null: nullpx

Putin carga de nuevo contra nuestra democracia

"El primer acto de la nueva tragicomedia se dio cuando la agencia nacional de inteligencia informó al presidente Trump, a líderes republicanos y demócratas del Congreso y al precandidato presidencial demócrata, Bernie Sanders, que el régimen ruso está interviniendo de nuevo en la contienda electoral estadounidense. A Trump y a Sanders les dijeron que un objetivo de Putin es ayudarles en sus respectivas campañas".
Opinión
Miembro de la unidad Política de Univision Noticias.
2020-02-24T11:37:00-05:00

El fantasma de la interferencia rusa planea otra vez sobre las elecciones de Estados Unidos. Agencias nacionales de inteligencia advirtieron hace semanas a la Casa Blanca, miembros del Congreso y algunas campañas presidenciales de las actividades ilegales del dictadorzuelo del Kremlin, Vladimir Putin, aunque este domingo extrañamente surgieron “versiones encontradas” sobre el alcance de la injerencia.

Independientemente de cuán avanzada se halle, pone de relieve la necesidad imperiosa de que Estados Unidos responda con firmeza a la nueva agresión rusa y, a la vez, la grave irresponsabilidad de que no lo haya hecho antes a pesar de la intromisión de Moscú en el proceso electoral de 2016.

El primer acto de la nueva tragicomedia se dio cuando la agencia nacional de inteligencia informó al presidente Trump, a líderes republicanos y demócratas del Congreso y al precandidato presidencial demócrata, Bernie Sanders, que el régimen ruso está interviniendo de nuevo en la contienda electoral estadounidense. A Trump y a Sanders les dijeron que un objetivo de Putin es ayudarles en sus respectivas campañas.

Diversos medios reportan que el presidente se enfureció al enterarse de que los funcionarios de inteligencia pusieron al corriente a congresistas demócratas. El haber cumplido con esa cívica tradición le costó el cargo a Joseph Maguire, a quien el mandatario había designado como director nacional de inteligencia. Lo reemplazó con Richard Grenell, el embajador de Estados Unidos en Alemania, quien carece de experiencia en materia de espionaje, pero es un partidario entusiasta del presidente.

El segundo acto de la tragicomedia se dio el domingo cuando, con Grenell establecido ya en su nuevo cargo, cambió bruscamente la relación de los hechos. La nueva versión dice que la inteligencia podría haber “exagerado” la actual injerencia rusa. Moscú, en efecto, estaría interfiriendo en nuestras elecciones y preferiría a Trump como presidente. Pero, “al menos por ahora”, no habría evidencias de que “esos dos objetivos estén mezclados”, según informa hoy el New York Times. (Ver “ Dueling Narratives Emerge from Muddied Account of Russia’s 2020 Interference”, TNYT).

Como he argumentado otras veces en este espacio, Putin, exalto oficial de la temible KGB soviética, se ha embarcado en la riesgosa aventura de recuperar a las malas el poderío imperial de la URSS. Su proyecto pasa por debilitar a la democracia de Estados Unidos, la cual hasta hace poco había sido, no obstante sus imperfecciones, un modelo para el mundo.

Por eso resulta coherente con sus objetivos que promueva a los dos candidatos a los que considera radicales y divisivos en la actual contienda presidencial. Trump ha sido su caballo de triunfo hasta ahora. Y no le ha decepcionado. El presidente ha resistido las sanciones del Congreso al régimen ruso, nunca le ha criticado públicamente, sino que más bien le ha colmado de elogios y ha socavado las históricas alianzas de Estados Unidos con las democracias europeas, especialmente la OTAN. También le ha cedido a Putin la iniciativa en Siria y otras zonas de conflicto.

En cuanto a Sanders, en la retorcida lógica del mandamás del Kremlin tiene el doble valor de que propone reformas poco realistas - Medicare para todos, universidad pública gratis, guerra a los ricos - que dividen aún más a los estadounidenses; y tiene un pasado de tolerancia y afinidad con dictaduras totalitarias como la soviética, la cubana y la sandinista. Putin ya promovió ilegalmente a Sanders en la contienda frente a Hillary Clinton en 2016. Y estaría repitiendo la estrategia en 2020. Probablemente ve al senador de Vermont como vulnerable en una confrontación final con su favorito republicano; y también como el demócrata que le resultaría menos hostil y más manejable en el caso improbable de que ganase en noviembre.

Para mérito suyo, Sanders ha rechazado con firmeza la nueva injerencia rusa. “Mi mensaje a Putin es claro”, declaró, “aléjese de las elecciones estadounidenses y como presidente me aseguraré de que lo haga”. El senador, sin embargo, aún nos debe una explicación convincente de por qué no denunció la interferencia del Kremlin cuando se la comunicaron “hace más de un mes”, según sus propias palabras.

Trump, en cambio, ha reaccionado con su acostumbrada mendacidad. Por una parte, negó que Putin esté interfiriendo y destituyó a su jefe de inteligencia, Maguire, por haber permitido que se enteraran los demócratas. Por otro lado, ha sugerido que la interferencia de Moscú podría existir, pero a favor de Sanders. “¿No sería mejor para (Putin) contar con Bernie”, preguntó en un acto político, “quien pasó la luna de miel en Moscú?”.

La impunidad con que Putin intervino en las elecciones de 2016 le estimulan a repetir la receta este año. Solo que ahora podría tener no uno, sino dos candidatos de su predilección. Su objetivo primordial es atizar la polarización que diezma a la democracia norteamericana, a la cual él y otros rusos culpan resentidamente por el desplome del imperio totalitario soviético. Solo una contundente repuesta de Estados Unidos les frenaría. Y eso requeriría un consenso entre estadounidenses que se ha vuelto virtualmente imposible.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad
Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.