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No pierdas la oportunidad de hablar de sexo con los adolescentes que forman parte de tu vida

Aunque no lo parezca, es a ti a quien ellos desean escuchar para saber más sobre el tema. Más que una única conversación, es un asunto que se debe abordar poco a poco y de forma natural a medida que crecen.
Opinión
CEO de la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Adolescente y No Planificado
2017-06-07T15:58:14-04:00

Cuando se habla del embarazo en adolescentes, muchos adolescentes piensan: “A mí no me va a pasar”. Todos tenemos un papel que jugar en ayudar a los jóveves –y a sus padres o cuidadores– a entender que sí les puede suceder a ellos.

Necesitamos asegurarnos que los jóvenes comprendan que su futuro es importante y que sí pueden alcanzar sus sueños. Y para hacer ese camino más sencillo, debemos cerciorarnos de que sepan que ellos tienen el poder de decidir si, cuándo y bajo qué circunstancias conciben un hijo o –incluso más importante– tienen sexo. Y si van a tener relaciones sexuales, hay que alentarlos a estar preparados ante situaciones riesgosas, antes de que se encuentren en un momento de pasión.

Lo creas o no, nosotros como padres, tías, o mentores somos más importantes de lo que pensamos. Los adolescentes dicen que sus padres y sus familiares –no sus compañeros, parejas, ni la cultura popular– influencian mayormente en sus decisiones sobre sexo.


Aunque creas que no eres importante, eres tú la persona que ellos quieren escuchar. De hecho, la mayoría de los padres y personas que cuidan a los jóvenes están de acuerdo en que deberían hablar con sus hijos sobre relaciones, sexo y anticonceptivos. Simplemente no saben qué decir o cuándo hacerlo.

Las buenas noticias es que así los hijos tengan 2 o 22 años de edad, nunca es un mal momento para hablar del tema. Así que, ¿cómo abordarlo?

Esto no es una conversación de una sola vez en la mesa del comedor, sino que puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar. Eso de que los padres se sientan a la mesa de la cocina y dicen a su hijo: “Debemos hablar”, es una noción anticuada. Si pasaste por una escena similar siendo adolescente, seguramente la odiaste.

En lugar de un evento de una sola vez, piensa en “la plática” como una conversación familiar continua. Cuando tus hijos están pequeños, les puedes enseñar los términos anatómicamente correctos para las partes de su cuerpo. Cuando ya estén en la escuela, inicia conversaciones sobre el consentimiento y control de sus propios cuerpos. Puedes comenzar diciendo algo como: “No le pegues a tu hermana. No toques a alguien, a menos que te digan que está bien. A la vez, nadie debe tocarte a ti salvo que tú se lo permitas”.

Cuando tus hijos vayan creciendo, puedes adaptar el mensaje a su edad para hablar sobre la pubertad, las hormonas y las relaciones saludables. Todo esto antes de que entres a la conversación sobre el sexo, los anticonceptivos y el embarazo. Si no sabes cómo sacar el tema a colación, revisa lo que tus hijos ven en la televisión. Lo más probable es que exista una trama en su comedia favorita que puedes usar como contenido para la charla.


Prepárate antes de que lleguen las preguntas. En lugar de preocuparte sobre qué decir exactamente, enfócate en tus valores. No podrás anticipar cada pregunta que tus hijos puedan tener, pero ciertamente puedes ser claro sobre las creencias que te gustaría inculcarles. Algunos de ustedes tal vez dirán algo: “No quiero que tengas relaciones sexuales hasta que estés en una relación estable y amorosa. Tal vez eso suceda cuando tengas 16, tal vez cuando tengas 20”. Otros podrán decir algo como: “Nuestra familia no cree en el sexo antes del matrimonio”. Los valores de las personas son diferentes y solamente tú sabes qué es lo correcto para tu hijo.

Si eres claro acerca de lo que crees, entonces tendrás un plan para cuando tu hija de15 años llegue (o te envíe un mensaje de texto) y diga: “Mamá, quiero que hablemos de anticonceptivos”. Este pudiera ser un momento aterrador para los padres, pero nada ganarán con espantarse. Existe una gran ventaja al establecer en lo que tu familia cree. Así como esperas que tus hijos asistan a la escuela, no falten a las clases y que obtengan buenas calificaciones, es importante que conozcan tus expectativas cuando se trata de anticonceptivos, relaciones y sexo.

No hay una receta para la conversación. Lo más probable es que hayas comprado libros sobre el embarazo, pero las cosas son un poco diferentes ahora que ya tienes contigo a una personita corriendo por ahí. Cada hijo –y cada edad y cada etapa de la vida– es diferente, así que tienes que estar preparado para ser flexible. En algunos casos, jóvenes de 13 años te atosigarán con preguntas sobre el sexo; mientras que otros de la misma edad podrán no tener un interés aparente en el tema. No hay un plan de acción para esto y tú eres el experto cuando se trata de tu hijo. Así que, ¡confía en tus instintos! Tú sabes lo que están preparados para escuchar y cuándo pueden escucharlo.

Empieza temprano y continúa hasta tarde. Existe una idea de que si le hablas a tus hijos sobre sexo y anticonceptivos, les pudieras estar poniendo ideas en la cabeza. En realidad, la pregunta no es si los adolescentes oirán hablar sobre anticonceptivos o sexo: lo harán. La pregunta es: ¿de quién? ¿sus amigos en la escuela, comentarios en Instagram, o de ti?

Forma parte de esa conversación. Empieza a hablar con ellos antes de que sientas que necesitas hacerlo y continúa hablando con ellos muchos después de que sientas que debes hacerlo. Si aún no comienzas, nunca es demasiado tarde. Tus hijos quieren oírte a ti, pase lo que pase.


No dudarías en decirles a tus hijos que te pueden hablar sobre sus problemas en la escuela o con sus amigos, así que ¿por qué cerrarse cuando se trata de sexo? Aunque pudiera ser un tema un poco más delicado que el álgebra, es importante dejarles saber que te importa. Si tus hijos se sienten apoyados en todas las demás áreas de su vida, se sentirán cómodos acudiendo a ti cuando realmente importa.

Si no eres padre de familia, conviértete en un adulto o mentor de confianza. No todos los niños tienen la suerte de tener padres a los que les pueden preguntar y algunos simplemente prefieren hablar de estos temas con otros adultos presentes en sus vidas. Es por esto que todo joven debe contar con un adulto de confianza con el que pueda hablar sobre su vida. Las buenas noticias es que no tienes que empezar una conversaciones con preguntas sobre sexo y relaciones: una de las mejores cosas que puedes hacer es simplemente dejarles saber que estas abierto a hablar sobre el tema que sea y ellos acudirán a ti.

Pero sobre todo, es importante que nosotros les recordemos a los adolescentes que al final ellos tienen el poder de decidir –sí y cuando comenzar a tener relaciones sexuales– y el tipo de anticonceptivo que van a usar si van a tener sexo. No podemos tomar todas las decisiones por ellos, pero los podemos llevar por el camino correcto.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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