15 cosas insólitas y absurdas que hacen los turistas en los parques nacionales de EEUU

Son tantas las anécdotas que hay un guardaparques que hasta ha escrito dos libros. Ojo: no traten de imitar a estas personas.
26 May 2016 – 3:08 PM EDT

En el 2016 un padre y un hijo subieron a su auto a una cría de bisonte en el Parque Nacional de Yellowstone porque pensaban que tenía frío. A pesar de la buena voluntad, este disparate terminó con una multa para los turistas y el sacrificio del animal, que fue rechazado por su manada.

Poco después de eso, unos jóvenes canadienses se saltaron la seguridad del mismo parque y estuvieron caminando sobre las lagunas termales, donde podrían haber terminado achicharrados vivos, mientras daban a conocer su 'hazaña' a través de las redes sociales. Además de exponer su vida, fueron reprendidos por las autoridades y obligados a disculparse públicamente.

Aunque parezcan atípicos, los anteriores no son casos aislados. Muchas son las historias de tonterías que hacen los visitantes en los parques nacionales de Estados Unidos. Tantas y tan frecuentes que incluso un guardaparques, Jim Burnett, ha escrito dos libros: '¡Hey guardaparques! Historias de humor y desventuras en los parques nacionales de América' (I y II).

Esta es una lista de las cosas más absurdas realizadas por los excursionistas elaborada a partir de los relatos de Burnett y la consulta de Univision Planeta efectuada al Servicio Nacional de Parques de EEUU:

- Turistas misteriosos que ingresan a los parques por entradas no oficiales sin reportarle a ninguna otra persona su plan de visitar el lugar y se pierden sin que haya indicios de que siquiera estaban ahí.

-Madres que confunden un zorro con un gato y quieren "hacerle cariño".

-Personas que viajan a los parques y salen a caminar sin agua ni alimentos ni abrigos. Es más común de lo que se piensa.

-Visitantes que se pierden por horas mientras buscan un puente inexistente para cruzar sobre El Gran Cañón del Colorado.

-Turistas que terminan accidentados por hacer piruetas o posiciones de yoga en los peñascos menos indicados.

-Familias con choferes distraídos que por estar viendo el paisaje se saltan desvíos y terminan en lagos o ríos provocando accidentes y lastimando el escenario natural y a su familia.

- Extracción de especies de animales para su venta en acuarios, como los peces ( Cyprinodon diabolis) de los cuales solo queda una población de unos 115 especímenes. Esto ocurrió en abril pasado en el Parque Nacional Death Valley.

-Atletas o exploradores inexpertos que se saltan las advertencias y caminan fuera de los senderos marcados confiados en que sus teléfonos inteligentes los guiarán, pero se quedan sin batería a medio camino.

-Personas que creen que pueden cruzar a nado o escalando ciertas áreas del parque y no tienen ni la condición física ni el equipo de emergencia.

- Uso de drones sin autorización de forma recreativa o para hacer videos o fotografías. Esto altera el sonido que perciben los animales y puede ocasionar accidentes con aves u otras especies terrestres que se estresan, asustan y pueden atacar a quienes los controlan o personas a su alrededor. En abril unos turistas persiguieron a unos borregos en el Parque Nacional Zion, en Utah.

-Personas que se desnudan para estar en " contacto directo con la naturaleza" y terminan hospitalizados por hipotermia, insolación, ataques de abejas u otros insectos.

- Exploradores que no entienden lo que es una emergencia real y solicitan un helicóptero de los servicios de rescate hasta tres veces en un día porque “el agua de sus cantimploras tenía un sabor salado”. Esto ocurrió en 2009 en el Gran Cañon.

-Visitantes que ofrecen alimento a los animales silvestres y terminan atacados por ellos cuando, por un movimiento involuntario o brusco.

-Turistas ' asaltados' por animales mientras descuidan sus pertenecencias por tomar fotografías. En algunos casos un animal distrae a los curiosos mientras otros les roban los alimentos y hasta el celular.

-Personas que extraen flores o brotes de plantas únicas para sembrarlos en sus casas (donde no van a tener buenas condiciones para sobrevivir) y trasladan consigo gérmenes o insectos que los enferman y alteran ecosistemas sensibles. Recientemente, hubo un saqueo de cactus en Saguaro, Tucson.

-Turistas que abrazan o besan animales o plantas. El contacto con los animales puede provocar que las personas se contagien con enfermedades como la rabia y algunas plantas pueden provocar urticaria. Esto es especialmente peligroso para personas alérgicas que no portan la medicación necesaria consigo.

-Campistas que no llevan iluminación adecuada para acampar y no tienen guía de expertos en la zona. Eso puede terminar en extravíos y hasta en encuentros con osos o lobos en los contenedores de basura de llas zonas de acampada.

-Visitantes que prenden fogatas en zonas prohibidas y sin las normas de seguridad requeridas. Esto ha ocasionado multitud de incendios devastadores que atentan contra su vida y destruyen hábitas de miles de especies. También hay quienes ingresan a los parques a ' pintar con luz', técnica que utiliza fuego para dibujar formas en el aire. En abril pasado esto ocasionó un incendio en el Reserva Nacional Big Cypress.

-Tomarse selfies con animales silvestres. Esta es la estupidez frecuente de todas. Sólo en el verano de 2015 se registraron cinco personas heridas por tomarse selfies con bisontes en el Parque Nacional Yellowstone. La cifra es cada vez mayor respecto a años anteriores. En tres de los casos, las personas resultaron heridas cuando un bisonte les elevó por los aires, y en los otros dos, uno de los animales los corneó. Cuatro de los cinco excursionistas terminaron hospitalizados. También hay casos con osos, ardillas, mapaches y aves.

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