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Irán

Irán pide a Trump no "caer en la trampa" de ordenar un ataque antes de dejar la Casa Blanca, pero ¿está eso en sus planes?

Movimiento de tropas, presiones externas, ataques verbales y una aparente apuesta por causar caos antes de dejar el cargo, para algunos son indicios de que un ataque contra Irán en lo que queda de la presidencia del republicano sea una posibilidad real.
3 Ene 2021 – 07:14 AM EST
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El pasado mes de noviembre, el presidente Donald Trump preguntó a sus asesores de más alto nivel por posibles opciones para un ataque contra Irán, según reveló entonces el diario The New York Times.

De acuerdo con ese reporte, el vicepresidente Mike Pence, el secretario de estado Mike Pompeo, el secretario de Defensa en funciones, Christopher Miller y el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, le advirtieron a Trump que un ataque con misiles, o incluso un ciberataque, contra las instalaciones de Irán podría escalar fácilmente a un conflicto de mayores proporciones.

Pero a pocas semanas de que el presidente deba dejar la Casa Blanca, movimientos de tropas y armamento a la región, así como presuntas presiones por parte de Israel y Arabia Saudita apuntan a que la posibilidad de que ese ataque se lleve a cabo sigue vigente.

Este sábado, el canciller de Irán, Mohamad Javad Zarif pidió a Trump no "caer" en la supuesta trampa que los servicios de inteligencia de Israel estarían montando para desencadenar un choque entre ambas naciones.

La advertencia del ministro iraní se produce en el primer aniversario de la muerte del general Qassem Soleimani en un bombardeo con drones que realizaron las fuerzas estadounidenses en Irak.

“Nueva inteligencia desde Irak indica que agentes provocadores israelíes están preparando ataques contra estadounidenses, colocando al saliente Trump en una encrucijada con una falsa causa para justificar una guerra”, dijo el canciller en un mensaje en su cuenta Twitter.

Y le aconsejó al mandatario saliente: “Cuidado con una trampa @realDonaldTrump, cualquier fuego va a ser malamente contraproducente”.

El tema Irán parece ser motivo de división dentro de un Pentágono recientemente purgado por el presidente Trump, que despidió al anterior secretario de Defensa, mientras otros funcionarios pidieron la renuncia tras la medida. Así lo demostraron las declaraciones que dieron a CNN este jueves altos funcionarios del departamento sobre la presunta amenaza iraní contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.

Mientras algunos aseguran que se espera una inminente acción por parte de Irán y las milicias chiítas de Irak al cumplirse este 3 de enero el primer aniversario de la muerte de Soleimani, otros funcionarios aseguraron a la cadena CNN que esta amenaza está siendo sobredimensionada y que no existe inteligencia que corrobore esa posibilidad.

Movimiento de tropas y armamentos

En tanto, y como presunta maniobra disuasoria frente a la posibilidad de represalias iraníes por la muerte de Soleimani, Estados Unidos ha estado realizando importantes movimientos de tropas y armamento en la región en estos últimos meses.

Desde octubre, el Pentágono ha desplegado unas 2,000 tropas y un escuadrón adicional de aviones de combate en Arabia Saudita. En tres ocasiones se han enviado bombarderos B-52 a misiones en el Golfo Pérsico y se anunció que enviarán a la zona un submbarino equipado con misiles Tomahawk. También lo hizo Israel, enemigo histórico de Irán y aliado de Estados Unidos, que el mes pasado mandó al Golfo Pérsico un submarino en un despliegue de fuerza que no pasó desapercibido en varias capitales regionales.

Además, se había desplegado el portaviones USS Nimitz en el Golfo, aunque este miércoles el secretario de Defensa en funciones decidió no extender su estancia allí, en lo que podría intepretarse como una señal de desescalada y otro síntoma de las divisiones internas del Pentágono.

Presiones de Israel y Arabia Saudita

Este jueves, el periódico Dar Al-Hayat, en lengua árabe, publicó un reporte citando a fuentes anónimas de Estados Unidos, en el que se asegura que Israel y Arabia Saudita están presionando a la administración Trump para que ponga en marcha un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán antes de salir de la Casa Blanca, buscando sabotear las posibles negociaciones entre Biden y el régimen iraní para buscar otro acuerdo sobre el programa nuclear de ese país.

Biden formó parte del primer acuerdo alcanzado bajo la presidencia de Obama, mientras era vicepresidente.

Sin embargo, el medio regional Middle East Eye publicó una exclusiva a finales de noviembre en la que aseguraba, citando a fuentes sauditas, que el princípe heredero de ese reino, Mohammed bin Salman, se había mostrado reacio a apoyar la propuesta de ataque contra Irán hecha por el primer ministro israelí Bejamín Netanyahu en una reunión tripartita con el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo.

De acuerdo con ese medio, en dicha reunión Pompeo tampoco se comprometió con el ataque contra instalaciones de procesamiento de uranio de Irán.

En los últimos meses se han sucedido varias acciones y sabotajes contra instalaciones iraníes, de los cuales Teherán culpa a Israel. De hecho, funcionarios israelíes han confirmado a algunos medios estadounidenses que su país fue el responsable del asesinato en noviembre pasado del científico Mohsen Fakrizadeh, uno de los principales líderes del programa nuclear iraní.

¿Cuáles serían las motivaciones de Trump?

El analista Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del instituto Quincy y autor del libro 'Perder un enemigo: Obama, Irán y el triunfo de la diplomacia' ('Losing an Enemy -Obama, Iran and the Triumph of Diplomacy') cree que las próximas tres semanas que quedan de presidencia de Trump serán las más peligrosas en las tensas relaciones con Irán.

Según Parsi, cualquieras que sean las motivaciones de Trump, "es probable que esté calculando mal". "Toda su política hacia Irán ha sido un fracaso desastroso y no ha mostrado capacidad para aprender de sus errores durante estos últimos cuatro años".

"Buscando desesperadamente aferrarse al poder, está explorando todas las formas de revocar las elecciones, incluso jugando con la idea de pedir la ley marcial", escribió el experto en una columna este viernes para el sitio Responsible Statecraft.


"¿Podría Trump buscar iniciar una confrontación militar con Irán con la esperanza de crear suficiente caos como para evitar que Joe Biden asuma el cargo en enero?", se pregunta Parsi en su columna. "No hay ninguna razón para creer que tal táctica funcionaría, pero que la idea sea descabellada no es una razón convincente de por qué un Trump desesperado no lo intentaría", añadió.

Según Parsi, si Trump lograra finalmente concretar una acción militar contra Irán, ganaría como mínimo el respaldo de los cristianos evangélicos que "ven la confrontación con Irán como el cumplimiento de la profecía del fin de los tiempos en el libro Apocalipsis".

También tendría el apoyo del mayor respaldo financiero del Partido Republicano, Sheldon Adelson, a quien Trump ha complacido con otras medidas favorables a Israel, como la liberación del espía israelí Jonhatan Pollard, un gesto que la agencia AP calificó como "el último de una larga lista de obsequios diplomáticos que el presidente Donald Trump le dio a Nethanyahu", además del hecho de haber trasladado la embajada estadounidense a Jerusalén.

Pero aunque una confrontación con Irán no impida que finalmente Biden llegue a la Casa Blanca, Trump podría calcular, según Parsi, que al menos acabará con el acuerdo nuclear con Irán de una vez, garantizándose apoyos de Adelson y los evangélicos, figuras claves para consolidar un posterior control sobre el Partido Republicano, ya fragmentado frente a las acusaciones de fraude electoral o las peticiones de Trump para aceptar los fondos federales.

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