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Las elecciones apenas cambian el panorama político en Cataluña: los independentistas pueden volver a gobernar

El resultado de los comicios del jueves ha sido favorable en escaños a las organizaciones secesionistas catalanas, aunque el 52% de los electores no ha apoyado su proyecto. El nuevo ejecutivo regional quedaría atado a un partido antisistema, con el que ha tenido fuertes discrepancias en la anterior legislatura.
22 Dic 2017 – 5:29 AM EST

BARCELONA.- Los resultados de las elecciones de este jueves en Cataluña dieron otra vez la mayoría absoluta a favor de las fuerzas independentistas en Cataluña, lo que abre un capítulo nuevo e incierto y genera dudas sobre el futuro de la región. La victoria de los secesionistas también pone a prueba la capacidad del jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, para contener una crisis política que ha dañado la economía de España y provocó un importante éxodo empresarial desde la región.

La elección, leída en clave de referéndum, fue un trofeo político para el destituido presidente catalán, Carles Puigdemont, quien hizo campaña en Bruselas desde el exilio que se autoimpuso luego de que las autoridades españolas pidieron su arresto por acusaciones de rebelión, sedición y malversación.

Juntos por Cataluña, el partido de Puigdemont, y sus socios Esquerra Republicana de Cataluna y la CUP (republicanos antisistema de extrema izquierda) consiguieron sumar 70 diputados con el 48% de los votos, dos escaños más que los necesarios para lograr la mayoría absoluta; mientras que los no independentistas consiguieron 65.


"La República Catalana ha ganado a la monarquía del (artículo) 155, que tomen nota (...) el Estado español ha sido derrotado", dijo Puigdemont, tras conocer los resultados al hacer referencia a la norma constitucional que permitió la intervención de Madrid en la región.

Las elecciones han mostrado que un 52% de los electores no votaron por los independentistas y la fuerza más votada fue por primera vez Ciudadanos, un partido fundado hace once años en Cataluña para combatir al nacionalismo.

La candidata de esta formación, Inés Arrimadas, de 36 años, ganó en las 10 ciudades más pobladas de Cataluña, incluida Barcelona. El partido obtuvo 37 diputados regionales y la mayor cantidad de votos.

"Los partidos nacionalistas nunca más podrán hablar en nombre de toda Cataluña", advirtió Arrimadas en su noche electoral en la plaza España de Barcelona.

La participación de casi 82% de los 5,5 millones de votantes de Cataluña marcó un récord histórico.

El problema de fondo persiste

La victoria en las elecciones patenta la redención de Puigdemont después de que el movimiento secesionista perdió impulso en las semanas posteriores al referéndum del 1 de octubre, ilegalizado por la justicia española. Si vuelve a ser elegido presidente regional por el Parlamento no está claro si enfrentará un arresto a su regreso.

Rajoy esperaba que la elección devolviera la "normalidad" a Cataluña bajo un gobierno afín a Madrid o con un gobierno nacionalista catalán que no buscara una separación unilateral. Pero su propia organización, el Partido Popular, ha sacado el peor resultado histórico en la región, con apenas 4% (tres diputados).

Con estos resultados, Puigdemont pidió este viernes al presidente español reunirse para dialogar "sin condiciones previas" para encontrar una "recete política" para Cataluña.

En una rueda de prensa, el expresidente catalán señaló que esa reunión debería producirse "sin condiciones previas" de ninguna parte y que el presidente del Gobierno "tiene una oportunidad magnífica de empezar a ponerse del lado de las soluciones y no crear así más problemas".

"El señor Rajoy lo ha intentado todo menos una cosa, sentarse a hablar", añadió.

Rajoy rechazó poco después el encuentro afirmando que se verá con quien sea elegido presidente de Cataluña, pero indicó que está abierto al diálogo "abierto y realista" siempre que sea respetando la Constitución española.

El presidente de gobierno español ha dicho que revocaría la intervención en Cataluña cualquiera que fuera el resultado, pero podría volver a imponerla si se vuelve a buscar la independencia en contravención a la legalidad española.

Antonio Barroso, subdirector de investigación de Teneo Intelligence en Londres, cree que estos resultados muestran que " el problema para Madrid persiste y que el movimiento secesionista no va a desaparecer".

Las potencias de la Unión Europea, Alemania y Francia, habían respaldado la posición de Rajoy, pese a que en algunos momentos criticaron sus métodos. Ningún país del bloque ha ofrecido su apoyo a los separatistas, que tampoco han recibido poco apoyo del resto de España.

El resultado del jueves sacudió a los mercados mundiales, debilitando al euro y la confianza en las bolsas. Las algunas encuestas de opinión habían previsto que los independentistas no conseguirían una mayoría absoluta.

“Las elecciones solucionaron muy poco”, dijo Andrew Dowling, especialista en historia catalana en la Universidad Cardiff, en Gales. “La independencia ha ganado, pero en una forma similar al 2015. La mayoría de los escaños, pero no de los votos”.


La alegría no es completa para nadie

Vistos los resultados, los pactos serán imprescindibles para conformar el nuevo gobierno catalán. Los antisistema de la CUP, castigados en esta votación al sacar solo 4 diputados (la mitad de los que tenían), seguirán teniendo la llave de la gobernabilidad del bloque secesionista. La ajustada mayoría parlamentaria de los separatistas les permitirá negociar la formación de un gobierno. Las disputas pasadas entre ellos sugieren que no será fácil.

La líder regional de Ciudadanos, Inés Arrimadas, podrá saborear su triunfo popular y llevar voz cantante del constitucionalismo en Cataluña, pero le será imposible gobernar porque los probables aliados adversos al independentismo no alcanzan el número suficiente que le permitiría formar gobierno. El Partido Socialista de Cataluña subió ligeramente al pasar de 16 a 17 diputados con el 145 de los votos. Y el PP aporta apenas 3.

Otra dificultad que se suma en el nuevo escenario es que hasta ocho diputados independentistas que resultaron electos se encuentran en prisión o tienen orden de detención, lo que les puede dejar en la práctica fuera del Parlament, entre ellos Oriol Junqueras, el líder de ERC y cesado vicepresidente de la anterior legislatura, preso en las afueras de Madrid.

Este mismo viernes, el Tribunal Supremo de España ha imputado por rebelión a importantes dirigentes de partidos secesionistas que han sido electos.

Así, el retorno de los independentistas al gobierno de Cataluña, vendrá marcado por la nueva realidad política. Lo resumía este jueves Fran Robles, un médico de 26 años y votante de ERC, cuando señalaba "una sensación extraña": los independentistas "ganamos en diputados pero no en votos".

"Al final, es una situación que refleja bien la realidad: Cataluña está dividida políticamente".

El 'procés', como se le denomina en catalán al camino independentista, seguirá adelante, probablemente a ritmo más lento.

En fotos: Así se desarrollan las elecciones en Cataluña que definirán el destino de la región española

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