null: nullpx
Obituario

Fallece a los 83 años el pintor mexicano José Luis Cuevas, figura clave de la generación de La Ruptura

José Luis Cuevas, a quien The New York Times calificó como uno de los grandes dibujantes del mundo, atacó a consagrados muralistas mexicanos como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, acusándolos de ser demasiado cercanos al Gobierno.
4 Jul 2017 – 1:24 AM EDT

En un tiempo en el que el muralismo era intocable en México hubo alguien que se atrevió a criticarlo. Jose Luis Cuevas, el pintor de la generación de La Ruptura, el creador de una Giganta, el maestro del grabado, falleció este lunes a los 83 años en la Ciudad de México sin que se divulgaran las causas de su deceso.

La secretaria de Cultura de México, María Cristina García Cepeda, lamentó el fallecimiento del pintor en su cuenta de Twitter: “Mi profundo pesar por el deceso de José Luis Cuevas, uno de nuestros máximos creadores plásticos del siglo XX. Mi pésame a sus deudos”.

Minutos más tarde, el presidente Enrique Peña Nieto escribió en la misma red social: “Mi más sentido pésame a familiares, amigos y a la comunidad cultural por el fallecimiento de José Luis Cuevas”.

Esta misma semana el Instituto Nacional de Bellas Artes de México había anunciado un recorrido por la exposición “José Luis Cuevas y su colección a 25 años” para celebrar el 25 aniversario del museo del pintor.

Cuevas, uno de los artistas contemporáneos mexicanos más conocidos, nació el 26 de febrero de 1934 en una fábrica de lápices y papel administrada por su abuelo paterno el corazón de la Ciudad de México.

No tuvo miedo de retratar figuras retorcidas y macabras, ni encontraba poco estético aquello que otros preferían no mirar. Controversial de principio a fin, llevó a amenazas de destrucción contra la Galería de Arte Misrachi por exponer su obra y a roces diplomáticos entre Italia y España por algunas de sus piezas. Con una risita fácil y humor ácido, supo poner el dedo en la llaga de quienes no resistían cuestionamientos.


Pablo Picasso llegó a comprar dos de sus dibujos y atacó a consagrados muralistas mexicanos como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, acusándolos de ser demasiado cercanos al Gobierno y mostrando la realidad mexicana desde detrás del manifiesto "Cortina de nopal".

A menudo considerándose a sí mismo como un "gato macho", su forma de ser provocativa le valió enemistades en México y paradójicamente tuvo durante algún tiempo mayor aceptación fuera de su país natal.

Al ser parte de la Generación de la Ruptura, buscó nuevas formas de expresión artística y propugnó en contra de los artistas que hacían concesiones para vender su arte y la “Escuela Mexicana de Pintura".

“Creo firmemente que no puede progresarse si no hay inconformidad, si no se hastía uno de lo hecho y vuelve a empezar otro camino”, dice en el panfleto.

En 1960, The New York Times lo calificó como uno de los grandes dibujantes del mundo, comparándolo con Picasso.

Al final llegó a reconciliarse con los muralistas. De Orozco decía que era el pintor al que más admiró, de Siqueiros fue un gran amigo al pasar de los años y de Rivera reconoció que tenía algunas obras buenas.

Se le acusó de ser uno de los instigadores del movimiento estudiantil de 1968, que fue brutalmente reprimido por el gobierno mexicano. El clima político lo llevó a “autoexiliarse”, según la biografía de su sitio, para ir vivir a Francia en 1976. Regresó dos años después pero su casa fue ametrallada, por lo que volvió a Francia.

Su obra está incluida en las colecciones del Museo de Arte Moderno en Nueva York y el Museo Hirshhorn de Washington.

Fue galardonado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México y un año después quince galerías de la Ciudad de México y otras en Barcelona, París, Lima, Coral Gables, Nueva York, San Diego, La Jolla y Washington, expusieron simultáneamente su obra bajo el título de “Marzo. Mes de José Luis Cuevas”.



En fotos: ¿Cómo llegaron las pinturas de la Capilla Sixtina al Word Trade Center de Nueva York?

Loading
Cargando galería
Publicidad