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Maria Cardona: El socialismo de Sanders entre votantes latinos de Florida

La autora analiza por qué el socialismo democrático no es un concepto aceptable para muchos votantes hispanos en Florida
15 Mar 2016 – 1:25 PM EDT


Por Maria Cardona, estratega demócrata, exasesora de la campaña presidencial de Hillary Clinton del 2008

La semana pasada, el senador Bernie Sanders y la ex secretaria Clinton se reunieron en Miami, Florida para otro debate animado y apasionado por los problemas que aquejan a nuestro país. Gran parte del debate se centró en el comunidad latina, que representa más del 14% de los votantes en el estado, y fue moderado por Jorge Ramos y María Elena Salinas, conocidos presentadores de la cadena nacional en español Univision.

Como era de esperar, nos enteramos de los planes de ambos candidatos para mejorar la vida de los latinos que viven en Estados Unidos. Desde la economía y el cuidado de la salud, a la educación y la inmigración, los candidatos hablaron apasionadamente sobre la importancia del voto latino y las inmensas contribuciones que aportan los latinos a este país. Una de las más importantes preguntas de la noche vino de una madre guatemalteca de cinco niños cuyo marido había sido deportado hace tres años por el simple hecho de no tener una licencia. Les preguntó a los candidatos qué iban a hacer respecto a la deportación de inmigrantes indocumentados no criminales y a la reunificación de familias. Ambos candidatos se comprometieron a frenar las deportaciones de los niños y de las personas sin antecedentes penales.

Pero había un asunto en el que los candidatos se separaron ampliamente. El Senador Sanders habla de una revolución política y de su adhesión a una ideología del socialismo democrático. Esto puede que caiga muy bien a muchos votantes de otras partes del país, pero en el sur de Florida, donde tantos latinos tienen terribles recuerdos de revoluciones con inspiración socialista, que huyeron de sus propios países de origen, no es un concepto aceptado con los brazos abiertos.

Uno de los momentos cruciales del debate se produjo cuando María Elena Salinas, de Univision, mostró una entrevista grabada en el 1985 en la que el senador Sanders parece alabar al sandinista de Nicaragua Daniel Ortega y al líder cubano Fidel Castro calificándolos como “ muy impresionantes” por lo que fueron capaces de lograr con sus respectivas revoluciones. La Sra. Salinas le dio la oportunidad al senador de cambiar sus caracterizaciones de Castro y los sandinistas. El senador Sanders se negó a hacerlo.

La pregunta fue parte de una más amplia en la que se pidió al senador comparar y explicar cuál es la diferencia entre el “socialismo democrático” que está promoviendo para el pueblo estadounidense, y el socialismo de Hugo Chávez o Daniel Ortega. El senador volvió a negarse a responder la pregunta.

Esto es algo muy preocupante para muchos votantes de la Florida que van a las urnas hoy. Por escapar del régimen socialista del presidente Hugo Chávez, la población de venezolanos ha crecido más de 135% desde el 2000, muchos huyendo por persecución política, economía en crisis, falta de libertad de prensa, violencia o en busca una vida mejor. Y este fenómeno prosigue hoy día con venezolanos que huyen del regimen socialista de Maduro.

Cuando le preguntas a estos venezolanos sobre el socialismo, ellos te cuentan de las expropiaciones de la propiedad y de los negocios privados. Les recuerda la violencia, los abusos de los derechos humanos, y la escasez de productos básicos como huevos, leche y pañales.

Desde la revolución de Fidel Castro, cientos de miles de Cubanos han hecho el viaje de 90 millas al estado de Florida, muchos huyendo en balsas, escapándose del régimen comunista opresivo. Esto todavía sucede el día de hoy, aunque con la histórica reconstrucción de las relaciones entre stados Unidos y Cuba, hay esperanza para una democracia real en la nación caribeña.

Hoy en día, más de un millón de cubanos viven en el estado de Florida y a pesar de que la opinión pública de muchos de los jóvenes cubanos ha cambiado respecto al embargo, numerosos mayores tienen recuerdos oscuros de lo que era subir a un barco y nunca mirar hacia atrás.

Del mismo modo, desde 2007, más de 50,000 argentinos han dejado su tierra natal después de los fracasos del gobierno socialista de Cristina Fernández de Kirchner, al igual que muchos nicaragüenses huyeron del régimen socialista sandinista de Daniel Ortega durante la revolución de Nicaragua entre los Contras y los Sandinistas en la década de 1980.

Es admirable que el senador Sanders intente intelectualmente explicar que él no es como Chávez o como los Sandinistas (y estoy de acuerdo en que no lo es), pero esta explicación cae en oídos sordos. Este problema es emocional, gutural y va más allá de una teoría económica socialista sencilla para las personas que dejaron sus países atrás, tratando de evitar los violentos levantamientos provocados por una revolución política en nombre del socialismo.

Para demasiados votantes aquí en el sur de la Florida, y en otras áreas del país en las que los latinoamericanos se han asentado, el hablar del socialismo —democrático o de cualquier otro tipo— solo trae recuerdos de la miseria. Este es un tema que ha tocado muchas vidas y ha provocado que muchas familias tomen una de las decisiones más difíciles, personales y dolorosas que hay: permanecer en el país que amas y ser oprimido por el gobierno o pasar a una nueva tierra de oportunidades, con un nuevo lenguaje y una nueva cultura, sin nada en sus bolsillos, y empezar desde cero para construir una nueva vida. Muchos han optado por esta última opción.

Para estos votantes y residentes, el mensaje populista del senador Sanders no es una evaluación realista ni honesta de dónde está hoy la economía de Estados Unidos. Para ellos, no hay matiz en ella. Es un mensaje que prende las alarmas, trae recuerdos tristes, y los mueve a descalificar al Senador Sanders como un candidato poco serio y que no está listo para el cargo más alto de la nación.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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