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La traición a los kurdos

"Trump asegura que retiró de manera súbita las tropas estadounidenses de una zona de seguridad fronteriza para cumplir una promesa de campaña. Pero sus motivos son en realidad siniestros. Además de responder a una demanda del tiranuelo ruso, complació con su decisión los designios de otro tirano con el que se entiende desde hace años, Tayyip Erdogan".
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-10-14T17:00:15-04:00

En la región más mítica que real de Kurdistán, un antiguo proverbio dice que los kurdos no tienen más amigos que las montañas. Los kurdos lo están recordando dolorosamente en estos días, luego que el presidente Trump los traicionara de forma alevosa y criminal.

Durante más de un año, Trump usó a los rebeldes kurdos en la frontera entre Turquía y Siria para combatir a los terroristas del Estado Islámico, ISIS; ahora los dejó vilmente en la estacada, sin otro motivo verdadero que su necesidad de cumplir con otra exigencia del autócrata ruso, Vladimir Putin, quien poco a poco se va erigiendo en amo y señor de la región, cumpliendo así el eterno sueño de los rusos imperialistas.

“Traicionó a toda la nación kurda”, dice con amargura Salah Osman, líder religioso de la comunidad kurda de Tennessee, mientras lamenta la muerte de centenares de personas en bombardeos turcos. “Sabíamos que después que usaran a las fuerzas kurdas, después que éstas hicieran su trabajo, las abandonarían para enfrentar su futuro sin amigos”.

Trump asegura que retiró de manera súbita las tropas estadounidenses de una zona de seguridad fronteriza para cumplir una promesa de campaña. Pero sus motivos son en realidad siniestros. Además de responder a una demanda del tiranuelo ruso, complació con su decisión los designios de otro tirano con el que se entiende desde hace años, Tayyip Erdogan, protegiendo así sus millonarios negocios personales en Turquía, los cuales incluyen dos Torres Trump.

La Organización Trump, sombrilla comercial del presidente, los promueve en internet como “Un punto de referencia en la histórica ciudad de Estambul”. El hombre fuerte turco asistió a su inauguración en 2012.

Estos antecedentes explican por qué el presidente descarriado traicionó a los kurdos sin consultar a los aliados de Estados Unidos ni a sus propios asesores militares. Poco le importó que los abnegados kurdos sacrificaran a 11,000 combatientes en la lucha contra los terroristas de Isis y sus cómplices en la región en un año. Ni tampoco que mantuvieran encarcelados a miles de esos terroristas a petición del propio gobierno de Trump.

Una consecuencia de la temeraria decisión de Trump es la fuga de por lo menos 785 terroristas de las cárceles durante los primeros bombardeos turcos, los cuales ISIS aprovechó para liberarlos a tiro limpio, según han testimoniado líderes kurdos y periodistas que están arriesgando sus vidas para informar desde la zona caotizada por la violencia.

Cuando se le preguntó la semana pasada por estas probables fugas de terroristas, Trump respondió desaprensivamente que en todo caso “se irían a Europa”, dando otra muestra de lo poco que le importan la seguridad de la región, las democracias europeas aliadas de Estados Unidos y la seguridad nacional norteamericana.

Las acciones irresponsables de Trump en la zona de seguridad entre Turquía y Siria son el producto lógico de la normalización de su presidencia forajida que han promovido sus incondicionales en el Congreso y los medios.

Ellos son responsables indirectos de la traición a los kurdos y de las consecuencias potencialmente desastrosas de esa traición, aunque ahora pretendan curarse en salud criticándola y prometiendo medidas legislativas que ya no prevendrán las muertes de inocentes, ni la fuga de terroristas ni el desbarajuste que se ha formado en una región que era un polvorín que no había estallado gracias al liderazgo estadounidense del cual ha abdicado Trump.

El abandono trumpista de los kurdos ha cedido el protagonismo en la zona a gobernantes facinerosos y a las bandas criminales que éstos controlan. Sus efectos nocivos apenas comienzan. Pero las democracias europeas aún están a tiempo de llenar un poco el vacío de liderazgo que ha dejado Trump.

Algunas, como Alemania y Francia, lo han reconocido así y han cesado de venderle armamentos al régimen turco. Otras, como España, deberían imitar su ejemplo.

Pero nada llamaría más a la cordura al autócrata Erdogan que la amenaza de expulsar a su país de la Unión Europea. Turquía ha incumplido su compromiso con la democracia, la libertad y la seguridad de Europa.

Erdogan la ha llevado a la quiebra, condenando a millones de sus compatriotas a la miseria. Los europeos deberían condicionar cualquier ayuda y reconocimiento futuros de su gobierno al cese inmediato de las hostilidades contra los kurdos y al restablecimiento de la democracia turca.

Mientras tanto, nos llegan noticias no menos alarmantes de que los kurdos, abandonados por Trump, han invitado a las tropas aliadas de Rusia y Siria a ocupar zonas de seguridad que mantenían los soldados estadounidenses. Buscan protección de la violenta arremetida turca. Esa era una apuesta maquiavélica de Putin. Y parece haberla ganado gracias a la complacencia de su hombre en Washington, el presidente Donald Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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