Estados Unidos e Irán celebran este martes en Ginebra la segunda ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, en medio de un refuerzo de la presencia militar estadounidense en el Medio Oriente y de maniobras navales a gran escala por parte de Teherán, que le llevaron a anunciar un cierre temporal del estrecho de Ormuz.
Irán y EEUU mantienen nueva ronda de conversaciones en Ginebra en medio de presiones de Trump y maniobras militares de Teherán
La televisión estatal iraní anunció que Irán cerraría durante varias horas el estrecho de Ormuz, una vía marítima esencial para el comercio internacional, debido a “preocupaciones de seguridad y navegación” mientras lleva a cabo ejercicios con fuego real, coincidiendo con el inicio de las conversaciones con EEUU.
La televisión estatal iraní anunció este martes que Irán cerraría durante varias horas el estrecho de Ormuz, una vía marítima esencial para el comercio internacional, debido a “preocupaciones de seguridad y navegación” mientras lleva a cabo ejercicios con fuego real.
Es la primera vez que Teherán clausura parcialmente el paso desde que Estados Unidos comenzó a amenazar con acciones militares.
Coincidiendo con el inicio de las conversaciones, medios iraníes habían informado antes que el país lanzó misiles reales hacia el estrecho de Ormuz y estos habían alcanzado sus objetivos como parte de los ejercicios militares en esas aguas estratétgicas por las que transita cerca del 20% del petróleo mundial.
La televisión estatal iraní indicó que las negociaciones con Washington se desarrollan de forma indirecta y se centran exclusivamente en el programa nuclear, dejando fuera asuntos internos como la represión mortal de las protestas del mes pasado.
El presidente Trump, ha reiterado que está dispuesto a recurrir a la fuerza para obligar a Irán a limitar su programa nuclear. Teherán ha advertido que respondería con un ataque propio. Trump también ha amenazado a Irán por la represión de las recientes manifestaciones en todo el país.
Las negociaciones, facilitadas por Omán, buscan evitar un eventual recurso a la vía militar por parte de Washington.
La primera ronda de contactos, celebrada el 6 de febrero en Omán, se desarrolló de manera indirecta: vehículos todoterreno con la bandera estadounidense accedieron al palacio sede del encuentro cuando, aparentemente, la delegación iraní ya se había retirado. No estaba claro cuál sería el formato exacto de esta nueva ronda.
Los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajaron para participar en los nuevos contactos. El secretario de Estado, Marco Rubio, que se encontraba de visita en Budapest, afirmó el lunes que Washington aspira a lograr un acuerdo pese a las dificultades. “No voy a prejuzgar estas conversaciones”, declaró. “El presidente siempre prefiere soluciones pacíficas y negociadas”.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, que encabeza la delegación de su país, se reunió el lunes en Ginebra con el director del organismo de supervisión nuclear de la ONU.
“Estoy en Ginebra con propuestas concretas para alcanzar un acuerdo justo y equilibrado”, escribió Araghchi en X. “Lo que no está sobre la mesa: rendirse ante amenazas”.
Trump dice que las conversaciones con Irán "son muy importantes"
Durante la noche del lunes, a bordo del Air Force One rumbo a Washington, Trump afirmó sobre el diálogo con Irán: “Estaré involucrado en esas conversaciones —de forma indirecta—. Son muy importantes y veremos qué puede ocurrir”.
“Irán suele ser un negociador muy duro”, comentó, tras describir inicialmente a los iraníes como “buenos negociadores” antes de rectificar. “Diría que son malos negociadores, porque podríamos haber llegado a un acuerdo en vez de enviar los B-2 para neutralizar su potencial nuclear, y tuvimos que enviarlos. Espero que ahora sean más razonables”.
“Creo que quieren un acuerdo. No creo que quieran las consecuencias de no alcanzarlo”, agregó.
Un intento previo de acercamiento diplomático se frustró en junio, cuando Israel lanzó ataques sorpresivos contra territorio iraní, lo que desencadenó una guerra de 12 días en la que Washington participó brevemente bombardeando instalaciones nucleares.
¿EEUU tiene una posición "más realista" sobre el programa nuclear iraní?
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, señaló el lunes —según la agencia oficial IRNA— que, a partir de las conversaciones celebradas hasta ahora en Mascate, la evaluación preliminar apunta a un giro de Washington hacia posiciones más realistas en lo que respecta al expediente nuclear iraní.
La televisión estatal iraní informó este martes de que los contactos indirectos comenzaron con el intercambio de mensajes a través de mediadores omaníes.
El lunes, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se reunió en Ginebra con su homólogo de Omán, Badr Albusaidi, para abordar la postura de Teherán sobre “cuestiones nucleares y el levantamiento de sanciones”. En un comunicado, la cancillería subrayó la “seriedad” de Irán en apostar por una diplomacia orientada a resultados que garantice los intereses y derechos legítimos de su población y preserve la estabilidad regional.
Las potencias occidentales temen que el desarrollo nuclear iraní tenga como objetivo la fabricación de un arma atómica, una acusación que Teherán rechaza.
El viceministro iraní de Exteriores, Majid Takht-Ravanchi, declaró a la BBC que Teherán estaría dispuesto a estudiar compromisos sobre sus reservas de uranio si Washington levanta las sanciones que han lastrado gravemente la economía del país.
En los últimos meses, el poder adquisitivo de los iraníes se ha visto mermado por el aumento de precios y la fuerte depreciación de la moneda. “Si vemos sinceridad por parte estadounidense, estoy seguro de que estaremos en el camino hacia un acuerdo”, afirmó Takht-Ravanchi.
Con información de AP y AFP.
Mira también:










