Violencia

La muerte de Alton Sterling: cómo el grabar con tu celular la violencia policíaca puede ayudarte con la justicia

Las grabaciones de personas anónimas están permitiendo documentar abusos de los agentes. Sepa qué hacer y cómo grabar de manera segura si usted presencia o es víctima de una situación similar.
6 Jul 2016 – 3:44 PM EDT

El video de la muerte de Alton Sterling ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de grabar los posibles abusos policiales con las cámaras de los celulares. La fuerte contestación social y la inmediata apertura por parte del Departamento de Justicia de una investigación no habrían sido posible sin las imágenes que muestran cómo dos agentes matan al afroamericano que vendía CD's en Baton Rouge.

La aparición de este tipo de videos, grabados por personas anónimas, está permitiendo documentar cómo algunos oficiales abusan de su poder y cruzan la línea de la legalidad. Además, está ayudando a que sus actos sean ampliamente difundidos y, en muchos casos, exista una investigación que esclarezca qué ocurrió realmente.

Los últimos casos, como el de Alton Sterling, el de un policía en Texas que retiene a una joven afroamericana de 15 años o el de un agente que mató a tiros por la espalda a Walter Scott, un afroamericano que salió desarmado corriendo de su vehículo, han vuelto a demostrar cómo las grabaciones anónimas pueden marcar las investigaciones e incluso cambiar las versiones oficiales.


En ambos casos, la cámara de celular ha tenido grandes repercusiones. En el caso de Texas, poco después de que las imágenes se difundieran como la pólvora por las redes sociales, el agente fue suspendido. En el caso de Scott, permitió conocer una versión diferente dada por el policía y que fuera acusado por su muerte.

Estos videos han vuelto a desenterrar otros casos similares que impactaron fuertemente en la sociedad estadounidense y que dejaron al descubierto que las heridas raciales no están cicatrizadas, como muchos pensaban. Los ejemplos de Michael Brown, en Ferguson, y Eric Garner, en Nueva York, el de un agente que se enfrenta a un taxista de Uber, o el de un agente que mata al hispano Antonio Zambrano, en Pasco, han recordado la importancia de estas grabaciones.


El hecho de que alguien estuviera allá en el momento en el que se estaba produciendo una presunta agresión y, de forma instintiva decidiera grabar, ha permitido tener una versión distinta de la que eventualmente puede dar el agente del orden implicado. “Las cámaras se han vuelto una herramienta que el público puede utilizar a su favor para poder monitorear la conducta gubernamental y policial”, considera Carolina González, portavoz de la organización ACLU en Florida, quien cree que “este tipo de documentación es fundamental para poder tener una sociedad libre”.

“Ha habido un cambio gracias a los celulares con cámara”, ratifica Priscilla González, directora de la organización de Communities United for Police Reform, que precisamente lucha por acabar con la brutalidad policial.


La aparición de este tipo de videos, al menos en Nueva York, “se está dando más y más, y ya forma parte de la cultura el derecho de la población de observar y documentar qué están haciendo los policías y cómo tratan a las personas”, según precisa en entrevista telefónica.

Ahora bien, parece que el hecho de que cada vez veamos más en las redes sociales este tipo de denuncias no es algo fortuito: “Hay toda una política detrás de eso de filmar a los policías, una campaña educativa que enseña a las personas a grabar de manera que puedan proteger su seguridad”, explica, para referirse a las iniciativas que se están desarrollando en la ciudad y que animan a los ciudadanos a “hacer responsables a los policías por sus acciones, ya que no ha existido históricamente una política dentro del Departamento de hacerlos responsables por los casos de brutalidad y violencia que cometen”.

Con esta finalidad, Justice Committee ha emprendido una serie de iniciativas “para animar a la gente a vigilar y documentar a la policía” de manera que entrenan a los ciudadanos “para que lo hagan de la manera más segura y efectiva posible”, explica Loyda Colón, codirectora de esta organización.


Es lo que ella denomina “cop watch” que sirve para “entrenar a miembros de la comunidad para monitorear y documentar la actividad de la policía para recoger evidencias de abuso y parar la violencia policial”. Según sus palabras, este tipo de actividades son necesarias a la luz de los últimos acontecimientos denunciados gracias a esa “vigilancia ciudadana” que ha permitido tener más elementos para poder juzgar la actuación de las fuerzas de seguridad.

“Como demostró la grabación del bravo testigo del caso de Walter Scott, realizar estas “cop wach” pueden jugar un gran papel a la hora de exponer el problema de la violencia policial y ayudar a vigilar a la policía”, explica esta activista.

Las aplicaciones

Los ciudadanos cuentan no sólo con sus cámaras de teléfono a la hora de dejar testimonio de cualquier violación de los derechos y las leyes. Tras todos los abusos que han sido expuestos en los medios de comunicación, numerosas aplicaciones han aparecido para poder ayudar a impedir que este tipo de comportamientos quede impune.

Entre las más populares están CopWatch, Stop and Frisk Watch, o Mobile Justice, creada por la rama de la ACLU en Missouri.

Cómo grabar de manera segura

“No todos los policías están implicados en mala conducta policial "aclara Carolina González" pero sí reconocemos que ha habido un patrón de violencia que ha afectado más desproporcionalmente a las comunidades de color y que este tipo de recursos y videos se vuelven en una herramienta fundamental para exponer esta situación”.

Por eso, para evitar casos similares, desde esta organización de defensa de libertades y derechos, dan las siguientes recomendaciones a la hora de sacar su celular y grabar cualquier tipo de abuso:

  • Mantener una distancia respetuosa, ya que un policía podría impedir que una persona grabe con el teléfono si el agente considera que esta interrumpe o afecta su trabajo policial.
  • La persona debe evitar movimientos, gestos o comportamientos bruscos que puedan interpretarse como abuso físico.
  • En aquellos estados donde está regulada la grabación de audio, si el policía le pide que no grabe sonido debe hacerlo, pues si desobedece, puede ser arrestado.

Teniendo estas precauciones y sabiendo que no todos los agentes comenten violaciones de los derechos de los ciudadanos, cualquier ciudadano tiene la posibilidad de cambiar la historia al alcance de su mano.
Una versión de este artículo se publicó en Univision Noticias en abril de 2015.


RELACIONADOS:ViolenciaEEUUPolicíaAbusosHispanos
Publicidad