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La economía bajo al azote de Trump en Twitter

"La cuestión rebasa lo político y entra en el terreno de lo económico. Por supuesto, con lo electoral en mente. Trump repite a diario que la economía estadounidense atraviesa el mejor momento de la historia. Falso. Los economistas lo saben y lo sustentan, pero en forma defensiva".
Opinión
Miembro del DNC y Presidente del Comité Nacional de Latino Victory Project.
2019-08-29T13:00:16-04:00

Donald Trump tiene al mundo consternado con la imprudencia, xenofobia y retórica polarizante de sus tuits. Es su forma de operar. Consiste en construir un "by-pass” a los medios, imponiéndoseles en el cliclo noticioso, con tres objetivos básicos: 1) imponer la agenda informativa alrededor de la mentira, el escándalo o la escandalizacion de sus comentarios, calculados para galvanizar y movilizar sus bases, así como confundir al país con propósitos políticos; 2) introducir distracciones en el bloque de noticias cuando este le es adverso, y
3) poner a prueba, con globos de ensayo que le permiten medir si es el momento o se puede avanzar (o hasta dónde puede avanzar) con su ruta populista y nativista, el tablero electoral.

La cuestión rebasa lo político y entra en el terreno de lo económico. Por supuesto, con lo electoral en mente. Trump repite a diario que la economía estadounidense atraviesa el mejor momento de la historia. Falso. Los economistas lo saben y lo sustentan, pero en forma defensiva. Entretanto, se repite hasta el cansancio que la economía está bien.

Y en realidad lo está, pero porque trae el impulso de crecimiento con que la dejó el presidente Obama, pero las políticas de Trump: guerra comercial o arancelaria con China, conflictos con México, así como la rebaja de impuestos a los sectores más pudientes y a las grandes corporaciones, ya dejan ver como resultado distorsiones graves, una desaceleración económica (con impacto en la creación de nuevos empleos), y un creciente déficit fiscal, que ya se monta en 4,5% del PIB (de 2,8% donde lo había dejado Obama).

Pero eso no es todo. Hay un impacto adicional: la volatilidad de los mercados de capital.

Hace unas dos semanas, el exgobernador de Virginia, Terry McAuliffe, declaró: “Obama dejó la economía en orden y expandiéndose con oportunidades para todos. Trump nos está ‘tuiteando’ hasta las puertas de una recesión”. Tiene razón McAuliffe. Pero, dando un paso más allá, el excandidato a gobernador de Florida, Andrew Gillum, denunció esta semana algo que quienes observamos el comportamiento de los mercados bursátiles venimos advirtiendo: hay que investigar si alguien se está beneficiando de esta práctica ...

Es decir, tensa y suelta la cuerda para ver a los mercados (que ya habían alcanzado un valor históricamente alto en el índice, tras la reducción de impuestos a los sectores más pudientes) oscilar en un rango de 400 o 500 puntos. Un ejemplo de muchos se produjo esta semana: Trump se va a la cumbre del G7 en Biarritz dejando al mercado bursátil en crisis (a la baja) porque anunció que elevaría nuevamente los aranceles a China hasta un 15%; reunido en Francia, postergó el asunto amparándose en acuerdos y alcances de las conversaciones con los jefes de Estado participantes en el G7.

En un día se puede ganar o perder fortunas apostando al juego de la volatilidad de Trump. De allí que Andrew Gillum se pregunte: ¿habrá alguien, en el entorno de Trump, sacando provecho de esto? Porque quien sepa de antemano lo que aquel va a tuitear opera con una enorme -y desleal- ventaja, en este caso no con relación a una compañía que cotice en la bolsa, sino sobre todo el mercado, simplemente tomando posición sobre las empresas que sirven para calcular los índices bursátiles.

Más aún, quienes tienen la información privilegiada pueden ganar dos veces, con los mercados a la baja y con los mercados en alza, operando en los que técnicamente se conocen como corto o largo en las bolsas de valores.

Entretanto, el ciudadano común no ve resultados y ya comienza a pagar las consecuencias de la guerra comercial en marcha con China. En retaliación, el coloso asiático ha impuesto aranceles a listas de productos americanos para los cuales tiene sustituto en el mercado internacional, como ocurre con los quesos.

Esto está afectando a los productores del estado de Wisconsin, que atraviesa por una crisis importante de embargos a fincas debido a las dificultades de exportación de sus quesos a la China y otros mercados que han subido sus aranceles como respuesta a los aumentos arancelarios de Trump.

Ya el presidente de Apple le advirtió a Trump que el gran ganador, en la jugada de su subida de aranceles a China (que afectan profundamente la cadena de producción de Apple) será Samsung. Y así, muchos otros casos.

En definitiva, Trump nos lleva de trino en trino a una crisis económica que ya da picotazos mientras los especuladores bursátiles (y prontamente, sus círculos más íntimos) se llenan los bolsillos.

Nota : La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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