null: nullpx

¿Por qué un republicano ve un 'regalo envenenado' en el balón de Putin a Trump y le pide que no lo lleve a la Casa Blanca?

El presidente ruso dio al mandatario estadounidense el balón oficial del Mundial de Rusia, un obsequio que un destacado republicano criticó e incluso pidió que jamás lo lleve a la Casa Blanca.
16 Jul 2018 – 3:12 PM EDT

Este lunes se celebró por fin la esperada cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin. Tras más de dos horas de reunión privada y una sesión de trabajo con las delegaciones de los dos países, los mandatarios ofrecieron una rueda de prensa.

Ante los periodistas, el presidente ruso dio a Trump el balón oficial del Mundial de Rusia, que finalizó este domingo con el triunfo de Francia.

El gesto pretendía ser simbólico. Al entregarle la pelota, Putin dijo: "En lo que se refiere a que la pelota de Siria está en nuestro tejado... Señor presidente, usted acaba de decir que hemos organizado exitosamente el Mundial de Fútbol. Así que quiero entregarle esta pelota. Ahora, la pelota está de su lado".

Sus palabras hacían referencia a las de Mike Pompeo, secretario de Estado, cuando dijo que la pelota para la solución del conflicto sirio estaba en el tejado ruso.

La broma y el regalo, sin embargo, no pasaron desapercibidos para Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur.

En una serie de tuits, el político se mostró muy crítico con el encuentro y la actuación de Trump.

"Una oportunidad perdida por el presidente Trump para responsabilizar firmemente a Rusia por la intromisión de 2016 y lanzar una fuerte advertencia sobre futuras elecciones. Esta respuesta del presidente Trump será vista por Rusia como una señal de debilidad y creará muchos más problemas de los que resuelve", escribió Graham.

Además, solicitó que se realicen audiencias en el Congreso para poder así controlar cualquier tipo de "cooperación" con Rusia en Siria.

Pero sus críticas no acabaron ahí. El senador dejó claro que no le gustó nada el 'regalo envenenado' que le hizo Putin a Trump.

"Por último, si fuera yo, chequearía el balón de fútbol por si tiene dispositivos de espionaje y nunca lo llevaría a la Casa Blanca" dado que, si efectivamente tuviera micrófonos, podría poner en peligro la seguridad del país al ofrecer secretos del gobierno a Moscú.


Luego de aceptar el balón, Trump afirmó que se lo iba a entregar a su hijo de 12 años, Barron, y se lo pasó a su esposa Melania, que estaba en la sala.

“Trump, eres una desgracia”: los carteles de la masiva protesta contra Donald Trump en Londres

Loading
Cargando galería
Publicidad