El boricua al que los Parques Nacionales le dieron el trabajo de sus sueños junto a un árbol centenario

Las virtudes y desafíos para el intérprete hispano David Bocanegra en el Monumento Histórico De Soto, donde se mezclan la historia con la naturaleza.
25 Ago 2016 – 10:06 AM EDT

Un icónico árbol de almácigo se ha convertido en punto de referencia para los visitantes. Tiene más de 100 años y fue testigo de cuando las damas coloniales de América dedicaron un monumento a De Soto en 1939.

El grandioso árbol está en medio del Monumento De Soto, que conmemora la primera expedición europea de gran escala encabezada por el explorador español Hernando De Soto en 1539.

Si bien este es paraje histórico, resguarda 119 especies de aves como la cigüeña y el águila, 19 reptiles y anfibios como la tortuga boba y 8 especies de mamíferos, así como más de 100 especies de plantas. Es un sitio poco conocido y por ende no es visitado masivamente, algo que los responsables quieren cambiar.


Uno de ellos, un boricua, suele verse feliz alrededor del centenario especimen contando historias. Y es que según él mismo reconoce, este es el trabajo de sus sueños porque le permite disfrutar él mismo de la naturaleza y compartir con los curiosos esa enorme pasión.


David Bocanegra nació y creció en Puerto Rico. Casado con Arlene, y con dos hijos (Andrea y Andrés), tiene más de 25 años de servicio con el gobierno federal.

Su vida transcurre como intérprete de este parque de apenas 26 acres situado en una extensión de tierra en la boca del río Manatee, en confluencia con la bahía de Tampa en Florida.

El monumento se encuentra a cinco pies debajo del nivel de mar, esto hace a sus recursos arqueológicos, culturales y naturales extremadamente susceptibles a inundaciones y la erosión de la costera.

“La zona tiene cerca de 3,000 pies de costa y cerca del 80% del parque es un estuario de manglar”, explica el boricua, quien asegura que aunque la razón de ser del parque surge por conmemoración histórica, el público en general muestra interés por los recursos naturales del mismo ya que estos componen la mayor parte de los terrenos. Él lo disfruta cada día.

Las excursiones guiadas de kayak son de las actividades preferidas de los visitantes y también de Bocanegra, pues puede contar muchas cosas durante el recorrido que siempre está poblado de sonrisas y muchas emociones sobre el agua.


“Durante esta actividad a través del estuario marino de manglar el visitante cobra un mayor entendimiento del modo de vida de los indígenas y los obstáculos que la expedición histórica De Soto enfrentó. También distribuimos literatura educativa al visitante sobre la importancia y valor de los mangles como constructores de suelos, filtros y viveros para el ecosistema de costa marina”, admite Bocanegra.

“Por la naturaleza misma del tema histórico de la conquista española (…) podemos decir que el parque genera un interés natural en la comunidad hispana. Ciertamente mi condición de hispano ha tenido una influencia positiva en el transcurso y desarrollo de mi carrera. No solo durante mi tiempo en Puerto Rico, pero aquí en los Estados Unidos: he estado cerca de comunidades hispanas y conozco su sentir. Por eso, mi deseo y agenda principal es aumentar la exposición e interés sobre nuestra comunidad hispana".

Bocanegra reconoce que aunque la comunidad hispana es relativamente pequeña en tamaño y por ende la visitación al parque es baja. “Es por ello que me he trazado la meta personal de implementar un plan de acción más activo en las comunidades hispana para educar e incentivar mayor visitación y un rol más activo de nuestros hispanos en el parque”.


Para lograrlo tiene entre sus planes desarrollar literatura educativa y ofrecer programas en español. También tomarán acciones inmediatas como subtitular al español el video que ofrecen a los turistas. “La idea es alcanzar la comunidad hispana comunicándonos en el mismo idioma, estableciendo lazos conectivos y proveyendo las oportunidades necesarias para que tengan un rol más activo y de influencia en las actividades del parque”, dijo.

Como este parque no escapa la amenaza de la subida del mar debido al cambio climático, la educación ambiental en este sitio y con los vecinos es vital. “Esta situación representa un reto para el futuro del parque y es a la vez una magnífica oportunidad para educar a nuestro público sobre los impactos de los cambios climáticos y el aumento en nivel del mar”.

Bocanegra comenzó su carrera con el Servicio de Parques Nacionales (NPS) en 1989 como guía temporal hasta convertirse en guardaparques principal e intérprete del Sitio Histórico Nacional de San Juan en su tierra natal. Pasó luego por otras agencias como US Fish and Wildlife Service allí mismo.

Luego de casi 20 años se mudó a EEUU y trabajó en un refugio de vida salvaje. “En el 2014 se da mi sueño de volver al NPS y esta vez en el Monumento Nacional De Soto en Bradenton, Florida”, expresa Bocanegra. Allí es el Jefe de Interpretación y recursos naturales/culturales. Administra programas interpretativos y supervisa a los guardaparques y es el gerente de seguridad del parque.

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