El madruguete de Trump

“En el país de la impunidad no pasa nada, salvo que nadie lo respeta (a Peña Nieto). ¿Cómo salir airoso del encuentro con un bocón como Trump? La única posibilidad hubiera sido que le pidiera, públicamente, que se disculpara de todo lo que ha dicho”.
Opinión
Escritor, profesor en Tufts University. Su última novela, “No me dejen morir así” (Planeta), es sobre Pancho Villa.
2016-08-31T10:19:12-04:00

¿Quién marca la agenda bilateral de dos países como México y Estados Unidos? ¿Los presidentes? ¿Un candidato presidencial? Me parece un terrible error, un error histórico recibir a Donald Trump oficialmente. El candidato republicano ha construido parte de su polémica agenda mediante el insulto a los mexicanos. Ha reiterado que a) Somos asesinos, drogadictos y violadores, b) Va a deportar a 11 millones de indocumentados y c) va a construir un muro en la frontera que ¡los mexicanos vamos a pagar! En su más bajo nivel de popularidad, sin embargo y antes de su supuesto discurso histórico sobre migración en Arizona, Donald Trump realiza un viaje relámpago a México y, para mayor tristeza nuestra, nos enteramos que invitado por la presidencia de la república. Entendemos, claro, que la invitación era a los dos candidatos, la demócrata Clinton también. Pero aquí el error de timing político es claro y Trump ha dado lo que en futbol se llama simplemente madruguete. Nos madrugó.

El Presidente Enrique Peña Nieto, por su parte, está también en el peor nivel de popularidad no solo de su sexenio sino de un presidente cualquiera en el México moderno. Los escándalos de corrupción como la Casa Blanca y los departamentos de Angélica Rivera en Miami, la violencia sistémica y la represión contra maestros y los errores de conducción de casos como Tlalaya y Ayotzinapa. Y aún peor, el enterarnos que plagió buena parte de su tesis de licenciatura. En el país de la impunidad no pasa nada, salvo que nadie lo respeta. ¿Cómo salir airoso del encuentro con un bocón como Trump?

La única posibilidad hubiera sido que le pidiera, públicamente, que se disculpara de todo lo que ha dicho. Ah, pero el encuentro va a ser privado. Lástima, se perdió la oportunidad. ¿Quién va a manejar el discurso, la publicidad del encuentro? Trump, por supuesto, dirá que él se lleva de maravilla con los mexicanos y que come tacos el 5 de mayo, aunque sean “tacos duros” que de mexicanos no tienen nada.

Las redes sociales explotaron anoche cuando Jorge Ramos dio la noticia. El sentimiento de ultraje era mayúsculo, comparaban a Peña Nieto con Santa Ana, lo acusaban, con toda razón, de venderse a los intereses norteamericanos. Pienso, sin embargo, que aún es más grave, porque aquí se trata de un manejo erróneo de la política exterior. Si las cosas hoy salen mal la secretaria Ruiz Massieu debe salir del puesto, para el que a todas luces no está preparada. En los próximos días –hoy mismo por la tarde– Trump usará políticamente la reunión con Peña. El presidente de México, en cambio, no tendrá nada que decir, salvo que es buen anfitrión y le propuso que comieran unos chiles en nogada a lo que seguramente el magnate se negó. Le gusta la comida menos sofisticada.

Juan Gabriel se murió en una gira valiente por Estados Unidos, cuyo título era nada menos que “México es todo”. Por qué dos días después nos empeñamos en decir que México no es nada, que estamos sujetos al mejor postor, que podemos ser utilizados a mansalva por un hombre para quienes los mexicanos no valemos nada. ¿Quién asesora al presidente? Hay rumores en el sentido que no se deja asesorar. Lo dudo. La gente cercana a él comete una tras otra pifia y la cadena va en aumento. Sin embargo, internacionalmente, las dos peores humillaciones han sido el plagio de una tesis y el plagio de una agenda política por un candidato que está a la baja. Moctezuma invitó a comer a Hernán Cortés y luego fue dilapidado públicamente. Llegó la peste y murió Cuitláhuac y a Cuauhtémoc le quemaron los pies. Hoy invitamos a quien nos insulta, nos humilla. ¿Dónde quedó la dignidad?

Por esa dignidad nuestra única posición posible es, como ya dije, no al muro, disculparse públicamente y afirmar que no se deportarán inmigrantes. ¿Usted cree que algo así ocurrirá? ¿Todavía le traen regalos los Reyes Magos? Yo, siguiendo con Juan Gabriel, diré solamente: “Pero qué necesidad, para qué tanto problema, no hay como la dignidad de estar así sin Peña”.

Y, por favor, Hillary, anuncia que vas mañana.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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