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Este es el empleado de Twitter que desconectó la cuenta de Trump (y ahora se siente como Pablo Escobar)

Bahtiyar Duysak, alemán de origen turco, ha reconocido públicamente que él dejó al presidente sin su medio de comunicación preferido por 11 minutos, aunque sostiene que "fue un error" y todo fue "una serie de coincidencias".

Nadie conocía hasta ahora su nombre, pero su acto apareció en las noticias de todo el mundo: el 2 de noviembre, durante 11 minutos, la cuenta de Donald Trump en Twitter permaneció desactivada.

Tras el revuelo causado, la compañía indicó que el responsable había sido un empleado en el último día de trabajo, pero resguardó su identidad y no ofreció casi explicaciones de lo sucedido. Ahora, se sabe que ese trabajador -que algunos llegaron a calificar como "héroe" y para el que otros solicitaron el Premio Nobel de la Paz- se llama Bahtiyar Duysak, tiene más de 20 años y es alemán con raíces turcas.

El miércoles la publicación especializada TechCrunch reveló el misterio ofreciendo una entrevista en la que él, desde Alemania, explica que no fue su intención y afirma que todo fue culpa de una "cadena de coincidencias".

El joven, que tenía una visa de trabajo y estudio en Estados Unidos, estaba destinado a la división de Confianza y Seguridad en la sede de Twitter en San Francisco. Dicho departamento es el encargado de recibir las denuncias sobre comportamientos ofensivos o mensajes ilegales que violan la política de la red social y, tras analizarlas, decide qué medidas se toman.

En ese último día, recibió un reporte contra la cuenta del presidente estadounidense y, de manera instintiva, puso la maquinaria a trabajar para desactivarla, según explica TechCrunch. Después, cerró su computadora y se fue del edificio.

Pasaron varias horas y, entonces, comenzó a sentir pánico luego de que una mujer se acercara a él y le preguntara por su conexión con lo sucedido. Tras un momento de incredulidad, miró las noticias y se dio cuenta de lo que había sucedido.

Sin embargo, Duysak se defiende afirmando que él pensaba que la cuenta nunca había sido desactivada.

"En mi opinión, fue desde luego un error y, si tengo parte de la responsabilidad, desde luego que pido disculpas", sostuvo el joven en la entrevista, quien remarcó que "no hice nada a propósito".

Duysak explicó que tuvo una experiencia "salvaje" en Estados Unidos y "a veces estaba cansado" por lo que consideró que "todo el mundo puede cometer errores".

"Pero desde luego, no una sola persona lleva a un error (así), no solo un ser humano llega a ese resultado. Creo que todo tiene que ver con un número de coincidencias", subrayó.

En la entrevista, el alemán dejó claro que "no hizo nada para lo que no estuviera autorizado", ni utilizó ninguna página o herramienta para hackear al presidente. Twitter anunció que iba a realizar una investigación, pero no ha especificado si presentará cargos contra él. Por si acaso, Duysak puso de relieve que "no cometí ningún crimen" y especificó que siguió "todas las reglas".

¿Por qué ha decidido ahora salir del anonimato? La red social no dio detalles sobre quién pudo haber sido el causante que silenció la cuenta del mandatario. Sin embargo, él ha decidido dar la cara porque desea "continuar con mi vida de manera tranquila".

"No quiero huir de los medios de comunicación. Quiero hablar con mis vecinos. Quiero hablar con mis amigos", afirmó. Desde que ocurrió lo que él considera un accidente, ha tenido que borrar a numerosas personas de sus cuentas sociales porque "los reporteros me están persiguiendo (y ellos) los están añadiendo como amigos (suyos)".

Es esta situación la que le ha llevado a sentirse perseguido. "No cometí ningún crimen o algo malo, pero me siento como Pablo Escobar", dijo. "Y poco a poco se está convirtiendo en algo molesto", afirmó.

Por eso, por ahora no quiere volver a trabajar en el mundo de las tecnologías, aunque le sigue gustando Twitter. Y como no cree que merezca ningún Premio Nobel, espera poder encontrar un trabajo dentro del campo de las finanzas.

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