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Autos Clásicos

Estos fueron los ganadores de la exhibición de autos clásicos de Amelia Island 2019

La edición 2019 del Concours d’Elegance de Amelia Island terminó con la entrega de los dos máximos galardones para un Mercedes-Benz y un Ferrari muy especiales.
11 Mar 2019 – 5:28 PM EDT

Todos los años los amantes del motor nos despedimos del invierno con el Concours d’Elegance de Amelia Island, el evento de exhibición y competencia entre automóviles clásicos más importante de la costa este de Estados Unidos y uno de los más prestigiosos a nivel mundial. El encuentro tiene lugar en el césped de club de golf de Amelia Island, en la paradisiaca isla del mismo nombre en la costa de la ciudad de Jacksonville en Florida.

Los ornamentos de capó más espectaculares de la exhibición de autos clásicos de Amelia Island

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Allí una cantidad considerable de magníficos automóviles clásicos son sometidos al escrutinio de jueces expertos y a la admiración del público asistente. El evento culminante del fin de semana, dominado por el lujo y el olor a los escapes de motores concebidos en las primeras seis décadas del siglo XX, es la premiación. Los dos premios principales del Concours d’Elegance de Amelia Island son; ‘el mejor del Concours de Sport’ otorgado al mejor auto deportivo del evento, ‘el mejor del Concours d’Elegance’ otorgado al mejor ejemplar no deportivo. La decisión de cuál fue el mejor automóvil del evento queda en la conciencia de cada uno de los asistentes.

Ambos ganadores de la edición 2019 del Concours d’Elegance de Amelia Island tienen una fuerte conexión con la afición al motor en la madre patria. Estos fueron los ganadores:

Concours de Sport: Ferrari 335 S 1957


Este ejemplar es uno de solo cuatro unidades construidas por Ferrari, contando el vehículo en que el aristócrata español Alfonso Cabeza de Vaca Marquez de Portago, también conocido como Alfonso de Portago, perdió la vida en un aparatoso accidente en la villa italiana de Guidizzolo, en el que también fallecieron su copiloto y nueve miembros del público (cinco de ellos niños) durante la que a raíz de ese accidente se convirtió en la última edición de la famosa carrera Mile Miglia.

Este modelo en particular comenzó su carrera como un Ferrari 290 MM (la designación MM provenía del hecho de haber sido desarrollado especialmente para la Mile Miglia), para ser luego convertido primero en un 315S y finalmente en un 335 S al ser equipado con un motor V12 de 4.0 litros de desplazamiento. El auto ganador fue construido para competir para el equipo Ferrari y alojo en su butaca izquierda a conductores legendarios como Juan Manuel Fangio, el mismo Alfonso de Portago, Phil Hill y Stirling Moss en circuitos tan importantes como Le Mans, Sebring, el Nürburgring y por supuesto Mile Miglia, en una época en que Ferrari dominaba los circuitos europeos sin ninguna oposición.

Concours d’Elegance: Mercedes-Benz 540K Autobahn-Kurier 1938


El Mercedes-Benz 540K fue el último de los espectaculares Mercedes-Benz de la preguerra. El 540K fue equipado con motores de de 8 cilindros en línea complementados por supercargadores o Kompressor, que podía ser accionado manualmente para mayor potencia, por lo que Mercedes-Benz le agregó la letra ‘K’ a su nombre. Los 540K fueron construidos como roadsters o convertibles de dos puestos, coupes de 4 puestos, y sedanes de 4 puertas. Sin embargo, este modelo en particular, junto con otros tres, fue construido como un coupe de dos puestos con una carrocería aerodinámica que según la literatura promocional de Mercedes-Benz de la época fue fue diseñada para las altas velocidades que se podían desarrollar en las nuevas autopistas o autobahn que estaban siendo construidas por toda Alemania.

Esta unidad, chasis número 408336 fue adquirido por el famoso oftalmólogo catalán Ignacio Barraquer, pionero en la cirugía de cataratas, quien se había enamorado del modelo al verlo exhibido por su fabricante en el Auto Show de Paris de ese mismo año. Barraquer y su esposa estrenaron el Autobahn-Kurier saliendo de Barcelona hasta Gibraltar. De allí cruzaron hasta Marruecos siguiendo a Libia y Egipto desde donde despacharon el carro de regreso a Barcelona. El Autobahn-Kurier estuvo en posesión de la familia Barraquer hasta 2003 cuando finalmente fue vendido a un coleccionista estadounidense.

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