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Muere vaquita marina capturada en medio de esfuerzos para salvar la especie

El plan busca reproducirlas en cautiverio porque su población es de apenas unos 30 ejemplares. Su muerte revive la polémica de si esta es la mejor alternativa para proteger la vulnerable especie.
6 Nov 2017 – 04:39 PM EST
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Una vaquita marina, cetáceo pequeño similar a un delfín, murió este domingo en manos de expertos en México que intentan reproducirla en cautiverio cuando quedan apenas unos 30 ejemplares vivos en su ecosistema natural.

El animal -perteneciente a una de las especies de mamíferos en mayor riesgo extinción de América Latina- había sido capturado por un equipo internacional de científicos, quienes explicaron que el animal sufrió 'complicaciones' y luego murió, confirmó el propio secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Rafael Pacchiano.

La muerte del animal revive la polémica sobre la lucha por proteger esta especie. Un comité internacional de científicos reconoce que hay un peligro innegable e inminente al extraer a estos animales del océano, pero sugieren que es la forma de salvar la especie.

"Es verdad que la cría en cautiverio ha salvado con éxito especies como el lobo rojo y el cóndor de California. Sin embargo, la medida de extraer las vaquitas de su hábitat natural no entusiasma a todos pues la especie nunca ha sido tenida ni criada en cautiverio con éxito. Apenas fue descrita en 1950", explica Andrew Frederick Johnson, investigador postdoctoral de Biología Marina en la Institución de Oceanografía de Scripps, University of California, San Diego.


Se conoce como vaquita marina ( Phocoena sinus) al cetáceo más pequeño del mundo, es una especie de marsopa diminuta y evasiva que vive en el alto Golfo de California, de donde son nativas y exclusivas. Mide 150 centímetros y pesa unos 50 kilos. Es conocida también como 'panda marino' por la apariencia de la coloración alrededor de sus ojos.

Los avistamientos de esta especie son pocos porque se mantiene alejada de la superficie del mar y apenas se acerca unos segundos para tomar aire y volver a las profundidades. De hecho, es tan difícil ver a las vaquitas que el mejor 'retrato' disponible de ellas es una pintura.

La problemática con su población no es nueva. La pesca del pez totoaba, cuya vejiga natatoria se vende muy bien en China y Hong Kong, ha puesto en amenaza a esta especie, pues las vaquitas quedan atrapadas de forma accidental en las redes de pesca. Un kilo puede llegar a costar más de $50,000, pues es considerado un alimento de lujo.

Por eso, desde hace varios años, científicos, ambientalistas y organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza en México (WWF, por sus siglas en inglés) han calificado esta situación de dramática.

En 2014 se estimó que solo quedaban 97 ejemplares, ya para el 2016, la reducción fue de un 40%. El último de reporte del CIRVA asegura que la población de esta especie decayó en un 90% en los últimos 5 años.

Como reacción a esos números, se solicitó al gobierno de México prohibir inmediatamente todos los tipos de artes de pesca dentro del hábitat de estas vaquitas. Pero, a pesar del aumento de los esfuerzos de las autoridades mexicanas y de dedicar en el último año más de $30 millones en compensaciones a los pescadores para reducir su captura accidental en las redes, la vaquita sigue hundiéndose hacia la extinción.

Por eso es que desde octubre pasado, el gobierno mexicano, apoyado en científicos y expertos internacionales, inició con una campaña de captura y reubicación temporal de los animales en una suerte de corral flotante.

Los veterinarios han atrapado dos ejemplares. Uno de ellos fue liberado debido a que era una cría sin capacidad reproductiva y el segundo ejemplar, murió este domingo.

La Secretaría de Medio Ambiente aseguró en un comunicado oficial que se revisará cuidadosamente lo ocurrido desde la captura del animal hasta su fallecimiento, para determinar la mejor manera de proceder en adelante en la iniciativa de protegerlo.

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