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Por qué los viernes se visten de luto los trabajadores de la televisión pública de España

Con una protesta que han denominado "viernes negro", trabajadores de la Radio Televisión Española han elevado por séptima semana consecutiva su reclamo ante la línea informativa que consideran sesgada y parcializada de un medio que se debe a todos los españoles. En 2017 han documentado al menos 50 casos de manipulación y censura.
8 Jun 2018 – 3:20 AM EDT

Ocurre cada viernes desde hace siete semanas. Lo hacen mujeres y hombres de caras conocidas y también de rostros anónimos. Las presentadoras y presentadores del noticiero, periodistas, redactores, operadores de cámara, los que ofrecen el reporte del tiempo, los equipos destacados en cada región, incluso corresponsales en otros países: todos ellos, trabajadores de la Radio Televisión Española (RTVE), visten de luto para denunciar “la muerte” de la imparcialidad y equilibrio informativo que, se supone, debe caracterizar la política editorial de un servicio público destinado a todos los españoles.

El “viernes negro”, como lo han bautizado, también es la escenificación de un reclamo urgente por la reforma de la presidencia y el consejo administrativo de la corporación, con la que se persigue que la línea informativa no sea rehén circunstancial de una parcialidad política, como creen que ha venido sucediendo con largueza desde 2012 cuando el Partido Popular (centroderecha), que hasta la semana pasada fue gobierno en España y hoy es la primera fuerza de la oposición, cambió una ley anterior y modificó las prácticas profesionales que se venían siguiendo desde 2006.

Los sindicatos y los consejos de informativos (órganos de carácter gremial) han apoyado esta protesta, que también, como explican sus propulsoras, es un grito por las reivindicaciones de igualdad de género y por el fin de las brechas salarial y laboral.

La protesta ha sido organizada y movilizada principalmente por trabajadoras del medio estatal español, quienes en redes sociales se identifican como Mujeres RTVE, y demandan que a la par del retorno del profesionalismo y la imparcialidad informativa, por primera vez en la historia de RTVE se conforme un Consejo de Administración paritario en el que 5 de sus 10 miembros sean mujeres.

El luto activo de los viernes no queda solo puertas adentro de las sedes de RTVE. Los “deudos” salen a la calle y participan en una concentración de 15 a 20 minutos para reivindicar su causa. Y en redes sociales mueven contenidos, fotos, videos, mensajes sobre la lucha gremial y etiquetas para identificar y visibilizar la campaña; la de hoy es: #ViernesNegro7.

A la protesta, inclusive, se han unido en solidaridad trabajadores de medios de comunicación privados de España (páginas digitales de noticias, diarios, emisoras de radio), preocupados por el curso que ha tomado los últimos años RTVE, que llegó a ser referente como proveedor de contenidos de calidad y alcanzó altas cotas de sintonía dentro de su segmento.


Desde tramas de corrupción hasta Messi

La periodista Yolanda Sobero ha trabajado en la empresa desde hace 36 años, y en todo este tiempo ha visto entrar y salir por la puertas de la dirección de RTVE a gerentes de derechas y de izquierdas, pero llegados a este punto le preocupa el trazo que va dejando “una empresa que manipula con malas práctica profesionales”; nada nuevo ni que no haya sido denunciado incontables veces por los consejos informativos, pero que desnudan la necesidad de una renovación que con la actual dirección política, hasta ahora, han visto lejos de alcanzar.

Los trabajadores inconformes afirman que los intereses partidistas, en este caso del PP, han permeado sobre todo los programas informativos, poniendo en riesgo la imparcialidad y la seriedad del servicio público; una operación que puede ser tan burda y evidente como omitir o relegar noticias sobre decisiones judiciales desfavorables al gobierno, o subir el tono y la frecuencia de la información negativa hacia los adversarios políticos que van desde partidos del espectro de la izquierda, nacionalistas, o inclusive figuras del PP caídas en desgracia.

Así lo exponen en un detallado informe de 2017 de los consejos informativos en el que han documentado 50 casos de manipulación y censura, y en el que puntualizan que “se siguen silenciando o minimizando las informaciones que afectan al Gobierno o al partido que lo sustenta, el Partido Popular, a la vez que se magnifican las que perjudican a la oposición. Ese doble rasero (...) está produciendo un daño difícilmente reparable a la imagen y la credibilidad de la televisión”.

