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Lourdes Botello: A mí ni me felicites

No hay filtro que diga “esto si porque eres hombre, esto no porque eres mujer”.
15 Mar 2016 – 3:20 PM EDT

Por Lourdes Botello, @vidaenbalance. Experta en bienestar. Directora de contenidos del centro de desarrollo Wayuuy del sitio Filgud.

En octubre del año pasado mi grupo de montaña y yo ascendimos el Picacho del Diablo y cruzamos el cañón del mismo demonio en Baja California. Es una prueba de fuerza, resistencia y mucha tolerancia a la frustración. Es subir por escalones irregulares de roca, entre arbustos rígidos y espinosos. Es caerse en un río, resbalar, golpearse constantemente. Es aguantar el calor, el sol, tolerar la desesperación de avanzar y avanzar sin ver la salida. Es ponerle buena cara al dolor, a la sed, al agotamiento. Es sentir cierto orgullo por los moretones y raspones. Es dar pasos por donde en mi sano juicio juraría nunca pasar. Una de mis hermanas de montaña me confesó meses más tarde que lo que más orgullo le daba de ese viaje es que estuvo fuerte y firme en el grupo de los “hombres”. Que les aguantó el paso, que estuvo a su ritmo y que logró lo mismo que ellos. La anécdota me dejó pensando. ¿En qué fuimos diferentes las mujeres que hicimos esa expedición a los hombres? Al final, recorrimos los mismos pasos, ascendimos la misma montaña y vencimos cada quien a sus demonios.


Pensar en el Día Internacional de la Mujer me pone igual de amarga que pensar en el día de las madres o de los niños. Me parece una construcción basada en una premisa válida pero que se explota de forma cursi, resignada, condescendiente y hasta engrandeciendo la victimización. Así que para decirme “mujer que todo lo puedes” o “belleza del mundo”, o “eres soñadora y atrevida” o que Jaime Camil me cante “El sexo débil” –frases que acabo de tomar de las redes sociales, envueltas en flores y con tipografías rosas y rebuscadas– o a mi ni me feliciten.


Dice la filósofa Adriana Gracida: “El género hombre designa al varón y a la mujer. Si festejamos solo a la mujer la excluimos del género hombre, entonces nunca la considerarán como hombre, porque la definición no determina ni el sexo, ni creencia, ni ideología. Hombre deriva del latín HUMUS, el que proviene de la tierra, también se considera como ser orgánico. Así que tanto la mujer como el varón deberían festejarse en el día internacional del HOMBRE”.


Si, la ONU estableció este día porque históricamente hemos creado sociedades que oprimen, en las que nacen grupos vulnerables, porque hubo un incendio, muertes de mujeres trabajadoras en condiciones inhumanas. Si, tenemos cuestiones de género que hay que resolver, temas de identidad, de acceso a oportunidades, de equidad. No lo niego. Sin embargo, quiero proponer una visión alternativa.


¿Y si hoy, en lugar de poner el dedo en estas llagas celebramos lo femenino? En su libro El cáliz y la espada, la académica y activista Riane Eisler repasa la historia de Occidente. Lo interesante es que analiza en qué épocas brillaron atributos humanos relacionados con lo masculino o con lo femenino. Cada época tuvo lo suyo, y fue importante para el desarrollo. En las temporadas de “espada” o masculinas, hubo guerras, conquistas, descubrimientos, importantes avances científicos. Fueron sucedidas por épocas de “cáliz” –la copa, el útero– en las que predominaban características asociadas con lo femenino: se desarrollaron la cultura, las artes, las humanidades, floreció la paz, el entendimiento y la armonía entre sociedades.


Cada época aportó algo al desarrollo humano. Por eso, lo femenino es igual de necesario que lo masculino. Un ser humano es una entidad compleja, es cuerpo, mente, conciencia. Se desenvuelve en un mundo igualmente complejo. No hay blanco y negro, somos una gama de tonos de gris. Más, mucho más que cincuenta sombras.


Cada uno de nosotros construye su sistema de valores, su personalidad, su actitud ante la vida y la sociedad a partir de sus vivencias, sus códigos y creencias heredadas y creadas desde su experiencia. En ese proceso, de inicio no hay filtro que diga “esto si porque eres hombre, esto no porque eres mujer”. Ese filtro es una construcción social, una historia en nuestra mente. Y es una historia porque basta que una sola persona haya vivido de forma distinta para probar que la alternativa es posible, aunque no la imagines.


Piensa en aspectos como solidaridad, compasión, empatía, competitividad, ambición, entereza, perseverancia, tolerancia, simpatía, profesionalismo, generosidad, creatividad, alegría, serenidad, beligerancia, curiosidad, inteligencia, conciencia o ética. ¿Es sólo de hombres tenerlos o desarrollarlos? ¿Es sólo de mujeres?


No. Es de humanos, como dice Adriana, es de hombres desarrollarlos.

Todos los seres humanos, hombres y mujeres, tenemos atributos que culturalmente se asocian con lo femenino y con lo masculino. Qué belleza descubrir que en este sentido femenino y masculino no pasan de ser adjetivos. Que lo femenino está hecho de una serie de atributos que vale la pena que todos los seres humanos desarrollemos: sensualidad, compasión, instinto de protección a las crías, empatía, emocionalidad, solidaridad, creatividad. Que lo masculino está formado de atributos que nos conviene a todos los humanos desarrollar: competitividad, fortaleza, perseverancia, sexualidad, curiosidad, asertividad, agresividad.


Regreso a pensar en el Picacho del Diablo. El camino para encontrarnos como seres humanos equilibrados es como el de esa expedición: tiene rocas, caídas, golpes, raspones, hay dolor, incertidumbre, cansancio. Pero también es un camino apasionante, de una belleza salvaje y auténtica, un sitio en el que hombres y mujeres soltamos todas las creencias y “deber ser” y nos enfocamos en salir adelante, juntos, celebrando nuestro lado femenino y nuestro lado masculino; fortaleciendo cada aspecto que nos vuelve más plenos y conscientes. Qué sociedad luminosa aquella que reconoce el valor de cada uno de sus miembros y que valora todas las aristas del ser humano.

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Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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