario 0.25.

Este es el nuevo Jaguar XE 2020

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La cabina del XE 2020 es el área donde jaguar invirtió más empeño y recursos, afortunadamente con importantes resultados que reportar. Allí vemos llegar la misma pantalla sensible al tacto para controlar el sistema climático y la interacción con el smartphone que conseguimos en la Jaguar I-Pace, reemplazando la botonería del diseño previo que parecía venir de un Toyota Corolla de 10 años de edad. Nuevos paneles de puertas llegan con un nuevo diseño, luciendo mucho más lujoso que antes, fabricados con materiales de mejor calidad y mostrando una necesaria ampliación del bolsillo inferior.

El conductor se ve enfrentado por el hermoso volante de nuevo diseño que debutó en la I-Pace, y por una pantalla de 12.3 pulgadas con instrumentos digitales de configuraciones múltiples cuyas lecturas se pueden ver proyectadas en el parabrisas. El selector rotativo de cambios fue reemplazado por la palanca estilo ‘SportShift’ del F-Type, y la superficie que lo rodea alberga ahora el botón de encendido, el freno de estacionamiento, el selector de modos de manejo y el control de volumen del sistema de sonido liberando espacio en la consola central. Finalmente, la llegada de una superficie de carga inalámbrica para teléfonos inteligentes, un detalle del cual ningún auto de lujo debe carecer, es una gran adición para reclamar créditos tecnológicos.

Una de la grandes noticias en el nuevo Jaguar XE 2020, es la disponibilidad de un nuevo sistema de info-entretenimiento mucho más simple e intuitivo de manejar que antes. El nuevo modelo también incluye compatibilidad con los sistemas Apple CarPay y Andriod Auto estándar a través de todas las versiones. Para completar un inusual cúmulo de cuatro pantallas debemos mencionar el espejo retrovisor, que al igual que en la Range Rover Evoque que probamos recientemente, puede actuar como pantalla donde se proyecta la imagen en alta definición captada por una cámara trasera, lo que preferimos al espejo regular, ya que no solo da un ángulo de visión mucho más amplio, sino que permite que el pasajero todos los ocupantes del vehículo vean por el espejo exactamente la misma imagen que ve el conductor.


Hablando de versiones, Jaguar simplificó el menú de opciones de su sedán compacto, a solo dos niveles de potencia basados en el que es esencialmente el mismo cuatro cilindros turbo de 2.0 litros de desplazamiento: el nivel P250 disponible con tracción trasera y tracción integral con 246 caballos de fuerza, y el nivel P300 exclusivamente con tracción 296 caballos de fuerza. Ambos niveles vienen equipados con una transmisión automática de ocho velocidades del proveedor alemán ZF, que no proveyó de cambios generalmente asertivos que extrayeron el poder del 2.0 litros de manera rápida y efectiva, al menos en el modelo P250 que fue la única versión que probamos en los Alpes marítimos franceses.

El Jaguar XE responde a los comandos del pie derecho de forma directa y sin ningún drama, como nos gusta. Pero es cuando cambiamos al modo ‘Dinámico’ que el Jaguar XE hace honor a la tradición deportiva de su marca, adquiriendo un sentido de urgencia respaldado por un una gran sensación de solidez. La guinda de este helado es una maniobrabilidad ejemplar provista por una dirección precisa como un bisturí, aunque poco comunicativa, a un chasis bien balanceado y a una buena suspensión, que elevó la experiencia de manejar en las retadoras carreteras montañeras francesas al nivel de memorable. Jaguar también ofrece un modo ‘Eco’, etiqueta que dependiendo de las prioridades del piloto puede ser interpretada como Ecológico o Económico, pero que en todos los casos resta urgencia por lo que lo reservamos para situaciones de tráfico pesado, en las que es imposible disfrutar del manejo de cualquier manera.

Los cambios pueden ser controlados desde a nueva palanca, algo imposible de hacer desde el antiguo control rotario, o desde paletas entras de los rayos horizontales del volante. Preferimos la palanca, pero esta es una apreciación totalmente subjetiva. Agradecemos las opciones.

Aunque el Jaguar XE 2020 cuenta, como equipo estándar, con sistemas de asistencia a la conducción como sensores para estacionamiento, monitor de condiciones del conductor, asistente de punto ciego y asistente de mantenimiento de canal, la falta de un sistema de control de crucero adaptable, que es casi estándar en su segmento, puede costarle preciosas ventas en su disputado segmento. En todo caso los compradores pueden optar por un sistema de asistencia de estacionamiento.

El nuevo Jaguar XE 2020 es lo que esperamos de un fabricante que sabe responder con rapidez e inteligencia a los retos originados por su entorno y hasta por sus propios errores. Con unos cuantos cambio estratégicos e inteligentes el Jaguar XE se convirtió para 2020, de ser uno más del montón a una de las opciones que nadie que quiera un sedán deportivo de lujo puede dejar de ver, especialmente aquellas personas que no quieren ir en el mismo carro de su vecino de canal.

Los precios del Jaguar XE 2020 arrancan en 39,900 dólares para la versión S del nivel P250 y pueden llegar a 46,295 dólares por la versión R-Dynamic del nivel P300. Un Jaguar XE 2020 P250 R-Dynamic similar al que probamos tiene un precio inicial de 41,900 dólares.

Nota: Jaguar pagó por el traslado, alojamientos y comida de Simón Gómez en Francia mientras duró esta prueba de manejo.

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