Líderes demócratas cancelan un encuentro crucial en la Casa Blanca por un tuit del presidente Trump

Nancy Pelosi y Chuck Schumer explicaron que no tiene sentido participar de un "espectáculo" con el presidente si no van a alcanzarse acuerdos, como dio a entender el mandatario en un mensaje.

Los líderes demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer explicaron este martes que no tiene sentido participar de un "espectáculo" con el presidente si no van a alcanzarse acuerdos, como dio a entender el mandatario en un mensaje.

“Dado que el presidente no ve un acuerdo entre los demócratas y la Casa Blanca, creemos que la mejor vía es seguir negociando con nuestros colegas republicanos en el congreso", explicaron los líderes de las bancadas minoritarias en el Congreso en un comunicado conjunto.

Estaba previsto que ambos líderes demócratas se reunieran con el presidente en la Casa Blanca en la tarde del martes para negociar los fondos necesarios para evitar un cierre del gobierno federal a principios de diciembre. En la agenda, también había otros temas destacados como inmigración, el futuro de los dreamers o el muro fronterizo con México.

La decisión de no acudir la tomaron luego de que horas antes el presidente colocara un mensaje en su cuenta de Twitter dando a entender que esperaba poco del encuentro con “Chuck y Nancy”, como calificó de una manera que puede ser considerada como irrespetuosa al líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer y a la jefa de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

“Reunión con ‘Chuck y Nancy’ hoy sobre mantener al gobierno abierto y trabajando. El problema es que ellos quieren que la inmigración ilegal inunde nuestro país sin revisión, son débiles con el crimen y quieren SUBIR impuestos sustancialmente. No veo un acuerdo”, escribió el mandatario.

Los republicanos Mitch McConnell, líder de la mayoría en el Senado, y Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, debían estar en el encuentro, que se iba a ser el segundo de su tipo desde que Trump llegó al poder. Los demócratas, en su comunicado, sostienen que han solicitado una reunión con ellos para la tarde en el Congreso.

"No tenemos tiempo que enfocarnos en asuntos que nos enfrentan, por lo que seguiremos negociando con los líderes republicanos que pueden estar interesados en alcanzar un acuerdo bipartito", señala el comunicado.

Tanto por el tono como por el contenido, el mensaje no parecía ser la mejor manera de abrir negociaciones con la oposición, tomando en cuenta que necesita que los congresistas aprueben los fondos necesarios para pagar nómina de empleados y financiar las operaciones más allá del 8 de diciembre.

"Si el presidente, quien ya había dicho este año que 'nuestro país necesita un buen cierre de gobierno', no está interesado en atender la difícil agenda de fin de año, nosotros vamos a trabajar con aquellos republicanos que sí lo están, como dijimos en abril", finaliza la nota.

Por la tarde, el presidente criticó la decisión de los demócratas, a los que acusó de dedicarse solo "a hablar" y "no actuar". En todo caso, mostró su confianza en el que el proyecto de reforma fiscal será aprobado finalmente.

Temas pendientes

Los demócratas han dejado claro que su apoyo para esos nuevos fondos dependerá de una solución a la situación de los llamados dreamers, hijos de indocumentados que fueron traídos a EEUU por sus padres siendo menores de edad, y cuya protección establecida por el programa DACA de Barack Obama fue cancelada por Trump.

En septiembre, la última vez que los cuatro líderes del Congreso se reunieron con Trump, éste pareció sorprender a sus propios partidarios al acordar un plan de financiamiento del gobierno de corto plazo y dio a entender que firmaría una ley que resuelva la situación de los dreamers aun cuando no incluyera fondos para el prometido muro fronterizo ni un reforzamiento de la seguridad.

Tras aquella reunión, los portavoces de la Casa Blanca se apresuraron a negar que se hubiera pactado ningún tipo de acuerdo e insistieron en que el presidente quiere ver reforzada la seguridad en la frontera, en línea con lo que prometió en la campaña electoral.

A juzgar por el tuit de la mañana del miércoles, ciertamente el presidente cambió de opinión, algo que suele suceder con frecuencia y que ha causado sorpresa antes entre sus propios partidarios, sobre todo cuando ofreció señales contradictorias sobre aspectos de la ley con la que los republicanos quería sustituir Obamacare, algo que finalmente no lograron aprobar.

Además, la Casa Blanca quiere que se apruebe, antes de navidades, la reforma de impuestos, y aunque es algo con lo que de entrada no cuentan con el apoyo de los demócratas, podría dificultar el proceso parlamentario si los legisladores no resuelven esos otros frentes que tienen abiertos.