Cubazuela

“Cuba, el país que alguna vez presumiera de liderar la lucha anticolonialista en las Américas ha degenerado en colonizador”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-03-18T11:56:49-04:00

Algún día se estudiarán los intentos de contemporizar y normalizar las relaciones con el régimen de la familia Castro como uno de los grandes desatinos políticos de las democracias. Para ese entonces, será demasiado tarde para prevenir o aliviar el sufrimiento de millones de personas por culpa del parasitismo, la belicosidad y las ambiciones imperiales de los cabecillas de ese régimen, una de las dictaduras más largas en la historia de nuestro hemisferio. La catástrofe humanitaria que vive Venezuela se verá eventualmente como un ejemplo claro de esa locura política que, en Estados Unidos, alcanzó su máxima expresión con la decisión del gobierno del presidente Obama de restablecer relaciones con Cuba sin exigirle a cambio democracia ni respeto a los derechos humanos de los cubanos, para no hablar del cese de la exportación de las crueles aberraciones del modelo dictatorial castrista.

El pasado fin de semana The New York Times publicó un elocuente reportaje, basado en el testimonio de 16 médicos cubanos, que puso de relieve la cínica y perniciosa manipulación política que Cuba ejerce en Venezuela mediante lo que aquella ha bautizado con el eufemismo de programa de “trabajadores internacionalistas”. Los entrevistados relataron cómo los regímenes de La Habana y Caracas los usan para manipular políticamente a venezolanos mediante los servicios que prestan, la coerción e incluso los votos fraudulentos.

“Los médicos cubanos”, dice el Times, “contaron cómo les ordenaron ir de puerta en puerta por los vecindarios empobrecidos, ofreciendo medicinas y advirtiendo a los residentes que les cortarían los servicios médicos si no votaban por Maduro y sus candidatos”. Y agrega: “Muchos dijeron que sus superiores les ordenaron que hicieran las mismas amenazas durante consultas a puerta cerrada con pacientes que buscaban tratamientos para enfermedades crónicas”. Algunos revelaron que ellos y otros colegas recibieron cédulas venezolanas falsificadas para que votaran en los comicios.

En su reportaje, el Times muestra apenas la punta del iceberg de lo que en la práctica significa la enorme influencia nociva del castrismo en Venezuela. Multiplíquese la manipulación que denuncian los médicos cubanos por la que realizan muchos enfermeros, dentistas, veterinarios, entrenadores deportivos y otros de sus compatriotas emplazados en Venezuela.

Desde el inicio de la era chavista, el régimen de La Habana suministra, además, el personal de inteligencia y los “cuadros” militares cubanos que tienen la misión de cuidar a los gerifaltes que la propia Cuba escoge o aprueba, como Nicolás Maduro, adiestrar y vigilar a militares y policías venezolanos y mantener al margen de todos ellos, para que actúen con impunidad, a los “colectivos”, las fuerzas paramilitares de Venezuela que son una copia al carbón de las Brigadas de Respuesta Rápida cubanas. Su función primordial es intimidar y reprimir a los opositores políticos, activistas de derechos humanos y periodistas haciéndose pasar por indignados simpatizantes del régimen que “defienden la calle” para el chavismo. En días recientes, los periodistas extranjeros que han trabajado en Venezuela han sido testigos del poder de acción del que gozan los colectivos, sobre los cuales no tienen control los soldados y policías reglamentarios del país.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaido, denunció recientemente que los cubanos son “los que torturan y asesinan” a venezolanos, incluyendo a miembros rebeldes de las fuerzas armadas de su país. Y exigió el cese del financiamiento venezolano de las fuerzas castristas de ocupación. Esas fuerzas operan en Venezuela desde hace dos décadas como parte de un trueque que le proporciona a Cuba todo el petróleo que ésta necesita para sostener su propia dictadura desde el desplome de la Unión Soviética y sus satélites de Europa del Este. Antes que estallara la actual crisis venezolana, La Habana recibía por lo menos 100,000 barriles de petróleo diarios de Venezuela. La cifra se ha reducido hoy a 50,000.

El régimen de Maduro podría suspender los envíos de petróleo a Cuba para paliar la grave crisis interna venezolana, de la cual son un síntoma evidente los apagones más largos en la historia de Venezuela. Pero no puede hacerlo porque tales envíos forman parte de una relación simbiótica de la que depende la supervivencia de ambas dictaduras. La picaresca venezolana ha bautizado esa relación con el nombre de Cubazuela. En la práctica, se ha convertido en un vínculo colonial en el que Cuba hace las veces de metrópoli y Venezuela de territorio conquistado, humillado, explotado. “Cuba es el verdadero poder imperialista en Venezuela”, declaró la semana pasada el secretario de estado norteamericano, Mike Pompeo. El país que alguna vez presumiera de liderar la lucha anticolonialista en las Américas ha degenerado en colonizador.

Décadas de dependencia económica, perversidad política y prepotencia bélica han llevado a la Cuba de los Castro a asumir el rol de hermana mayor de regímenes autoritarios con un barniz de izquierdismo. En su fatídica esfera de influencia también se halla la criminal tiranía de Daniel Ortega en Nicaragua y el gobierno vitalicio de Evo Morales en Bolivia. Pero Cuba no habría podido desempeñar este papel, ni ejercer su terrible influencia, si las democracias de América Latina, Europa y Estados unidos, en los años finales del gobierno de Obama, no hubieran aceptado al régimen castrista como un miembro más de la comunidad de naciones civilizadas. Hoy los venezolanos sufren las consecuencias. Los cubanos las sufren desde hace más de 60 años.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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