Política de Educación

Departamento de Educación pide a las escuelas charter repensar sus medidas disciplinarias

Los datos indican que las charter suspenden y expulsan a sus estudiantes con más frecuencia que las escuelas públicas tradicionales, sobre todo a los estudiantes hispanos, afroamericanos y con discapacidades.
30 Jun 2016 – 3:21 PM EDT

El departamento de Educación pidió a las escuelas charter reflexionar sobre la disciplina en sus planteles, ante datos que indican que estas suspenden a sus estudiantes con más frecuencia que las escuelas públicas tradicionales, sobre todo a los estudiantes hispanos, afroamericanos y con discapacidades.

En una conferencia de escuelas charter esta semana llevada a cabo en Nashville, Tennessee, el secretario de Educación, John B. King Jr., elogió a las escuelas charter por ser líderes en innovación educativa en el país, en rendimiento académico y programas de alta calidad, y por ello les pidió también "asumir un reto que necesita desesperadamente de liderazgo e innovación: repensar la disciplina" en las escuelas.

Las escuelas charter son escuelas públicas que pueden reclutar estudiantes de un área más extensa que su propio distrito escolar, y tienen más libertad de acción en cuanto a su funcionamiento administrativo y métodos de enseñanza. Por lo tanto pueden ser más innovadoras y responder mejor a las necesidades de sus estudiantes, que las escuelas públicas regulares.

El llamado del Secretario, quien antes de entrar en el servicio público fue cofundador de una escuela charter en Roxbury (Massachusetts) y administró una organización sin fines de lucro que gerenciaba algunas de las mejores charters de ese estado, Nueva York y Nueva Jersey, ocurre meses después de publicarse un reporte crítico con las medidas disciplinarias en este tipo de planteles.

El informe, llevado a cabo por el Proyecto de Derechos Civiles (PDC) de la Universidad de California-Los Angeles, afirma que las charter suspenden o expulsan a sus estudiantes con más frecuencia que las escuelas públicas tradicionales, y con ello contribuyen a su bajo desempeño académico y al denominado "flujo de la escuela a la cárcel".

El "flujo de la escuela a la cárcel" es la tendencia a criminalizar cualquier infracción menor en las escuelas, sacando a los estudiantes de los planteles y poniéndolos en contacto con los sistemas de justicia juvenil y criminal.

El estudio de UCLA fue el primero en analizar el récord disciplinario de las más de 5 mil escuelas charter del país durante el año académico 2011-2012, cuando el departamento de Educación exigió a todas las escuelas públicas -unas 95 mil- reportar las medidas disciplinarias que tomaban contra sus estudiantes.

Históricamente las minorías -afroamericanos, latinos, nativos-americanos, estudiantes con discapacidades, estudiantes que no hablan español- tienden a ser más castigadas con suspensiones que las mayorías, según han confirmado otros estudios sobre el tema.

"Como saben, esta es un área en donde algunas escuelas charter han recibido mucha atención negativa. No todas las críticas han sido justas o acertadas. Pero en general es verdad que las escuelas charter suspenden un porcentaje más alto de sus estudiantes que las escuelas de distrito, y los estudiantes de color tienen más probabilidades de ser suspendidos en las charter", dijo King.

El reporte de UCLA aclara que del análisis de los datos se desprende que las escuelas charter que usan duras medidas disciplinarias son minoría entre el total de las charter de todo el país.

King, por su parte, destacó que para el año escolar 2013-2014 fueron suspendidos en todo el país 2.8 millones de estudiantes entre kinder y duodécimo, o 20% menos que el año anterior.

No obstante, los estudiantes más suspendidos siguen siendo los afroamericanos y los latinos, los que están aprendiendo inglés y los que tienen discapacidades.

"La disciplina es un asunto complicado y de varios matices. Sin embargo la discusión pública de esos asuntos es a menudo de dos caras, poniendo un extremo contra otro. Es 'tolerancia cero' o caos. Control autoritario o ninguna disciplina", opinó el funcionario.

King pidió a las charter no solo proveerles a sus estudiantes las destrezas académicas fundamentales que debe impartir la escuela, sino también las destrezas socioemocionales necesarias para tener éxito en la vida.

"Cuando un estudiante fracasa en un examen de matemáticas no lo suspendemos. Trabajamos con él individualmente, a veces durante horas y horas después de la escuela. No nos damos por vencidos. Le demostramos que creemos en él y estimulamos su confianza en sí mismo. ¿Por qué nuestro acercamiento a la disciplina debe ser distinto?", cuestionó King.

"Ese es el espíritu con el que debemos abordar el trabajo de repensar la disciplina", concluyó.

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