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Cómo los monólogos de Jimmy Kimmel pueden arruinar el último chance de los republicanos contra Obamacare

El comediante de televisión ha dejado en evidencia a uno de los senadores que patrocinan el más reciente proyecto de ley republicano para acabar con Obamacare.
21 Sep 2017 – 4:40 PM EDT

La frontera entre la política y el humor es cada vez más porosa. Con dos monólogos virales esta semana, el comediante Jimmy Kimmel puede haberle hecho más daño que cualquier político demócrata a la última opción de los republicanos para tumbar la ley de salud vigente, conocida como Obamacare.

Kimmel no es un comediante cualquiera. Es padre de Billy, un niño de cinco meses que nació con una cardiopatía congénita y fue operado a corazón abierto en una costosa intervención que no podrían permitirse muchos estadounidenses si los republicanos aprueban su nuevo proyecto en el Senado.

Su testimonio ya se hizo viral hace meses cuando reveló en vivo su historia personal, pero esta semana su arremetida ha cobrado aún más fuerza por su ataque frontal a uno de los dos senadores republicanos que patrocinan el proyecto: Bill Cassidy, de Louisiana.

Olvidándose de los chistes, Kimmel dedicó el martes siete minutos a arremeter contra Cassidy a quien acusó de mentirle hace cuatro meses cuando le prometió en mayo en su show que no votaría por un proyecto que dejara sin cobertura básica a ningún estadounidense con independencia de sus ingresos.

"Me mintió directamente a la cara", afirmó Kimmel.

Al comediante le ofendió en particular que Cassidy usara el nombre de Kimmel para hablar del proyecto de salud.

"Pregunto, ¿pasa el test de Jimmy Kimmel?, le dijo el senador en mayo a CNN. "¿Será capaz de tener todo lo que necesite en su primer año de vida el bebé nacido con una enfermedad del corazón congénita... incluso si supera cierta cantidad de dinero?".

Cassidy y otros republicanos se han defendido descalificando a Kimmel, sugiriendo que su condición de comediante no le autoriza a hablar sobre política sanitaria. El miércoles por la mañana, el senador apareció en varios canales de televisión por cable para argumentar que Kimmel "no había entendido" su propuesta.

El otro senador patrocinador del proyecto, Lindsey Graham de Carolina del Sur, dijo que el monólogo del comediante era una "basura absoluta".

En Twitter, el presidente Donald Trump salió en defensa de Cassidy. "El senador (doctor) Bill Cassidy es un ejemplo de clase que se preocupa de verdad por la gente y no miente sobre su proyecto de salud. ¡Solo quiere ayudar a la gente!", tuiteó.


Horas después, el comediante volvió de nuevo a la carga en su show nocturno.

"Oh, ya veo. No la comprendo porque soy el presentador de un talk show, ¿verdad?", dijo Kimmel. "Bueno, entonces ayúdeme. ¿Qué parte es la que no comprendo?".

"Es la parte en la que recortan $243,000 millones a la asistencia federal sanitaria?, ¿no comprendo la parte por la que los estados pueden permitir a las aseguradoras dejarte sin cobertura por tener enfermedades preexistentes?".


En su segundo monólogo Kimmel subió aún más el tono al amenazar con "golpear" al presentador de Fox News Brian Kilmeade, quien le había criticado como otro "comediante de la élite de Hollywood que quiere forzar al resto del país a aceptar sus políticas".

Kimmel "tiene razón"

En efecto, los expertos le dan la razón a Kimmel, confirmando que el nuevo proyecto republicano dejaría desprotegidos a bebés con problemas como el hijo de Kimmel.

De acuerdo con el proyecto, los estados pueden solicitar waivers (excepciones) a los requisitos de Obamacare. El proyecto Cassidy-Graham permite a los estados obtener un waiver para la prohibición que impide a las aseguradoras cobrar más a las personas con enfermedades pre-existentes, pero les obliga a justificar la medida.

El problema según los expertos es que el borrador usa un lenguaje muy vago diciendo que los waivers deben incluir "cómo el estado pretende mantener acceso adecuado y asequible a la cobertura de seguros de salud para los individuos con enfermedades pre-existentes". Eso no impediría que las aseguradoras subir los precios o dejar con una cobertura mínima a esas personas.

"Mientras que las aseguradoras tendrían aún que ofrecer cobertura a las personas con enfermedades pre-existentes, podrían ofrecerles planes con primas inasequibles de miles de dólares al mes. Para los consumidores, una oferta como esa no es diferente a no tener cobertura", escribió Aviva Aron-Dine, fellow del Center on Budget and Policy Priority.

La protección a las personas enfermas era una de las partes de la ley que los republicanos dijeron a principios de este año que querían mantener. Antes de la entrada en vigor de Obamacare, había una gran chance de que las personas con una enfermedad congénita del corazón como el hijo de Kimmel, no pudieran acceder a un seguro médico.


Numerosos grupos de salud se oponen al nuevo plan, entre ellos la American Cancer Society, la American Diabetes Association y la Kaiser Family Foundation.

El borrador Graham-Cassidy derogaría la mayor parte de la estructura de Obamacare, eliminando las multas para las personas que no obtienen seguro de salud y para los empleadores que no lo proporcionan. También reestructuraría el programa Medicaid de cobertura a los pobres, acabando con la expansión iniciada bajo Obamacare y que ha beneficiado a 11 millones de adultos de bajos ingresos. El nuevo proyecto reestructuraría radicalmente el programa de Medicaid y le cortaría fondos, eliminando el programa tal como lo conocemos.

El golpe de relaciones públicas de Kimmel puede ser decisivo. La posición de los republicanos es muy frágil porque bastaría con que tres de sus senadores votaran en contra del nuevo proyecto para que éste fracase. Dos ya han dicho que votarán en contra: Rand Paul de Kentucky y Susan Collins de Maine.

Hay dos senadores con dudas sobre los que están puestas las miradas: Lisa Murkowski, de Alaska, y John McCain de Arizona. Ambos votaron en contra del anterior borrador de ley republicano en el Senado que fracasó en julio.

El nuevo proyecto podría ser la última bala con la que cuentan los republicanos para acabar con Obamacare porque, de acuerdo con las reglas del Congreso, después del viernes próximo, 30 de septiembre, los republicanos ya no podrán aprobar leyes del alcance de ésta con solo 51 votos. En adelante necesitarían apoyo de los demócratas.

Según numerosos reportes, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quiere votar el proyecto la semana que viene.

El propio Kimmel se ha cubierto contra las críticas de los republicanos que le han desautorizado, rebajando sus credenciales para hablar del asunto.

Su defensa, va acompañada de un poderoso ataque a los republicanos: "La política de sanidad es complicada. Es aburrida. Los detalles son confusos. Y eso es en lo que estos tipos están confiando. Cuentan con que usted va a estar tan desbordado por toda la información, que confiará en ellos para que cuiden de usted".

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