Trump dice que Corea del Norte ya no es una amenaza nuclear pese al escepticismo tras la cumbre

En medio del escepticismo sobre la falta de pasos concretos que se dieron y la inexistencia de una hoja de ruta que lleva a la firma de una paz definitiva entre las dos Coreas, Trump aseguró que logró comenzar a construir la confianza con su contraparte norcoreano.

En una serie de tuits el presidente Donald Trump aseguró que Corea del Norte ya no es una amenaza nuclear tras terminar la Cumbre en Singapur donde se reunió con el gobernante norcoreano Kim Jong Un, un encuentro histórico cuyo objetivo fue, principalmente iniciar el proceso de desnuclearización de la Península.

En medio del escepticismo sobre la falta de pasos concretos que se dieron y la inexistencia de una hoja de ruta que lleva a la firma de una paz definitiva entre las dos Coreas, Trump aseguró que logró comenzar a construir la confianza con su contraparte norcoreano y que lo que ocurrió el martes fue un cambio fundamental en el escenario de las relaciones bilaterales.


"Acaba de aterrizar, un largo viaje, pero todos ya se pueden sentir más seguros que cuando asumí el cargo. Ya no hay una amenaza nuclear desde Corea del Norte", tuiteó el presidente de EEUU.

En otro tuit Trump dijo que el régimen comunista no es el problema más grave de EEUU, tal como lo había caracterizado el presidente Obama al dejar el poder, y que los estadounidenses podían "dormir bien esta noche".


Sin embargo, desde la oposición en el Congreso hay la percepción de que las amenazas persisten, que Corea del Norte sigue siendo una seria amenaza. Por ejemplo, el influyente senador demócrata por Maryland Chris Van Hollen escribió que el régimen de Pyongyang posee el mismo arsenal nuclear que hace 48 horas. "¿Realmente cree que una foto puso fin al programa nuclear de Corea del Norte?", escribió.

Por su parte, el representante demócrata por California Adam Schiff indicó que un viaje a Singapur no puede ser calificado como "misión cumplida" y que lo peligroso es que haya un presidente ingenuo.

El escepticismo es aún mayor tras conocerse el contenido de la declaración conjunta que firmaron Kim y Trump , en la que no se establecen pasos concretos o una hoja de ruta que diga claramente cuál es el camino que hay que recorrer para lograr el desarme nuclear norcoreano.


Además, en una rueda de prensa posterior, el presidente Trump indicó que los ejercicios militares cojuntos con Corea del Sur se suspendían y que estaba pensando en la posibilidad de retirar a los 28,500 efectivos militares estadounidenses desplegados en ese país.

Para calmar los ánimos ante esa decisión, el secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo este miércoles desde Seúl que los "juegos de guerra" se reanudarán si es necesario, es decir, si Corea del Norte no sigue negociando de buena fe el desmantelamiento de su programa nuclear.

Trump también atacó a medios estadounidenses por desestimar lo logrado en la Cumbre de Singapur y los siguió atacando por ser generadores de "noticias falsas" y los calificó como el mayor enemigo de EEUU.

La retórica encendida del presidente no solo sigue estando dirigida a sus opositores políticos y a la prensa crítica, sino también contra tradicionales aliados. El ejemplo más concreto se produjo durante la Cumbre del G-7 el pasado fin de semana donde además de no firmar la declaración conjunta, reforzó sus ataques, especialmente a Canadá tras las declaraciones del primer ministro Justin Trudeau de que su país responderá a la imposición de tarifas estadounidenses a sus exportaciones de acero y aluminio.