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Pérez tiene por delante una misión difícil: unir a los demócratas y combatir a Trump de manera efectiva

El primer hispano al frente del Partido Demócrata llega a combatir el mensaje anti inmigrante de los republicanos, mientras trata de capturar el apoyo de jóvenes y progresistas que se sintieron excluidos en la reciente elección presidencial
25 Feb 2017 – 6:52 PM EST

El ex secretario de Trabajo Tom Pérez, nuevo líder del Partido Demócrata (DNC), tiene por delante una de las misiones más difíciles en la política estadounidense: unir a los demócratas y oponerse a Donald Trump de manera efectiva.

Pérez es el primer hispano que llega a la cima de uno de los dos partidos más grandes del país, y aunque era considerado como el candidato institucional -apoyado por figuras como Joe Biden- sus raíces latinas hicieron de la elección en el DNC un momento histórico y según expertos,él implicará un cambio fuerte en la agrupación política.

“Su elección manda un mensaje claro para el futuro del partido y con él veremos como prioridad combatir la tendencia anti inmigrante, anti latina y anti minoría de Trump”, aseguró Germán Trejo, fundador de la consultora política Battleground Solutions.


Aunque en general los demócratas se han inclinado por posturas pro inmigrantes, su facción más moderada ve esta área como dinamita política y en general no la aborda. Pero Pérez no parece seguir esa línea.

En un reciente debate auspiciado por CNN criticó fuertemente a figuras como el sheriff del condado de Maricopa Joe Arpaio y describió los ataques a ciudades santuario como “mala política pública”.

Durante su carrera, Pérez ha destacado su origen hispano como un factor positivo y durante la campaña de Clinton fue uno de sus representantes fuertes dentro de la comunidad, hablando directamente en español.


Divididos

La elección de Pérez no fue una victoria contundente. Por el contrario, los demócratas están divididos y se reflejó en los números. En la primera vuelta 200 delegados votaron por el congresista Keith Ellison y 213.5 por Pérez. Se necesitan 214.5 para ganar.

El ex secretario del trabajo logró el triunfo en la segunda ronda con 235 votos a favor, mientras Ellison mantuvo los 200.

El partido aún está lamiendo sus heridas luego de la elección presidencial 2016, un golpe que lo dejó desorientado y en una larga búsqueda de sus raíces y propósito como coalición política.

La nominación de Clinton abrió divisiones que aún no han logrado cerrarse, ya que la facción que apoyó a Bernie Sanders se sintió excluida e ignorada por el liderazgo del partido, a quienes atribuyen un sello institucional, dominado por los intereses de grandes donantes y corporaciones.

Pérez tiene olfato político y lo demostró en su primera decisión como presidente de los demócratas: postular a Ellison como vicepresidente. Aunque expertos lo ven como una movida más bien simbólica, la interpretan como una señal esperanzadora respecto al rumbo del partido.

“Fue un gesto simbólico, Ellison no dejará su escaño en el Congreso y ese es un trabajo a tiempo completo. Pero uno de las grandes tareas de Pérez es hacer sentir al ala progresista que tiene una voz real en el partido, que son escuchados”, explicó Luis Miranda, ex director de comunicaciones del DNC.

Ellison respondió a Pérez con un gesto de unidad y pidió a sus seguidores que le dieran todo su respaldo al nuevo líder demócrata.

“¿Aman este país? Ellos necesitan su ayuda, si perdemos el tiempo en quién apoyó a quién, perderemos. No tenemos el lujo de salir de esta habitación divididos”, dijo.

Además de Pérez y Ellison, en la elección final compitieron el veterano Samuel Ronan, la directora ejecutiva del Partido Demócrata de Idaho Sally Boynton, la analista televisiva Jehmu Greene y el abogado de Wisconsin Peter Peckarsky. Sin embargo, la verdadera pelea se dio entre la facción progresista (Ellison) y moderada (Pérez).

Antes de la votación el alcalde de South Bend, Indiana Pete Buttigieg, se retiró de la competencia. El funcionario podría haberle quitado votos sustantivos a Pérez, ya que compartía la base con el ex secretario del trabajo.

Nuevo rumbo

Pérez ha promocionado un cambio cultural dentro del DNC, con un enfoque local para invertir más recursos en partidos regionales y estatales. A su vez ha prometido renovar esfuerzos para capturar el apoyo de jóvenes y progresistas.

Su estrategia para luchar contra Trump es enfrentarlo, pero también llevar la ofensiva sobre todo en temas de derechos civiles y bienestar para la clase trabajadora.

“Debemos redefinir el DNC, no sólo para elegir al presidente, pero desde los consejos escolares al Senado en todos los estados”, dijo Pérez. “Conmigo al frente tendrán una voz en todo lo que hacemos, lo más importante que les preguntaré siempre es ¿qué opinas?”, agregó.

“Hemos perdido más de 900 escaños estatales. Para recuperarnos se necesita un trabajo intenso a tiempo completo. Pérez tiene una buena trayectoria, tiene experiencia manejando entidades grandes y buena llegada en los partidos a nivel estatal. Enfrentará un balance delicado”, señaló José Parra fundador de la consultora política Próspero Latino.

Según Miranda, a pesar de que Pérez fue el candidato institucional en el DNC, su perfil no lo es. “Nadie puede cuestionar que es un progresista. Revitalizó la oficina de derechos civiles del Departamento de Justicia, tuvo un rol muy fuerte en la defensa de la comunidad inmigrante”, dijo.

Al frente de DNC Pérez deberá enfocarse en recaudar fondos, potenciar a los candidatos a lo largo del país y administrar el proceso de nominación presidencial. Sus metas inmediatas son las elecciones legislativas de 2018 y luego la presidencial de 2020. Pero su primera gran tarea es unir a los demócratas, y ya comenzó.

7 imágenes que explican la carrera nacional de Tom Pérez, el primer hispano en liderar a los demócratas

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