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Si Donald Trump quiere ganarse a los hispanos, aquí tiene la fórmula

“Donald Trump dista de ser el candidato perfecto. Ha dicho algunas cosas feas durante la campaña. Pero los hispanos tendrán que preguntarse si pueden obviar las insensibilidades y comentarios ofensivos de Trump con el fin de cambiar un statu quo que les niega el Sueño Americano a millones de trabajadores”.
Opinión
Columnista de Opportunity Lives.
2016-05-19T08:21:46-04:00


La pregunta fundamental para los hispanos de cara a las elecciones presidenciales de noviembre no es “¿puedo votar por Donald Trump?”, sino más bien “¿estoy mejor que hace ocho años?”. Lo más probable es que la respuesta sea “no”.

Una rápida mirada a los estudios de los principales indicadores económicos muestra que los hispanos no han visto un aumento salarial desde que Barack Obama accedió a la Casa Blanca en 2009. Además del estancamiento salarial, muchos hispanos están buscando trabajo, viviendo en la pobreza o ambas situaciones a la vez. Es por ello por lo que la economía, no la inmigración (como algunos sostienen), es el principal problema para los votantes hispanos, según las encuestas de opinión pública.

En ese caso, hay pocas pruebas que sugieran que a los hispanos les vaya a ir mejor con una administración presidida por Hillary Clinton. El inesperado éxito del senador Bernie Sanders en las primarias demócratas ha hecho cambiar a Clinton. Lejos quedan ya los días en los que Clinton respaldaba el libre comercio, las bajadas de impuestos y las reformas de sentido común para fomentar el empleo y la productividad de quienes reciben algún tipo de asistencia social. Y al haber hecho excesivas promesas a una base electoral cada vez más progresista, Clinton tendrá que gobernar más desde la izquierda que el presidente Obama.

Lo cual sería una verdadera desgracia para los hispanos, que se están viendo muy perjudicados y necesitan desesperadamente una agenda política que se desvíe de los últimos ocho años. Y la única forma de que los hispanos vean un cambio es con un presidente que comprenda que una economía dinámica y en crecimiento conduce a la creación de empleo y a la movilidad económica. Desde luego, la prosperidad no la van a encontrar en las subidas del salario mínimo ni en un sistema de derechos a beneficios y asistencia social en constante expansión.

Los hispanos son gente que trabaja duro. La inmensa mayoría de los que han inmigrado a Estados Unidos han venido en busca de trabajo, no para recibir limosnas. Desafortunadamente, la izquierda está decidida a hacer de los hispanos una clase inferior permanente fomentando su dependencia del gobierno y promoviendo el discurso de que el racismo y la discriminación son los culpables de su estancamiento tras ocho años de políticas económicas progresistas.

Además de fomentar el crecimiento del sector privado simplificando el código tributario y eliminando la sobrecarga de regulaciones, el próximo presidente debe centrar su atención en cerrar la brecha académica que deja a hispanos y afroestadounidenses por detrás de sus compañeros asiáticos y blancos en materias como lectura y matemáticas. También en este caso, Clinton ha dejado claro que no tiene ninguna intención de modificar drásticamente el statu quo que continúa dejando a millones de estudiantes hispanos atrapados en unas escuelas fallidas. Su narrativa electoral acerca de garantizar que todos los niños reciban una educación de alta calidad, independientemente de donde vivan, suena a promesa vacía cuando se está confabulando con los poderosos sindicatos de profesores para atacar la opción escolar y las escuelas públicas chárter.

Donald Trump dista de ser el candidato perfecto. Ha dicho algunas cosas feas durante la campaña. Pero los hispanos tendrán que preguntarse si pueden obviar las insensibilidades y comentarios ofensivos de Trump con el fin de cambiar un statu quo que les niega el Sueño Americano a millones de trabajadores. Sin duda, Trump necesita elaborar una agenda política detallada que realmente vuelva a hacer grande a Estados Unidos, para todos los americanos, incluidos los hispanos.

Es el turno de Trump en lo que se refiere a convencer a un electorado que está desesperado por un cambio de rumbo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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