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Mariano Rajoy es destituido como presidente de España por corrupción en su partido y el socialista Pedro Sánchez asume el cargo

Asediado por los escandalosos casos de corrupción en su partido, el conservador Mariano Rajoy fue destituido tras aprobarse por la mayoría calificada del Congreso una iniciativa política para removerlo.
1 Jun 2018 – 5:34 AM EDT

Con los votos de la mayoría calificada del parlamento español, Mariano Rajoy ha sido removido la mañana de este viernes del cargo de presidente de gobierno tras aprobarse una iniciativa política (voto de censura) para su destitución.

El nuevo presidente de gobierno será el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, quien ha impulsado el voto de censura basándose en los escandalosos casos de corrupción en el Partido Popular de Rajoy que han minado la confianza del parlamento y han llevado a más de 30 dirigentes del PP a la cárcel.

La moción de censura ha contado con el apoyo de 180 diputados del total de 350 que tiene la cámara baja. Hacían falta 176 para aprobarla. La oposición a la iniciativa ha alcanzado solo 169 apoyos.

Sánchez logró aglutinar a su favor el apoyo del grupo socialista, de la coalición de izquierda Unidos Podemos y de los grupos nacionalistas e independentistas del País Vasco y Cataluña. La negativa del PP fue acompañada solo por Ciudadanos (centro derecha), y una diputada regionalista canaria de abstuvo.


Al terminar la votación la presidenta del Congreso, Ana Pastor, comunicó el resultado favorable a Sánchez, a quien se dirigió como presidente, adelantando que deberá terminar el trámite constitucional ante el rey, quien es el jefe del Estado en España.

Inmediatamente, el expresidente Rajoy ha caminado hasta el escaño de Sánchez y le ha estrechado la mano, mientras las bancadas socialistas aplaudían y gritaban: "Sí se puede, sí se puede".


Antes de la votación y dando por hecho su remoción, Rajoy pidió la palabra para expresar: "Aceptaré como demócrata el resultado de la votación, pero no puedo compartir lo que se ha hecho. Ha sido un honor haber sido presidente del Gobierno, dejar una España mejor de la que me encontré".

Generalmente cauto, con muchos años en la política española, Rajoy intentó esquivar los sonoros casos de corrupción que implicaban a varios miembros de su partido y le estallaban en la cara. El punto crucial fue la semana pasada al conocerse una sentencia judicial sobre una red de sobornos de empresas y dirigentes del partido para obtener contratos públicos, denominada 'Trama Gurtel'. Un total 37 miembros del PP, entre ellos el extesorero, fueron condenados a multas y prisión, algunos por más de 30 años. El propio partido también fue condenado por beneficiarse de la trama.

Sánchez lanzó la iniciativa de la censura política, pero no contaba con todos los votos para sacarla adelante, hasta que este jueves, cuando los nacionalistas vascos se comprometieron a acompañar la iniciativa para remover a Rajoy del poder. Lo justificaba el propio Aitor Esteban, portavoz de los diputados vascos: " La sentencia (de la Gurtel) supuso un antes y un después”.

Los desafíos del nuevo gobierno

Un antes y un después también marcarán esta legislatura a la que aún restan dos años.

Observadores señalan lo complejo que puede resultar un gobierno de Sánchez que nace con un suelo político muy precario y variopinto donde convergen fuerzas socialdemócratas, la izquierda radical y los nacionalismos catalán y vasco.

Expertos y críticos advierten las "muchas hipotecas" que arrastra el nuevo presidente de gobierno, que tendrá que hacer concesiones y un acto de equilibrismo político para mantenerse caminando sobre la cuerda.

Aparte del desafío de Cataluña, a la que ya hizo gestos de entablar diálogo y buscar una solución, Sánchez asume la conducción de la quinta mayor economía de la eurozona en un momento en que la Unión Europea enfrenta numerosos retos, incluyendo la salida de Gran Bretaña del bloque y la continua llegada de migrantes que entran al continente desde el norte de África.

Tanto él como su partido son fuertes partidarios de la Unión Europea y de la moneda común continental.

"Espero que todos estemos a la altura de las responsabilidades que tenemos por delante", dijo Pedro Sánchez poco antes de procederse a la votación.

"Siempre tenderé la mano al principal grupo de la oposición", aseguró Sánchez refiriéndose al PP y añadió: "Rajoy cuenta con mi respeto como ex presidente de Gobierno de España".

Sánchez, economista de 46 años, tomará posesión como nuevo presidente del Gobierno, previsiblemente este fin de semana.

En el año 2014 fue elegido secretario general del PSOE, pero abandonó la dirección socialista y su escaño como diputado en 2016, al negarse a investir entonces a Rajoy en contra de la decisión de su propio partido.

No obstante, Sánchez recuperó el liderazgo socialista un año después tras ganar en unas elecciones internas.

En fotos: España enfrenta el desafío del referéndum independentista en Cataluña

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