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Realeza

Nuevas acusaciones apuntan a un racismo sistémico en la Casa Real británica

De acuerdo con revelaciones del diario The Guardian, documentos recién descubiertos prueban que al menos hasta finales de la década de 1960 cortesanos de la reina prohibieron que "inmigrantes de color o extranjeros" desempeñaran funciones administrativas en la Casa Real, aunque sí se les permitía trabajar como empleados domésticos.
3 Jun 2021 – 09:46 AM EDT
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Nuevas acusaciones de racismo vuelven a salir a la luz contra la corona británica y esta vez no provienen de los duques de Sussex si no de una serie de documentos recién descubiertos, publicados por el diario The Guardian este miércoles.

De acuerdo con este medio, tales documentos prueban que al menos hasta finales de la década de 1960 los cortesanos de la reina Isabel II prohibieron que "inmigrantes de color o extranjeros" desempeñaran trabajos de oficina en la Casa Real, si bien sí se les permitía trabajar como empleados domésticos.

Al mismo tiempo, dichos documentos, descubiertos en los Archivos Nacionales como parte de una investigación de The Guardian, también revelan que en la década de los '70 el Palacio de Buckingham habría negociado polémicas cláusulas, vigentes a día de hoy, para eximir a la familia real de posibles demandas por discriminación ante las nuevas leyes de protección que se firmaron en esos años en el país.

Según la investigación del diario británico, "no está claro cuándo terminó la práctica" de no emplear a personas de minorías en cargos administrativos. El Palacio de Buckingham se negó a responder preguntas sobre esta prohibición e informó que en sus registros aparecen personas pertenecientes a minorías empleadas en esos roles en la década de los '90 y que antes de eso no registraban el origen étnico o racial de sus empleados.

Estas revelaciones llegan apenas tres meses después de la explosiva entrevista que dieron el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle a Oprah Winfrey en marzo, en la que hablaron de racismo dentro de la Casa Real y de cómo había preocupación por el color de la piel del hijo primogénito de la pareja. Las revelaciones de los duques de Sussex causaron un gran revuelo en el Palacio de Buckingham y el propio hermano de Harry, el príncipe William, dio declaraciones asegurando de que la Familia Real británica "no es racista".

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El consentimiento de la reina

A pesar de que ya en la década de los '60s el gobierno británico comenzó a introducir leyes que prohibieran negarse a emplear a una persona por sus orígenes, la reina Isabel II ha estado exenta personalmente de su aplicación desde hace cuatro décadas, y por tanto, libre de cualquier tipo de demanda por discriminación.

Al parecer, esto fue posible gracias a un mecanismo parlamentario conocido como 'el consentimiento de la la reina', a través del cual la monarca otorga o no permiso al Parlamento para debatir ciertas leyes que puedan estar relacionadas directamente con ella y sus intereses personales.

De esta forma, la reina ha utilizado el proceso en varias ocasiones para "presionar secretamente" buscando "enmendar la legislación que no le gusta", asegura The Guardian, si bien el Palacio de Buckingham alega que el proceso es una mera formalidad.

Según los nuevos documentos descubiertos, el procedimiento se empleó en este caso, para influir en el proyecto de ley sobre relaciones raciales, logrando una exención para la familia real, similar a las proporcionadas entonces al servicio diplomático, al que se le permitía rechazar a los solicitantes de empleo extranjeros que llevaran menos de cinco años viviendo en Reino Unido.

De acuerdo con el diario The Guardian, tal exención a la corona se extiende a día de hoy, después de que en 2010 las antiguas leyes de Relaciones Raciales, de 1976, y de Igualdad Salarial, de 1970, fueron reemplazadas con la actual Ley de Igualdad.

La respuesta de Buckingham

Inicialmente, la Casa Real se negó a responder a las revelaciones de The Guardian pero más tarde emitió una declaración en la que alegan que tales afirmaciones, basadas en "un relato de segunda mano de conversaciones de hace más de 50 años no deben utilizarse para extraer o inferir conclusiones sobre eventos u operaciones de hoy en día".

"La Casa Real y la Soberana cumplen con las disposiciones de la Ley de Igualdad, en principio y en la práctica", asegura el comunicado del Palacio de Buckingham. "Esto se refleja en las políticas, procedimientos y prácticas de diversidad, inclusión y dignidad en el trabajo dentro de la Casa Real. Cualquier queja que pueda surgir en virtud de la Ley sigue un proceso formal que proporciona un medio para escuchar y remediar cualquier queja", añade el documento, que no niega que la Reina ha sido eximida de la aplicación de estas leyes pero alega que existe otro mecanismo para escuchar cualquier denuncia por discriminación. El comunicado no especifica en qué consiste este proceso.


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