Del Toro el inmigrante, Coco y los dreamers: los Oscar más latinos se vuelcan con la diversidad

"Buenas noches", "viva Latinoamérica" y "viva México" son algunas de las frases que se oyeron en español en la 90 edición de la gala de los Oscar. En los premios más latinos de la academia se oyó también un poderoso discurso del triunfador de la noche, el mexicano Guillermo del Toro: "soy inmigrante", dijo. Se recordó a los dreamers, hubo una alusión al muro y otra a la representación de personajes hispanos en unos Oscar beligerantes.

"Hola, buenas noches": Eiza González dijo las ya consabidas palabras en español de la gala. "Viva México", gritó Eugenio Derbez en la presentación del número en el que Gael García Bernal y Natalia Lafourcade cantaron en directo el tema principal de Coco y convirtieron el escenario de la 90 edición de los premios Oscar en una fiesta mexicana.

Pero esta vez no se quedó aquí. Derbez utilizó su tiempo en el escenario para hablar de Coco y recordar que es una historia de migración y de frontera que no tiene muro porque "no hay muros en el más allá".

En los premios Oscar se habló de inmigración. Así lo hizo Guillermo del Toro, otro mexicano y gran triunfador de la noche, cuando recogió su Oscar a Mejor Director por 'La forma del agua'. " Soy un inmigrante como Alfonso y Alejandro, mis compadres, como Gael y Salma y muchos de ustedes y en los últimos 25 años he estado viviendo en un país propio. Parte de él está aquí, parte de él está en Europa, parte de él está en todas partes… Creo que lo mejor que hace nuestro arte y nuestra industria es borrar las líneas en la arena. Deberíamos continuar haciendo eso", dijo.

Cuando volvió al escenario para recibir el premio a Mejor Película se refirió de nuevo a su origen: "creciendo en México esto parecía imposible" y dedicó el premio a todos los jóvenes directores de cualquier parte del mundo que ahora sueñan con subir con contar a través de la fantasía las historias de la realidad.


Lupita Nyong'o y Kumail Nanjiani hablaron con orgullo de su condición de inmigrantes "yo soy de Kenia", dijo ella, "yo de Pakistán", dijo él, para después describirse como dreamers y unirse a los jóvenes inmigrantes que viven pendientes de lo que ocurre con DACA, programa que finalizaría este lunes según lo dictado por el gobierno si no fuera porque la Corte Suprema se negó a revisar la reactivación del programa, como quería la Casa Blanca.

"Como todo el mundo en esta habitación y todo el mundo en sus casas somos soñadores (dreamers). Crecimos soñando que un día trabajaríamos en el cine. Los sueños son la fundación de Hollywood y la fundación de América. A todos los dreamers ahí fuera, estamos con ustedes", dijeron los actores.

En esta gala de la diversidad hubo una representación nunca antes vista de actores latinos en el escenario. Cuando fue el turno de Rita Moreno, que lució el mismo vestido que llevó cuando recogió su Oscar por 'West Side Story', el público se puso en pie. La actriz, que ganó el premio de la Academia en 1962, utilizó el mismo mensaje: "el lenguaje del cine es universal, no importa de qué país vengan las películas" para dar a conocer que la película chilena 'Una mujer fantástica' había ganado el Oscar.

Oscar Isaac aulló alto "viva Latinoamérica" cuando anunció que Coco había ganado la Mejor Película de Animación. El equipo que recogió el premio se acordó de la comunidad latina "que hace que esté orgulloso de quién soy y de dónde vengo". "Gracias a la gente de México. Esta película no existiría sin su cultura y tradición. Todos los niños deberían ver en el cine personajes que hablen y vivan como ellos. La representación importa", dijo el director Lee Unkrich.


Y la representación latina se siguió tomando el escenario, esta vez de la mano del activismo. Dolores Huerta y José Andrés acompañaron a Common y Andra Tray cuando ambos interpretaron la canción 'Stand Up for Something' de la película 'Marshall', nominada al Oscar a Mejor Canción. El cocinero español acudía porque su grupo Think Food Group ha dado de comer a puertorriqueños tras el huracán María, entre otras cosas.

De Puerto Rico habló Common en su canción, que fue una gran protesta y en la que se recordaron todas las causas de este año, incluida la inmigración. La activista por los inmigrantes en el campo, la legendaria Dolores Huerta, también subió al escenario.

