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¿Demócratas por el socialismo?

“En una democracia auténtica y segura de sí misma, nada debería ser tan festejado como la pluralidad de ideas en el eterno debate sobre cómo mejorar o perfeccionar la convivencia entre todos”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-02-18T16:16:27-05:00

Cuando ya nos hallamos a las puertas de las primarias presidenciales, se ha hecho evidente que los demócratas llegarán a ellas no solo con numerosos candidatos sino también con una diversidad ideológica que algunos celebran y otros temen. En una democracia auténtica y segura de sí misma, nada debería ser tan festejado como la pluralidad de ideas en el eterno debate sobre cómo mejorar o perfeccionar la convivencia entre todos. Pero muchos estadounidenses hoy no se sienten tan seguros de su democracia. Algunos políticos demócratas y sus propuestas aparentemente radicales han alarmado a votantes independientes e incluso demócratas, quienes piensan que solo una estrategia política y electoral moderada o centrista será capaz de derrotar en las urnas a Donald Trump y a todo lo excesivo y aberrante que implica el trumpismo, el cual bien pudiera sobrevivir a su creador.

Para recalcar el aparente consenso conservador que históricamente ha prevalecido en Estados Unidos, el escritor Gore Vidal solía decir que en el país hay “un solo partido, el Partido de la Propiedad, con dos alas derechistas: la republicana y la demócrata”. Pero mucho más exacto sería consignar que, en momentos álgidos de la historia moderna, los republicanos han desplazado a Estados Unidos hacia la derecha mientras que los demócratas lo han llevado a la izquierda, guiados mayormente por sus respectivos votantes. Son estos últimos, en definitiva, quienes con sus decisiones electorales han mantenido el ritmo fundamentalmente centrista de la política nacional, responsable a su vez de la estabilidad democrática estadounidense, la más duradera de la historia.

El trumpismo es una reacción delirante a la primera presidencia de un afroamericano y a las escasas aunque profundas políticas liberales que este puso en vigor, como el Obamacare, el programa de Acción Diferida para Niños Inmigrantes, DACA, y el programa del Estatus Migratorio Temporal, o TPS. Ahora algunos demócratas electos no solo proponen salvar esos programas y legalizar a millones de indocumentados sino adoptar medidas más radicales que revelan las inquietudes y preferencias de los votantes que los escogieron. Entre esas propuestas están la de aplicar un impuesto de hasta 70 % a los ricos, extender el Medicare a todos los estadunidenses que lo necesiten, abolir la Agencia de Aduanas e Inmigración, ICE, y adoptar un convenio de protección ambiental al estilo del Nuevo Acuerdo (New Deal) que trazó Franklin D. Roosevelt para sacar a Estados Unidos de la depresión económica.

Estimulados por su reciente conquista de la Cámara de Representantes, algunos demócratas también libran una intensa campana a favor de la responsabilidad corporativa, exigiendo que las grandes corporaciones mejoren los salarios y beneficios de sus trabajadores y paguen una cantidad de impuestos proporcional a sus ganancias. En estos días celebran como una victoria rotunda la decisión de Amazon de retirar su propuesta de establecer una gigantesca operación corporativa en Nueva York, creando 25,000 empleos, a cambio de un incentivo de impuestos (léase dejar de pagar) de 3,000 millones de dólares. El gobernador Andrew Cuomo y otros dirigentes demócratas neoyorquinos habían impulsado el trato y lamentaron la retirada de Amazon, lo cual puso en evidencia el alcance del debate ideológico que se libra dentro del partido.

Como era previsible, el Presidente Trump y el Partido Republicano que éste hoy domina usan la etiqueta de “socialistas” para envolver a todos los demócratas y desacreditar sus propuestas y aspiraciones. En su reciente discurso sobre el estado de la Unión, lanzó una advertencia contra “los nuevos llamados para adoptar el socialismo en nuestro país”. Y enfatizó que “Estados Unidos nunca será socialista”. Es de notar que el mandatario no prometió lo mismo sobre el fascismo, del que le acusan los críticos más militantes de la izquierda estadounidense, quienes señalan sus políticas y retórica xenófobas y discriminatorias de las minorías étnicas, las mujeres y los sectores social y económicamente vulnerables.

Esta retórica trumpista es un claro indicio de que, en la contienda electoral que se avecina, los republicanos pintarán a los demócratas, sin excepción, como partidarios y promotores de la ilegalidad y el radicalismo de izquierdas al estilo de las dictaduras de Cuba, Venezuela y otras. Por eso, el éxito electoral demócrata dependerá de la habilidad que demuestre el partido para salirle al paso a esa campaña negativa y simplificadora sin acallar el rico e intenso debate ideológico que ya libran sus integrantes. Será un delicado equilibrio. La meta debería ser convencer a los votantes estadounidenses de que el país puede aspirar a una mayor equidad económica y social sin dejar de respetar las libertades y los proyectos de vida individuales de los estadounidenses.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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