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Una oportunidad más para reformar la Ley de Inmigración

“Sabemos que ninguna propuesta es perfecta. Ninguna será aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado y se convertirá en ley sin cambios significativos”.
Opinión
Presidente de La Iniciativa Libre
2019-05-23T12:01:37-04:00

¿Podrían romperse por fin las trabas sobre inmigración en Washington? Por desgracia, llevamos años exigiendo medidas para resolver los crecientes problemas con nuestro sistema. Pero, hasta ahora, en el tema de los soñadores, la reforma legal-migratoria, las visas laborales, la seguridad fronteriza y mucho más, Washington parece haberse quedado inmóvil, incapaz de legislar e incapaz de superar las diferencias partidistas. Y si bien no hay garantías de que esta vez sea diferente, puede que surja una oportunidad.

La semana pasada, el presidente anunció un plan de inmigración que podría reformar nuestro sistema de visas de trabajo e inmigración legal. Aunque no se conocen todos los detalles, el presidente dice que su plan traerá algunos cambios importantes. Lo notable de la propuesta es que en lugar de que la mayoría de las visas continúen siendo otorgadas por conexiones familiares, ahora se concederán a base de empleo. En cualquier caso, todo indica que la residencia permanente basada en el empleo podría ya no estar disponible para aquellos con habilidades limitadas. En cambio, un sistema de puntos favorecería a aquellos con habilidades en el idioma inglés y títulos universitarios, entre otras cosas.

Esta semana, los demócratas en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes enviaron un proyecto de ley de Soñadores para ser considerada por la Cámara en pleno. La Ley de Sueños y Promesas de Estados Unidos ofrecería protección legal permanente a los dreamers y a los beneficiarios del Estado de Protección Temporal (TPS). La Cámara probablemente aprobará el proyecto de ley en las próximas semanas, y es probable que cuente con apoyo bipartidista.

Al otro lado del Capitolio, el senador Lindsey Graham, quien preside el Comité Judicial de la cámara alta, introdujo un proyecto de ley para reformar el proceso de asilo. Por múltiples razones, el proyecto de Graham complicaría el proceso de asilo, aumentaría el tiempo de detención de los niños con sus padres y facilitaría la deportación de menores no acompañados. También agregaría 500 nuevos jueces de inmigración para acelerar el tramite de los casos de asilo con el intento de revertir el retraso de solicitudes.

Ahora bien, sabemos que ninguna propuesta es perfecta. Ninguna será aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado y se convertirá en ley sin cambios significativos. La legislación introducida por los demócratas de la Cámara protegería a los soñadores y a los recipientes de TPS –estas dos acciones serían pasos importantes e impulsarían a todo inmigrante a contribuir a nuestro país con toda certeza–. Desafortunadamente, estas disposiciones podrían ser insuficientes para brindar el amplio apoyo bipartidista necesario para lograr la aprobación en el Senado.

Ocurra lo que ocurra, el senador Graham tiene razón en que se necesitan más jueces de asilo para abordar el retraso. Y es hora de que se introduzcan cambios en el sistema, tal vez incluso el derecho a solicitar asilo en los países de origen o en cualquier otro lugar. Estos son cambios que pueden y deben ser debatidos en el Congreso.

El presidente también tiene razón al pedirle al Congreso que vuelva a examinar con mesura el balance entre la migración familiar y la migración laboral. Han pasado décadas desde que el Congreso lo hizo, y esa revisión está muy atrasada. Probablemente se pueda alcanzar un mejor equilibrio, que haga que nuestro sistema sea más flexible y responda mejor a las demandas de nuestra economía.

Viéndolo bien, sería un error rechazar por completo a personas que no tienen un título avanzado o aún no dominan el inglés. Lo que podemos hacer es reconocer que nuestra economía se beneficia de una combinación de niveles de habilidades, y que algunos de los inmigrantes que más han contribuido a nuestra nación lo han hecho con el beneficio de las habilidades que adquirieron una vez que llegaron aquí.

Lo importante es poner en marcha este debate. Nadie puede decir que no se han presentado valiosas propuestas, o que el status quo es aceptable. Republicanos y demócratas en la Cámara, el Senado y la Casa Blanca han presentado propuestas para cambiar el sistema. De seguir la traba, nos quedaríamos con un sistema inadecuado.

Cuanto antes comencemos a reformar nuestro sistema de inmigración legal, más pronto podemos priorizar la seguridad de la frontera y prevenir la entrada de personas que desean hacernos daño.

Sin necesidad de decir más, vamos a poner en marcha este debate. Hagamos que ambos lados se sienten a hablar sobre lo que están de acuerdo y en lo que pueden acordar, con lo qué pueden vivir. Así es como empezaremos a arreglar un sistema roto.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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