Pero las reivindicaciones proinmigrantes y la presencia latina dejaron también hueco a otros reclamos.

Los primeros Oscar post Weinsten

Esta entrega de los Oscar es la primera gala desde que se destapara el acoso sexual en serie del poderoso productor de Hollywood. Weinstein no asistió a los premios, pero sí estuvo, pues desde el primer minuto el conductor Jimmy Kimmel lo tuvo presente en su discurso y en sus denuncias. Recordó que el dueño de Miramax fue expulsado de la academia tras recibir denuncias de más de 90 mujeres de la industria de Hollywood.

En el año del #MeToo se esperaba una gala combativa pero las señales del movimiento #Time'sUp (se acabó el tiempo) que con tanto poder se mostraron en otras galas como los Globos de Oro -donde todas las mujeres vistieron de negro en protesta por el sexismo de la industria, luciendo actores y actrices pins con el lema Time's Up- apenas se dejaron ver en esta 90 edición de los premios de la Academia. Las organizadoras del movimiento quisieron rebajar el perfil de las consignas simbólicas para que no se asocie su activismo con una protesta de gala, a pesar de que previamente aseguraron que "las hermanas llevarán colores festivos y pins de Time's Up" apenas se vieron prendidos en los vestidos de las mujeres.

Pero Kimmel empezó con fuerza: "Oscar es el hombre preferido de Hollywood y estas son las razones: tiene las manos donde puedes verlas, nunca dice nada inapropiado y lo más importante, no tiene pene", dijo en referencia al movimiento #MeToo.

Recordó también que además de acosadores como Weinstein, las mujeres enfrentan graves problemas en la industria del cine, como la brecha salarial, para lo que acudió, siempre en tono de humor, a un ejemplo que fue otro de los escándalos de 2017: Michelle Williams cobró 1,000 dólares por regrabar algunas escenas de 'All the money in the world', mientras su compañero de película, Mark Wahlberg, cobró 1.5 millones. Wahlberg donó ese dinero al movimiento Time's Up cuando se enteró de la diferencia de salario.

Asimismo, Kimmel recordó que Greta Gerwig, nominada a Mejor Dirección por 'Lady Bird', es la primera mujer en ser nominada en 8 años. No dijo, sin embargo, que es la quinta nominada en los 90 años de historia de los premios Oscar.


Sobre esto habló precisamente Frances McDormand, que se hizo con el Oscar a Mejor Actriz por 'Tres anuncios en las afueras", y llamó a todas las nominadas a levantarse y a pedir que se cuenten sus historias. "Cuando después estemos en la fiesta no es el momento de hablar de los nuevos proyectos, mejor llamarnos dentro de dos días a vuestros despachos. O venir a los nuestros, lo que os venga mejor", ha dicho a los productores que financian los proyectos cinematográficos. Además dejó en el aire dos palabras: "Inclusion rider". Estas palabras se refieren a la oportunidad que tienen los actores reconocidos de añadir a sus contratos una cláusula para que el reparto la película represente la diversidad del mundo real.

Salma Hayek, Ashley Judd y Annabella Sciorra, tres de las mujeres que acusaron a Weinstein de abuso sexual, subieron juntas al escenario para presentar un video que resumía la nueva deriva del movimiento Time's Up, que se aleja de su protesta centrada en el acoso sexual que sufren las mujeres en Hollywood y se enfoca ahora en la representación en el cine, en la interseccionalidad, como dijo Judd, en la diversidad y en la inclusión.

Inclusión y diversidad

No solo se demandó igualdad para las mujeres. La representación de los negros en el cine de Hollywood fue otra de las reivindicaciones que sobrevoló los discrusos toda la noche hasta que, al fin, por primera vez en la historia de los premios de la Academia, un hombre negro, Jordan Peele, se hizo con el galardón a Mejor Guión Original por 'Déjame salir'.

Las actrices Tiffany Hadish y Maya Rudolph fueron las encargadas de enfocar esta interseccionalidad de la que hablaban las mujeres de Time's Up y aterrizarla al hashtag y la protesta que los últimos años ha acompañado a los premios: #OscarsSoWhite (Oscars muy blancos) asegurando, entre chistes y risas, pero con un discurso firme, que los Oscar siguen siendo bien blancos, independientemente de todas estas reivindicaciones.

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