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Economía

Trump acuerda con los demócratas en un plan de infraestructura que rechazarán los republicanos

La inversión, de dos billones de dólares, iría destinada a mejorar carreteras, autopistas y puentes, que se encuentran en muy malas condiciones tras años sin renovaciones. También se dará un "gran énfasis" a expandir la banda ancha de internet. Por ahora, no han acordado de dónde saldrá el dinero.
30 Abr 2019 – 2:58 PM EDT

El presidente Donald Trump y los líderes de la oposición demócrata acordaron este martes gastar dos billones de dólares en mejorar las infraestructuras del país, incluidas carreteras, puentes y la instalación de internet de banda ancha en todos los hogares estadounidenses.

El anuncio lo hicieron los líderes demócratas de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y del Senado, Chuck Schumer, a la salida de una reunión con Trump en la Casa Blanca.

"Fue un encuentro muy constructivo. Está claro que tanto la Casa Blanca como nosotros queremos conseguir hacer algo en infraestructura de una manera grande y valiente (...) Hemos acordado un número, que es algo muy, muy bueno, dos billones de dólares para infraestructura", anunció Schumer.

¿De dónde saldrá el dinero?

Ese paquete de dos billones irá destinado a mejorar carreteras, autopistas y puentes, que en ocasiones se encuentran en muy malas condiciones tras años sin renovaciones; y además Schumer explicó que se dará un "gran énfasis" a expandir la banda ancha de internet, porque "todo hogar estadounidenses" necesita ese servicio.

Los demócratas y Trump acordaron volverse a reunir en tres semanas para ver cómo pueden financiar ese plan de dos billones de dólares destinado a renovar las infraestructuras.

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Según medios locales, como ABC y The Hill, los demócratas están evaluando la posibilidad de proponer que el plan se financie en parte con impuestos sobre el uso de combustible, una idea a la que los republicanos del Congreso podrían oponerse de manera frontal, pues algunos reciben donaciones de compañías energéticas.

El mayor desafío de Trump es conseguir que los legisladores de su propio partido le apoyen en este plan, puesto que los republicanos se oponen a aumentar el gasto estatal en proyectos públicos.

Trump, que antes de llegar a la Casa Blanca era un magnate de negocios inmobiliarios, quiere incrementar el gasto público para crear más empleos y cumplir con sus promesas de acelerar el crecimiento económico del país al 4% que hizo durante su campaña para las elecciones presidenciales de 2016.

El año pasado, Trump ya anunció un plan para "reconstruir la desmoronada infraestructura" del país, con el que buscaba movilizar hasta 1,5 billones de dólares en los próximos 10 años.

Ese plan combinaba fondos federales y estatales con incentivos para el sector privado, algo que a Trump no le gustaba, puesto que él quiere que todo se financie con fondos públicos, según los medios.

Si se concreta, el plan de infraestructura que acordaron este martes Trump y los demócratas debe ser aprobado en el Congreso, por lo que el apoyo de los republicanos es esencial, ya que tienen mayoría en el Senado.

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