La mayoría de los casos reportados se refiere a la omisión de noticias sobre corrupción que afectan al Partido Popular o a alguno de sus miembros, pero también se menciona el desequilibrio en el tratamiento del tema del separatismo catalán, o incluso de los conflictos con Hacienda de los futbolistas Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, más amigable hacia el jugador del Real Madrid.

El informe de los consejos informativos objeta “el control de las informaciones sensibles, especialmente las de política nacional o las económicas”, que dejan a cargo de “trabajadores contratados con menor capacidad para resistir a las presiones de los directivos”, en lo que han llamado una “redacción paralela”.

“La falta de neutralidad y pluralismo es especialmente visible en las tertulias y otros programas informativos como Informe Semanal”, subraya el documento.

En una reciente comparecencia ante parlamentarios, José Antonio Sánchez, director de RTVE que por imperativo legal debe dejar el cargo el 22 de junio, desdeñó las protestas contra la forma como se viene gestionando los contenidos al afirmar que están a cargo de una “minoría minoritaria”.

En la misma comparecencia, Sánchez presumía de aparecer en los llamados 'papeles de Bárcenas', una contabilidad irregular y paralela manuscrita por un extesorero del PP (Luis Bárcenas) en la que se reflejaban pagos a figuras de la organización política. Bárcenas ha sido condenado hace pocas semanas a más de 30 años de cárcel por cargos de corrupción, al igual que otros 36 miembros del partido que formaron parte de una red de sobornos para obtener contratos públicos, llamada en España la 'trama Gürtel'. Ha sido precisamente la publicación de la sentencia condenatoria la que ha precipitado la caída de Mariano Rajoy y su salida intempestiva del gobierno de España.

El anterior ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, consultado en un pleno del parlamento sobre los reclamos de los trabajadores de la televisión pública, buscaba zanjar fácilmente la polémica diciendo: "A lo mejor no le gusta un informativo, pero puede cambiar de cadena. Tenemos libertad en España".

El conflicto ha tenido resonancia en el Parlamento Europeo, que ha demandado explicaciones a Madrid por las denuncias de manipulación informativa en el canal del estado.

Una TV pública para quien la paga, los ciudadanos

No se trata de una confrontación de signo partidista, o contra el PP. Con el sorpresivo y abrupto cambio de gobierno en España a mitad de legislatura, nada cambia en la protesta por los momentos y mientras no perciban cambios efectivos en la conducción de RTVE. “ El gran problema es si hay voluntad política de cambiar y se hace la reforma que está aprobada”, comenta Yolanda Sobero, quien aclara que la red de medios públicos española no pertenece al gobierno de turno, "es de y para los ciudadanos, que es quien lo paga”.


Almudena Ariza, corresponsal de TVE en Nueva York desde hace 5 años, lleva ya varios viernes vistiendo de negro. Aunque se dedica a información internacional, critica el “sesgo (informativo) a favor del partido en el Gobierno”.

“Son ellos los responsables, los políticos. Los que creen que tener medios públicos significa tener medios gubernamentales, a su servicio. Y no somos un gabinete de comunicación de nadie; estamos al servicio de los ciudadanos, que son además, los que ponen el dinero. Y esto va para todos los partidos”, afirma Ariza, quien sostiene que bajo esta óptica se ha perdido "músculo y credibilidad". "Preferiría tener menos audiencia y ofrecer un producto del que sentirnos orgullosos. Que fuera un ejemplo de buen periodismo y que apostáramos por la innovación y estrategias de futuro", agrega.

Quienes impulsan la protesta han señalado supuestos ardides legislativos con los que los legisladores del PP intentan retrasar lo más posible las modificaciones exigidas, empezando por la renovación de una dirección plural y por concurso público como lo establece la ley que rige a la institución, modificada en 2012 con los votos de los parlamentarios populares.

Pero este mismo jueves, en una reunión de la Mesa del Congreso, el texto ha recibido el visto bueno del PP tras sufrir algunas modificaciones de los letrados. Quienes supuestamente se han resistido a los cambios, se han sumado a última hora al resto de las fuerzas políticas que han pedido revisar la última versión para llevarla a efecto lo antes posible.

Carmen Caffarel, ex directora general de RTVE, vestida con una camiseta negra dijo en un video colgado en la cuenta de Twitter del movimiento que es posible reajustar la conducción informativa a los cánones de profesionalidad, equilibrio y pluralidad, si hay voluntad política para instrumentar los cambios necesarios. "Esperemos que no tengan que venir otros viernes negros", remató.

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