Trastornos Neurológicos

¿Sabes qué ocurre en tu cerebro cuando miras una obra de arte?

Esta es la respuesta que busca Your Brain on Art, un programa desarrollado por la Universidad de Houston que analiza la actividad cerebral durante los procesos de creación y apreciación del arte, cuyos resultados tendrán diversas aplicaciones, como ayudar a reducir el dolor o la depresión.
26 Jun 2016 – 4:47 PM EDT

Un grupo de estudiantes de preparatoria recorre las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, México. Se detienen frente a alguna pintura, escuchan la explicación de la guía, vuelven a mirar, hacen comentarios, se asombran. Lo particular de estos visitantes es que todos llevan un dispositivo en la cabeza y una tableta en la mano en cuya pantalla aparecen sus ondas cerebrales.

La actividad en el MARCO forma parte de Your Brain on Art, un programa que busca conocer con precisión la respuesta del cerebro a las artes, al espacio o entorno en el que vivimos y a la tecnología que usamos. Es por eso que los particpantes deben llevar una especie de diadema en la cabeza que mide sus ondas cerebrales (brain waves), las cuales contienen información sobre emociones, toma de decisiones, enfermedades y estados de ánimo, entre otros aspectos.

“Nos interesa conocer la variabilidad de los ritmos cerebrales (…). Para poder obtener esta información es necesario adquirir los datos en lugares ecológicos, en vez de laboratorios alejados de la realidad diaria”, explica a Univision Noticias el creador del proyecto, José Luis Contreras-Vidal, quien es profesor distinguido de la Universidad de Houston y del Tecnológico de Monterrey. “Es muy diferente apreciar una obra de arte en la computadora o en un poster, comparado a contemplar la obra real en un museo”.


La guía del MARCO explica al grupo de estudiantes que la exposición que están viendo es de arte abstracto y va preguntando cómo interpretan cada una de las obras. En cada cuadro ellos ven algo diferente y también dicen sentir algo diferente: algunos les producen tristeza, mientras que con otros no logran contener las risas. Al final, emocionados por la actividad, se quitan las diademas y devuelven todos los dispositivos.

Para obtener una muestra representativa, se deben hacer registros de miles de individuos y también variar los estilos del arte con los que interactúan. En el MARCO, por ejemplo, las personas pueden participar en la actividad a partir de los 7 años de edad, además, coordinan visitas con grupos diversos, desde familias hasta alumnos de preparatorias públicas o personas con capacidades especiales.

Arte para sanar

La sede principal de Your Brain on Art es el Blaffer Art Museum en Houston, Texas, donde cuenta con el apoyo de su directora, Claudia Schmuckli. Los registros cerebrados también se han hecho durante performances musicales y con artistas en pleno proceso creativo.

La investigación que dirige José Contreras-Vidal pretende comprobar si es diferente lo que ocurre en el cerebro al estar en contacto con el arte que cuando se está frente a otros temas. Esta respuesta, a su vez, dependerá del valor estético que el arte tenga para la persona y también de la individualidad, y eso incluye factores como el nivel educativo y la edad.

Los resultados preliminares fueron publicados en noviembre de 2015 e indican que sí hay un aumento significativo en la fuerza de conexión en las redes cerebrales de las personas al ver arte estéticamente agradable, en comparación a cuando miran una pared en blanco. Estas diferencias se observaron en todas las edades y en ambos sexos.


Los hallazgos finales podrían tener diversas aplicaciones, una de ellas sería en la terapia del arte. “Se sabe que el arte tiene beneficios, por ejemplo, para reducir el dolor o la depresión, pero actualmente la terapia del arte se ofrece en una forma más bien general. Habrá personas que generen respuestas más claras a la música que al arte visual o al baile o a la poesía. Y esto tiene aplicaciones en la medicina”, explica el profesor.

Los resultados también serían útiles en la educación, a través del diseño de programas para promover la creatividad en niños y adultos, y en optimizar la neurotecnologia. Incluso en el marketing podrían aplicarse: al lograr predecir la preferencia estética, es posible saber qué tipo de artículos se pueden ofrecer al individuo.

Por ahora, Your Brain on Art continua en el Museo Blaffer de Houston y en el MARCO de Monterrey, y próximamente se sumará un espacio en Madrid, España. Para Contreras-Vidal, "sería muy padre hacer esto en otras ciudades de Latinoamérica. Mientras más datos y más personas de diversas culturas participen, será posible un mejor entendimiento de los factores que afectan la percepción del arte".

Publicidad