El 80% de los norteamericanos no puede ver de noche la Vía Láctea

Investigadores publican en Science el atlas más preciso de la contaminación por la luz artificial en el planeta.
10 Jun 2016 – 2:03 PM EDT

Un tercio de la Humanidad no puede ver de noche la Vía Láctea por culpa de la contaminación lumínica. Así lo ha estimado un estudio científico en Science, que incide que este problema es especialmente evidente en Norteamérica: la luz artificial generada por las ciudades impide que el 80% de los norteamericanos pueda disfrutar de este espectáculo nocturno. Este no es solo un grave problema para los astrónomos, la contaminación provocada por demasiada luz artificial puede también perjudicar nuestra salud, la de los animales, supone un derroche de energía y perjudica la economía global.

Esta investigación, llevada a cabo por científicos del Instituto de la Ciencia de la Contaminación Lumínica de Thiene (Italia) y otros centros estadounidenses y europeos, asegura que el 99% de las ciudades americanas y europeas vive bajo cielos afectados por la contaminación lumínica. “Es muy triste que haya varias generaciones que no han visto la Vía Láctea”, comenta Christopher Elvidge, investigador de la Administración Atmosférica y Oceánica Nacional (NOAA) de EEUU y uno de los autores del estudio. “Es una pérdida para la Humanidad”.

Utilizando datos de satélite de alta resolución, nuevos datos de calibrado y mediciones concisas del brillo del cielo causado por la luz artificial de las ciudades, el trabajo científico representa la evaluación más precisa hasta el momento del impacto global de la contaminación lumínica.

Este efecto está siendo causado mayoritariamente en países desarrollados, donde se ubican las urbes de mayor tamaño con el mayor número de luces. La contaminación lumínica se expande sobre todo en países como Italia, Corea del Sur, Kuwait y Singapur, siendo este último el país más afectado por este problema en el mundo. Según el estudio, en Singapur toda la población vive bajo un cielo tan brillante que el ojo no consigue adaptarse totalmente a una visión nocturna natural.

En Europa occidental, solamente pequeñas áreas del cielo nocturno se mantienen relativamente oscuras. Y en Estados Unidos, en un 50% del territorio (incluyendo ciudades y campo) resulta imposible ver el cielo de nuestros antepasados. El porcentaje sería mayor si no fuera por los vastos espacios abiertos del oeste americano. Pero hasta los sitios que anteriormente se creían ser libre de esta contaminación como el Valle de la Muerte, están siendo afectados por ciudades cercanas como Las Vegas y Los Ángeles. Canadá y Australia mantienen el cielo más oscuro y libre de contaminación del mundo.

Como inciden los investigadores, este fenómeno es una de las formas de contaminación ambiental más extendidas y menos comprendidas. El problema principal es que esta contaminación no está siendo cuantificada y se desconocen niveles de su magnitud a escala mundial ya que las mediciones son hechas de forma esporádica y son poco distribuidas por el planeta.

A pesar de su presencia global, la contaminación por exceso de luz ha recibido relativamente poca atención en el pasado. Este resplandor artificial supone una barrera entre nosotros con el cosmos provocando múltiples impactos negativos. Los investigadores mencionan a otros expertos que manifiestan que la supresión de la melatonina por la exposición a la luz en la noche puede ser una de las razones de causa de cáncer de mama, próstata, recto y colón en el mundo desarrollado.

También tiene una serie de efectos en el comportamiento humano, empeorando el insomnio y alterando el 'reloj biológico' humano de manera inapropiada. En la vida silvestre puede tener consecuencias nocivas al exponer y confundir a la flora y fauna.

“Hay insectos que se pasan todo el día volando alrededor de las luces, lo cual hace que gasten energía necesaria para reproducirse. La luz está causando un declive en el número de ciertas especies”, declara Elvidge.

Si quiere ver cómo la contaminación lumínica afecta a su comunidad en cualquier parte del mundo, puede consultar este mapa interactivo elaborado con los datos del estudio por el Instituto Cooperativo para la Investigación de Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado, Boulder (CIRES en inglés): https://cires.colorado.edu/artificial-sky


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