Dos tormentas y tres huracanes de 2016 alteraron la migración de mariposas monarcas a México

Nuevo estudio asegura que el impacto ambiental les impidió a miles de ellas completar su recorrido. Este año la presencia de esta especie se registró en una superficie un 15% menor al 2015.

Cada otoño millones de mariposas monarcas inician su migración desde el sur de Canadá y los Estados Unidos hacia México, donde se agrupan en los bosques desde finales de octubre hasta marzo.

Como son tantas y no pueden contarse una a una, anualmente los científicos usan el área de bosque cubierta por mariposas al finalizar su maravillosa migración en México como un indicador de la salud de sus poblaciones.

Siendo así, el último informe oficial no ofrece buenas noticias. Por segundo año consecutivo, este 2017 el área cubierta de mariposas volvió a disminuir.

La especie se hizo presente en una superficie que es un 15% menor a la del 2015, lo que sugiere que muchas de las mariposas no sobrevivieron el viaje de 2,500 millas a través del continente hasta sus sitios de invernada en los bosques montañosos mexicanos.


El estudio realizado en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en México por la Comisión Nacional de Áreas Protegidas de México y la organización ambientalista WWF revela que esta disminución es parte de una preocupante tendencia a la baja.

Y es que los bosques donde estas mariposas hibernan se están reduciendo debido a la agricultura y el uso de pesticidas, la tala ilegal y pérdida del algodoncillo.

Durante las últimas dos décadas, WWF ha visto una disminución dramática y sostenida del área ocupada por monarcas en sus terrenos de invernada, desde casi 45 acres de bosque en 1996 hasta solo 6.1 acres en 2017, asegura el reporte oficial.


El calentamiento global y las tormentas también hicieron su parte. Por ejemplo, desde mediados de septiembre, cuando comienza la migración, las monarca se cruzaron con dos tormentas tropicales y tres huracanes que azotaron las costas atlánticas. Además, temperaturas más cálidas de lo normal en Canadá y partes del medio oeste y el noreste de los Estados Unidos retrasaron la migración de algunas monarcas hasta mediados de octubre.


¿Cómo un animal de menos de un gramo logra un viaje de 2,500 millas?

Con sus alas anaranjadas, puntos blancos y bordes negros, la migración que realizan estos insectos es un ritual que ha cautivado siempre la atención de los especialistas. Este no puede ser un comportamiento aprendido por los insectos pues estas mariposas viven menos de un año.

Las monarca migran porque no aguantan el frío norteamericano, eso está más que claro. Pero es hasta cuatro generaciones después cuando las mariposas monarca “bisnietas” emprenden exactamente el mismo viaje hacia México para guarecerse del frío.

Las monarca son capaces de efectuar un vuelo tan prolongado y extenso porque se impulsan con las corrientes de viento de hasta 40 millas por hora. De esta manera, es poca la energía que ellas deben consumir en mover sus alas.

Infografia

La increíble gesta de la mariposa monarca

Conozca a la mariposa monarca en este gráfico y descubra su extraordinario viaje de 2,600 millas hasta sus santuarios en México.

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La increíble gesta de la mariposa monarca

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A lo largo del camino, las monarca se alimentan del néctar de unas hierbas conocidas como asclepias o “lengua de vaca”.

Estas deben comer lo justo: si se alimentan muy poco podrían no sobrevivir al recorrido, pero si comen demasiado, el exceso de peso les dificultaría el vuelo.

Cuando la temperatura aumenta, se aparean e inician su viaje de regreso. Durante el recorrido, dejan huevos que se convierten en orugas y, luego, en mariposas.

Las mariposas bisnietas son las que luego repiten la proeza de viajar desde Canadá y Estados Unidos hasta el mismo lugar de sus bisabuelas en México.

Aunque las monarcas son animales sorprendentemente fuertes, no son inmunes a las amenazas climáticas ni la reducción de los bosques mexicanos y estadounidenses.